Historia del Atlético de Madrid

DEL ATHLETIC CLUB AL ATLETICO DE MADRID S.A.D.

El Atlético de Madrid cumple 110 años de existencia, 1903-2017, un puñado de calendarios. Tiempo que vamos a revivir con la emoción de saber que la actualidad del Club reconvertido en sociedad anónima deportiva, desde el primero de Julio de 1992, se sustenta y configura en su historia.


Cuando se funda el Athletic de Madrid, el 26 de Abril de 1903, está instalada desde el 5 de Junio de 1902, la estatua de Eloy Gonzalo, el heroe de Cascorro, en la cabecera del Rastro; ya es matador de toros, el madrileño del barrio de Embajadores, Vicente Pastor, alternativado, el 21 de Septiembre de 1902, por Luis Mazzantini; preside el Ayuntamiento de Madrid el alcalde D. Vicente Cabeza de Vaca y Fernández de Córdoba, Marqués de Portazgo; proliferan las tertulias literarias en la Villa y Corte; el publico acude con entusiasmo a las corridas de toros en la llamada Plaza de la Carretera de Aragón o de la Fuente del Berro, situada en el lugar, donde se alza en la actualidad el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, al final de la avenida de Felipe II. Triunfan en los ruedos Antonio Fuentes, Ricardo Torres “Bombita”, Rafael González “Machaquito”, Vicente Pastor, Rafael Gómez “El Gallo”. Madrid se ensancha por el Norte, de Chamberí a los Cuatro Caminos y por el Este hacia las Ventas del Espíritu Santo, se trazan vías rectas, plazas ajardinadas con estatuas y se construyen edificios que embellecen la fisonomía de la ciudad, que deja de ser poblachón manchego. Por las calles corren tranvías eléctricos de color amarillo y trole; el teatro Apolo, catedral del Genero Chico, goza del favor del publico; el café de Fornos, en la calle de Alcalá esquina a la calle de Peligros, esta en su apogeo.

Aunque el modernismo se va apoderando de Madrid, por Lavapiés no se arria la bandera del casticismo y entre olor a fritanga de gallinejas sigue sonando el organillo, como en los merenderos de la Bombilla, Amaniel y las Ventas del Espíritu Santo. El incipiente deporte del fútbol exportado de Inglaterra que se ha introducido en España, por Huelva, Vigo, Cataluña y Vizcaya llega a Madrid. Cuantos jóvenes se aficionan al balompié, así es su traducción al idioma español, lo practican en descampados y solares de la ribera del Manzanares, ronda de Vallecas, zona de la Moncloa y barriada de Pardiñas. Consecuentemente surgen las primeras asociaciones futbolísticas: Foot-Ball Ski, equipo fundado en 1907, después denominado New Foot-Ball Club, la Gimnástica Española, fundada en 1907, ante la evidencia del fútbol, crea su equipo correspondiente. Ademas nacen los clubs, Retiro, Moncloa, Español, Victoria, Moderno, Iberia, Amicale (asociación deportiva francesa), Hispania y Madrid Foot-Ball, fundado, el 8 de marzo de 1902, actual Real Madrid.
Nuestro club en principio titulado Athletic de Madrid se funda unido al Athletic de Bilbao, no es una circunstancia cualquiera, es consecuencia de la buena convivencia, entendimiento y camaderia de los jóvenes madrileños y jóvenes vizcaínos residentes en la capital, rompeolas de todas las Españas.
Con motivo de la mayoría de edad de Alfonso XIII y su llegada al Trono se organiza el primer Campeonato de Copa de España, durante las Fiestas de San Isidro, en mayo de 1902, en Madrid, proclamándose Campeón el Vizcaya, equipo formado por jugadores de los dos conjuntos de la ciudad de la ría del Nervión, Bilbao y Athletic. Al año siguiente, el 8 de abril de 1903, el Athletic de Bilbao con jugadores propios solamente, disputa el Trofeo y repite la hazaña de alzarse con el titulo de Campeón de España.

El desarrollo de estas dos primeras Copas de España jugadas en el terreno del Hipódromo de Madrid, en lo que hoy es Paseo de la Castellana a la altura de la Plaza de San Juan de la Cruz y los llamados Nuevos Ministerios, entusiasma a estudiantes vascos y madrileños que con espíritu muy propio de sus años, con el ideal lleno de alegría apropiado a la edad, deciden fundar un equipo que denominan Athletic de Madrid y estrechan lazos fraternales con su homónimo de Bilbao. A los Ramón de Arreciría, Enroque Goiri, Adolfo Aztorcha, Eduardo Acha, Rafael Nardiz, Ignacio Gortazar, conde de Superunda, Alonso Allende, Abono de Alaiza, Avechucho, Andrés Ribero, Larrinaga, Ruete, Elosegui y Moreno, se les unen, en el empeño deportivo, los disidentes del Madrid Foot-Ball, Dario Arana, Valdeterrazo y Celada.
Copian del equipo bilbaíno los estatutos del nuevo club y fijan una cuota mensual de dos pesetas con cincuenta céntimos para los socios. Pasados los treinta días de la fundación, se exige para pertenecer al Club, una cuota de veinticinco pesetas y se fija el domicilio social, en el numero 27 de la calle de Fuencarral.
A Madrid llegan habitual y específicamente tipos de otras regiones, entre estos el vasco aporta fuertes comilonas, banqueros, industriales que lo ponen todo patas arriba y construyen los socios y los artilugios mecánicos mas importantes y también futbolistas.
La primera Junta Directiva del Athletic de Madrid queda formada por Enrique Allende, Presidente; Juan Zabala, vicepresidente; Eduardo Acha, secretario; Enroque Goiri, Tesorero; Javier Pena, vicesecretario; y vocales A. Zarrada; A. Antorez; Dario Arana y Juan Murga. Los colores de las camisetas, igual que los del Athletic de Bilbao son mitad en franja blanca y mitad en franja azul en vertical, con pantalón negro o blanco.
El flamante club juega, el 2 de mayo de 1903, el primer partido entre sus socios arbitrado por el directivo Enroque Goiri. El primer campo de juego que utiliza el Athletic de Madrid, se encuentra detrás de las tapias de El Retiro, en la ronda de Vallecas, hoy calle de Menendez Pelayo, próximo al Tiro de Pichón. Por el desnivel del terreno con respecto al trazado de la calle, los días de lluvia se producen inundaciones que se achican abriendo zanjas para el desagüe. Junto al frontón inmediato al campo que utilizan los socios del Athletic se encuentra la casa de la señora María y su hijo Casimiro, donde se habilita una estancia, para caseta y se usa una tinaja con agua para el aseo de los jugadores. La señora María, muy diligente ella, monta su pequeño negocio sirviendo refrescos de jarabe de limón y de agua de cebada a 10 céntimos el vaso. Desde el año 1904, el Athletic se enfrenta al Madrid Foot-Ball en partidos amistosos, sin homologarse oficialmente los resultados. El 28 de febrero de 1905, el Madrid y el Athletic juegan dos partidos simultáneos. En uno se enfrentan los suplentes que termina con empate a uno. Se alinean por el Athletic de Madrid Gronda; Cuth, Terrida; Alaiza, Rodriguez, Celada; Rodríguez, Zubiría, Ortiz, Villa mil y Artiach.
Por el Madrid, Buylla; Wandossell, Chapi, Bodalo, Robles, Aparicio Calzado, Leirado, Alcalde, Repulles y Melendez.
El otro encuentro fijado para las tres de la tarde, comienza a las cuatro, pues el Athletic llega con una hora de retraso al campo del Madrid, entonces en terrenos próximos a la Plaza de Toros. La falta de puntualidad causa extrañeza, dada la formalidad que caracteriza al equipo. Por el Athletic juegan: Prado; Guititon, N.N.; Cárdenas, Murga, Moreno; Elosegui, Cortazar, Valdeterrazo, Astigarraga y Giles. Por el Madrid lo hacen: Valls; Bisbal, Berrahondo; Normand, Lizarraga, Yarza II; Parages, Bisbal II, Plats, Revuelta y Yarza I. Arbitra el señor Berrahondo y el partido termina con empate a un gol. Se reiteran los partidos entre ambos clubes, e incluso llegan a enfrentarse tres equipos en la misma fecha, como se registra el 2 de diciembre de 1906, con los resultados siguientes: Athletic, 1, Madrid, 0; Madrid, 2, Athletic, 0; Athletic, 5, Madrid, 0. Por no existir la cuerda que separase al publico del terreno de juego exigida reglamentariamente, tampoco homologa la Federación estos marcadores.
El 20 de febrero de 1907, el Athletic de Madrid se desliga de toda dependencia del Athletic de Bilbao y se inscribe en el registro de Asociaciones. Verificado este tramite oficial se renueva la Junta Directiva quedando constituida por Ricardo de la Gronda, Presidente, Ramón de Arencibia, vicepresidente, Abdon de Alaiza, secretario; Pío García Novoa, vicesecretario; Tomas Murga, tesorero, Hermenegildo García, contador; y vocales Joaquín Elosegui, Roque Allende y Claudio Ibañez de Aldecoa. Capitán del primer equipo, Antonio Vega y de Seoane, capitán del segundo equipo Fernando Asuero.
El nuevo status de independencia del Club respecto con el Athletic de Bilbao, no es óbice para seguir manteniendo buena relación y continuar con las cesiones reciprocas de jugadores. Si en 1909, Aldecoa, Ruete, Villamil, Vega y Fernando Asuero se alinean con el conjunto bilbaíno, en 1911, lo hacen Smith, Pedro Mendiola, Manuel Garnica y Roque Allende, en la inauguración, el 9 de abril, del campo de Josaleta. La disputadisíma final de la Copa del Rey, de 1907, el Madrid Foot-Ball gana por uno a cero al Athletic de Bilbao. Este resultado es mal acogido por los vizcainos que toman la decisión de no participar en la siguiente edición del Campeonato. El Athletic de Madrid se hace solidario de las discrepancias y tampoco juega el mencionado Torneo.
Las luces y las sombras que se suelen dar en todo acontecer de la humanidad, con negros nubarrones las comienza a padecer el Athletic de Madrid, se complica la tesorería ante un debilitamiento transitorio de afición al fútbol en la ciudad, con la consecuente baja en el número de socios. El maldito parné obliga a buscar remedio a la situación. Se renueva la Junta Directiva que pasa a presidirla Ramón Cárdenas y al que acompañan Ramón Solano, Moreno, Ruete, Irizar, Elorduy, Mandiola, Garnica, Allende, Palacios, Ansuero, Smith, Claudio Aldecoa y Martín Aspe.

 

Año 1911, ya rojiblancos

En 1911, el Athletic de Madrid cambia el blanquiazul de su indumentaria por el rojiblanco, con pantalón azul. Viste estos colores, que ya iban a ser los definitivos del Club, antes de que lo hiciese su homónimo de Bilbao. Las camisetas las trae el directivo y jugador Juan Elorduy al regreso de sus vacaciones navideñas, precisamente de Bilbao y se estrenan, el 22 de enero de 1911, en el primer partido del trofeo donado por el acérrimo del Athletic, Manuel Rodríguez Arzuaga. Especie de campeonato regional en el que el Athletic se enfrenta a la Gimnástica Española y al Madrid Foot-Ball. Los primeros jugadores del Athletic de Madrid que visten los colores rojiblancos cuando ya surge el simpático apelativo de “colchoneros” por la impronta del publico, al ver la similitud de los colores con las telas usadas para los tullidos senos de dormir, son: Ramón Cárdenas; Perico Muguruza, Roque Allende; Rafael Rodríguez Arango, Julián Ruete, Perico Mandiola; Juanito Elorduy, Luis Belaunde, Manolo Garnica, Palacios y Alejandro Smith.
El 29 de noviembre de 1912, llega a la Presidencia del Athletic Julián Ruete Vinuesa, quien pone al servicio del Club rojiblanco su infatigable laboriosidad y la necesaria ayuda económica. Le acompañan en la Junta, el vicepresidente Claudio de Aldecoa; secretario, Manuel Gómez Acebo; vicesecretario, Luis Goñi; tesorero, Juan Elorduy; contador, Alberto Vivanco; vocales primeros, Alejandro Smith y Emilio Zuloaga y vocales segundos, Lequerica y Oliver; capitán del primer equipo Martin Aspe y del segundo Joaquin Perez.
El exacerbado entusiasmo y buen acierto de Ruete en la gestión hace del Club una sociedad bien atendida con una organización burocrática que cuenta con nuevo local, en el número 17, de la calle de Espoz y Mina, en la chocolatería propiedad de la madre del Presidente.
Oportunamente logra la construcción de un nuevo campo de fútbol para el Club en terrenos delimitados por la calle de O’Donnell, Narvaez, Menorca y Lope de Rueda. Es el primero vallado en España y se inaugura el 9 de febrero de 1913, además del campo de fútbol, cuenta con dos pistas de tenis y se practica también el hokey y el beisbol. El primer partido internacional que juega la selección militar de Madrid se enfrenta, el año 1921, a la de Portugal, a la que vence por 4 tantos a uno, se celebra en el terreno del Athletic de Madrid, con asistencia del Rey A1fonso XIII. El torneo regional de Madrid cobra seriedad y carácter definido en 1913, participan la Gimnástica Española, el Madrid Foot-Ball, el Español de Madrid y el Athletic de Madrid. La final la disputan Madrid y Athletic ganando los madridistas por tres a dos, triunfo que les da derecho a participar en el Campeonato de España. En la circunstancia de que el Athletic se hubiera proclamado Campeón Regional tenía difícil o imposible su participación en la Copa de España, pues el Athletic de Bilbao no habría tolerado que se enfrentasen los dos conjuntos, dada la dependencia entre ambos. Para evitar estas incompatibilidades, la directiva rojiblanca madrileña se plantea desligarse plenamente de su homónimo vasco. Para ello solicita de la Federación Centro el pleno reconocimiento del Club como sociedad titular única. En la Junta del Athletic de Madrid, el año 1913, se realizan varios relevos: Martin Aspe ocupa el cargo de tesorero, A1berto Vivanco, el de contador, de vocales Andueza y Ormaechea. De capitán del primer equipo, Angel Lasquibar.

Destacan los rojiblancos

El campeonato regional de 1913-1914, lo gana la Gimnástica Española. Los campeonatos regionales canalizados por las normas federativas adquieren ya un total sentido formal. En 1914, se erige en Campeón Regional de Castilla, el Racing de Madrid, equipo recién fundado que se ha formado con efectivos del Cardenal Cisneros y del Regional Foot-Ball, de segunda categoría la temporada anterior. Como el castizo equipo rojinegro de Chamberí no lleva inscrito los seis meses reglamentariamente exigidos, no puede participar en la Copa de España, le sustituye la Gimnástica Española.

Para dar mayor impulso al Club colchonero, hay nueva Junta Directiva, que continua presidida por Julián Ruete y se forma de la siguiente manera: vicepresidente, Fernando Valcarcel; Secretario, Alvaro de Aguilar; vicesecretario, Luis Goñi; tesorero, Alberto Vivanco; contador, Emilio Zuloaga; y vocales Santiago Ormaechea, Luis Belaunde, Pedro Muguruza y Abdon de Alaiza. Capitán del primer equipo Saturnino Villaverde y del segundo, Domingo Muguruza. En el equipo rojiblanco madrileño comienzan a destacar varios jugadores entre ellos, su guardameta Beguiristain que forma con otros pertenecientes a la Gimnástica Española, Madrid Foot-Ball y Racing de Madrid la selección Centro que se enfrenta a la de Cataluña y Norte para disputar la primera Copa Príncipe de Asturias.

El Athletic conjunta un buen equipo y obtiene triunfos rotundos que quedan como jalones de su historia. En dos partidos le endosan 19 goles al Sevilla y en partido contra de Sporting de Lisboa, en Madrid, ganan por tres goles a uno.

De nuevo hay cambios en la Directiva, Luis Goñi es nombrado vicepresidente; Antonio Pelaez, secretario, Cándido Araluce, vicesecretario; Hermenegildo Murga, contador; y vocales Fernando Buezala, Adán Yarza, Rodrigo Adon, Julián Arzadum y Luis Ruiz Mon.

En partido amistoso entre el Madrid y el Athletic, los merengues ganan por dos tantos a uno. En el Campeonato Regional el marcador también resulta favorable a los blancos, por dos goles a cero y tres a dos. En los partidos de la Copa el Athletic gana al Madrid por cuatro tantos a uno y por tres a dos, aunque esta la conquista el Racing de Madrid.

El Athletic cuenta con un espléndido plantel de jugadores, Beguiristain, Iturbe, Belaunde, Buylla, Villaverde, Muguruza, pero la fortuna vuelve la espalda al equipo rojiblanco madrileño en el Campeonato Regional. También es obligado decir, que los errores arbitrales dejan huella en el desarrollo de sus encuentros. Se dirá que es de humanos equivocarse, pero es casualidad, que casi siempre salga perjudicado el equipo colchonero. La final del Campeonato Regional de 1916, la disputan el Madrid y el Athletic que se alinean de la siguiente manera, por los rojiblancos: Beguiristain; Galindez, Roca; Quintana, Iturbe, Buylla; Uribarri, Juantorena, Eguidazu, Villaverde y Mieg. Por los merengues: Goicoechea; Erize, Iureta; Aranguren (E), Rene Petit, Castell; Laserna, Santiago Bernabeu, Montenegro, Juan Petit y Aranguren (S).

Gana el Madrid por tres goles a dos, y el arbitro señor Berthier, deja mucho que desear, según los cronistas de la época. Indignados varios seguidores rojiblancos le intentan agredir, y la directiva del Athletic les señala, que no es el camino de la buena afición colchonera. Independientemente de los errores arbitrales de entonces… y de los que vendrían después, las relaciones entre el Madrid y el Athletic son muy cordiales, como debe ser siempre, al margen de la rivalidad en el terreno de juego. Demuestra esto que en la eliminatoria de semifinales de Copa de España, disputada en 1916, entre el Madrid y el F.C Barcelona, en el Campo de O’Donnell, el destacado jugador rojiblanco, Luis Belaunde refuerza al equipo merengue.

Al final de este año, el Presidente Julián Ruete realiza otra renovación en la Junta Directiva del Athletic, nombra vicesecretario a Enrique Uriguen, contador a Julián Arzadum y vocales a Leandro Amilivia, Federico Linnae y Francisco de Castro. Para que el árbol rojiblanco sea mas fuerte y frondoso, en 1917, se aporta savia nueva con los Escudero, Roca, Penalosa, Socrates, Quintana, Kindelan y los hermanos Uribarri procedentes de las filas de la Gimnástica Española.

El 6 de enero, se enfrentan los dos Athletic, el de Bilbao y el de Madrid, en partido amistoso, los vizcaínos, que alinean varios suplentes superan a los madrileños. Con el equipo completo, juegan al día siguiente contra el Madrid y salen derrotados. La directiva del Athletic de Madrid protesta ante la del Athletic vasco por perjudicarles las deliberadas diferentes alineaciones.

En la eliminatoria del Campeonato Regional, el Madrid gana al Athletic por tres a dos y tres a cero. Esta temporada no le ruedan bien las cosas al equipo rojiblanco, en la Copa Espunes pierde por un gol a cero contra el Madrid y en partido amistoso, también favorece el resultado a los merengues por dos a uno. Los rojiblancos cuentan en 1918, en su alineación, con Manuel Gomar, tan buen jugador de fútbol, como de tenis, destacada figura de la época. Con su concurso el Athletic vence al equipo madridista, por cuatro goles a uno en el primer encuentro del Campeonato Regional, en el partido de vuelta, el 28 de febrero, la victoria sonríe al Madrid por tres a uno.

En estos partidos el Madrid alinea a Eduardo Teus, Aranguren (E), Cordero; R. Alvarez, Machinbarrena, Rey; De Miguel, Sonsimenea, Posada, Bernabeu y Aranguren (S). Por el Athletic juegan Carcer; Goyarrola, Nevada; Saez, Yanez, Iturbe; Zabala, Gomar, Olalquiaga, Mieg y Linares.

Este año vuelven a enfrentarse en partido amistoso el Athletic de Madrid y el de Bilbao, ganando los madrileños, que alinean a Carcer, Goyarrola, Nevada; Garrido, Saez, Iturbe; Socrates, Quintana, Patarrieta, Fajardo y Yañez.

En este tiempo el Athletic traslada su domicilio social a la calle del Salitre. Julián Ruete, el presidente de la aplicación, del talento y el esfuerzo a la causa del Athletic de Madrid, se aparta del cargo, en 1919, por una temporada, sustituyéndole Alvaro de Aguilar. El Athletic crea la sección de Rugby y por entonces ficha para el equipo de fútbol a Pololo, Monchin Triana, Tuduri y al entrenador ingles mister Pentland. Este realiza una eficaz labor con la cantera rojiblanca, formando jugadores para el primer equipo cuando se esta en los albores del profesionalismo del fútbol español.

 

 

Campeón regional y finalista de la Copa de España

El año 1920, es el buen éxito de la Selección española de fútbol, con Medalla de Plata en la Olimpiada de Amberes, en la que se acuna la celebre frase de Belauste: “A mi Sabino, que los arrollo”. En el mes de julio, Julián Ruete vuelve a la Presidencia del Athletic prestigiado de leyenda, en su ardua tarea anterior, con empeño laborioso.

En su retorno han de venir días afortunados para el Athletic de Madrid, en los que aflora un holgado bienestar y entusiasmo al conseguir ganar el Campeonato Regional. El marcador se muestra favorable al equipo rojiblanco, con un dos a cero, ante el Madrid, también resulta positivo en el último partido del Torneo frente al Racing de Madrid.  Al conjunto colchonero lo dirige, ahora, el entrenador ingles mister Hayes, y en el equipo figura ya el que seria jugador emblemático y legendario Javier Barroso. Comienza a alinearse de delantero y de medio para terminar de guardameta. Esta temporada en que el Athletic anda mas certero que nunca, elimina al Real Unión de Irun de la Copa de España. La final contra el Athletic de Bilbao, se juega en San Mames, el 8 de mayo de 1921, tras convencer para ello la directiva vizcaina a la madrileña.

El equipo local gana por cuatro goles a uno, en un encuentro ayuno de buenas maneras. El defensa bilbaino Hurtado en una fuerte entrada lesiona al mejor y más incisivo delantero madrileño, Monchin Triana, dejando al equipo madridense con diez jugadores. El partido lo arbitro el señor Berrahondo y los vascos que vistieron los colores rojiblancos, alinearon, a Rivero; Beguiristain, Hurtado; Pancho Belauste, José María Belauste, Sabino; Villaboso, Pichichi, Allende, Laca y Acedo. Por el Athletic de Madrid, que lucio los colores primitivos azul y blanco, jugaron Duran; Pololo, Olalquiaga; Escalera, Fajardo, Olarriaga; Amann, Tuduri, Triana, Del Rio y Luis Olaso.

Inaguración del Estadio Metropolitano

El Athletic traslada su domicilio social al numero 9, de la calle Torrecilla del Leal y Julián Ruete decide, en 1922, renovar la Junta Directiva, que queda presidida por él, con Manuel Ansoleaga, vicepresidente; Julián Arzadun, secretario; Ramón Oriol, vicesecretario; Alberto Vivanco, tesorero; Juan Cruz Noles, contador, Miguel Mieg, director de campo y vocales Francisco de Castro y Felix Marcos. Capitanes: de Fútbol, Urbano Iturbe, de Atletismo, José Luis Grasset; de Tenis Laureano Rodríguez y de Hockey, Joaquin Aguilera. Ansoleana desempeña su cargo directivo y el de entrenador.

Si lo importante es participar, en el Campeonato Regional de 1922, el Athletic lo hace así y cumple su objetivo. Aquel año se crea en el seno del Club la sección de Pelota Vasca y entra a formar parte de la Junta Directiva Luciano Urquijo. Despierto y sonriente, el 13 de mayo de 1923, Julián Ruete ve la realidad con que tanto había sonado, la inauguración del Estadio Metropolitano en la barriada de los Cuatro Caminos, al final de la avenida de la Reina Victoria, en terrenos colindantes que años mas tarde, se levantaría la Ciudad Universitaria.

En esa fecha se celebra el encuentro inaugural entre el Athletic de Madrid y la Real Sociedad de San Sebastián, presenciado por la Reina Madre, dona María Cristina de Habsburgo Lorena, la Infanta Isabel y los Infantes. El saque de honor lo hace el Infante don Juan. Por los rojiblancos juegan: Mata; Olalquiaga, Pololo; Fajardo, Burdiel, Marin; Bustillo, Gomar, Triana, Ortiz de la Torre y Luis Olaso. Por los donostiarras, Eizaguirre; Arrillaga, Arrate; Portu, Matias, Benito Diaz; Juantegui, Rosales, Ola, Urbina y Yurrita.

Monchin Triana marca el primer gol y el partido termina con el triunfo del Athletic por dos tantos a uno.

La autoria del proyecto del Estadio Metropolitano pertenece al arquitecto José María Castell y los promotores son los hermanos José María y Miguel Otamendi los mismos del Metro madrileño, como popularmente se conoce a este medio de transporte urbano subterráneo. También alientan la aspiración de jugar en el flamante Estadio los equipos del Racing de Madrid, Gimnástica Española y Unión Sporting, deseo que mantienen durante esa temporada, después desisten y el Athletic queda como único usufructuario del Metropolitano.

En 1924, se cumple con dignidad el tramite en el Campeonato Regional, sin alcanzar el liderazgo. Son altas en el equipo los exmadridistas Manzanedo, defensa y Sansimenea, delantero. El Athletic de Bilbao celebra, el 10 de junio, sus Bodas de Plata. En el partido de la conmemoración frente a un combinado nacional se refuerza con el jugador rojiblanco madrileño, Monchin Triana.

Julián Ruete, como rozada su frente por el ala de Minerva, piensa y hace con sabiduría, sin vacilar, cuanto le es posible para poner a la nave rojiblanca rumbo hacia un horizonte de promisión. A través de los años, en la Presidencia repite su generosa actividad sin regatear nada, con fe ciega siempre en los destinos del Athletic de Madrid. Sus logros de buen timonel se concretan en la consolidación del Club entre los mejores y la consecución del Estadio Metropolitano. Ruete, con el fervor atletista que le caracteriza pone colofón a su actuación en la Presidencia rojiblanca suscribiendo un nuevo Estatuto para la entidad.

En el primer articulo se condensa toda la filosofía para dar una definitiva categoría e independencia al Athletic de Madrid, meta de su trabajo infatigable: “Con el nombre de Athletic Club, y con residencia en Madrid, se funda una Asociación cuyo fin es practicar y fomentar los deportes atléticos, en especial el Fútbol”. A Julián Ruete presidente inolvidable y mejor adalid del Athletic de Madrid en la primera veintena de años de su existencia, le sustituye en el cargo Juan de la Estefania Mendicute. Bajo su mandato la Junta Directiva queda formada por Vicente Marin, vicepresidente; Enrique Alvarez de Lara, secretario; vicesecretario, Fernando Muguiro; tesorero José Cruz Nales; contador Ernesto Cotorruelo y vocales Luciano Urquijo, Desiderio Fajardo y Leandro de Amilivia.

En buena “entente cordiale” con el Madrid, se crea un nuevo torneo: Copa de Madrid. Disputan la final el Madrid y el Athletic, con resultado de seis goles a dos a favor de los madridistas, que reciben el Trofeo de manos del alcalde, don Joaquin Ruiz Jiménez. El Campeonato Regional también es para el equipo merengue. La temporada de 1924-1925, el triunfo sonríe al Athletic, que se erige Campeón Regional invicto. Por su gran victoria en el Regional le corresponde jugar el Campeonato Nacional de la Copa del Rey. Tras una formidable trayectoria va ganando eliminatorias y en semifinales se enfrenta al F.C. Barcelona, de Platko, Samitier, Warlter, Paulino Alcantara, Bosch… En el Campo de las Corts, se registra un tres a dos, a favor de los azulgranas y en el Metropolitano se apuntan el triunfo los rojiblancos, por dos goles a uno. El desempate se juega en terreno neutral, en el Campo de Torrero, en Zaragoza, ganando la eliminatoria el equipo catalán, que seria el Campeón del Torneo. El gran técnico ingles, mister Pentland, por este tiempo, se encarga de entrenar al equipo rojiblanco madrileño. Julián Ruete, Urbano Iturbe y Ramón Olalquiana habían sido sus antecesores en el puesto.

La final de Mestalla que mereció ganar el Athletic

El Athletic de Madrid queda Subcampeón Regional en la temporada de 1925-1926, con opción a jugar la Copa de España, la Federación ha ampliado el número de equipos participantes. Se juega por el sistema de liguilla y al Athletic de Madrid le corresponde enfrentarse al Cartagena y Real Betis. Se clasifican los rojiblancos madrileños que se enfrentan al Español de Barcelona, al que dejan en la cuneta, tras un partido de desempate en el Campo de Torrero, que ganan por tres a dos. Triunfo conseguido por Barroso, Pololo, Alfonso Olaso; Marin, Tuduri, Burdiel; De Miguel, Triana, Palacios, Cosme y Luis Olaso. El próximo rival en semifinales, el Celta de Vigo, también cae derrotado por tres a dos en partido único, que necesita una prorroga, marcando Luis Olaso el gol del triunfo. La final se juega, el 16 de mayo de 1926, en el Campo de Mestalla, de Valencia, contra el F.C. Barcelona. Por dos veces Palacios y Cosme ponen el marcador a favor del Athletic, igualan Samitier y Just.

A ocho minutos del final, Palacios marca el gol que podría haber supuesto la victoria, pero el arbitro Saracho lo anula incomprensiblemente argumentando que el balón centrado por Luis Olaso, había salido fuera de la banda. Se juega una prorroga y en este tiempo, extra, Paulino Alcantara remata un centro de cabeza y marca gol. Se consumía así la injusta derrota del Athletic, quedando sus pretensiones enganadas por la decisión arbitral. Con firmeza objetiva digamos, no es el error por el error, es el error por el exceso. Casos como este son ya una inefable reiterada coincidencia a lo largo de la historia del Club hasta nuestros días. La defensa con buen juego y lo que hay que tener, de los colores rojiblancos en esta final correspondió a: Javier Barroso; Pololo, Alfonso Olaso; Marin, Tuduri, Burdiel; De Miguel, Triana, Palacios, Cosme y Luis Olaso.

El 4 de noviembre de 1926, llega a la Presidencia del Athletic de Madrid Luciano Urquijo, hombre firme en sus propósitos, de los que saben lo que quieren y lo hacen. El resto de la Junta Directiva queda así: vicepresidente, José Cruz Nales; Secretario, Laureano Rodríguez; vicesecretario, José Luis Blas; tesorero, Francisco de Castro; contador, Ernesto Cotorruelo; vocales, Angel del Río, Antonio Barroso y Manuel Martínez. Los nuevos dirigentes rojiblancos deciden cambiar el domicilio social, situado en el piso superior del café de Fornos, al numero 35, de la calle de Alcala, en el café Savoia.

En el Campeonato Regional de 1926-1927, el Athletic queda Subcampeón y se vuelve a clasificar para la Copa de España, también llamada Copa del Rey, torneo que se juega por liguilla en su primera fase. En el grupo del Athletic se clasifica el Real Betis. Los logros difíciles de venturas y triunfos rojiblancos madrileño, los enturbia el aguijoncilllo de la economía en precario del Club. La curva de liquidez se hunde, se busca eficaz ayuda y Luciano Urquijo decide sacar participaciones de cien pesetas para salvar la comprometida situación. Se conciertan partidos amistosos que compensen las taquillas huérfanas de ingresos por la pronta eliminación de la Copa.

El 24 de abril, se juega en el Metropolitano contra el Colo-Colo. El equipo chileno causa buena impresión, pero el Athletic vence con rapidez y acierto ante la portería, quedando el marcador en tres goles a cero. Los tantos fueron obra de Palacios y Montalban. En esta ocasión visten la camiseta rojiblanca: Zulueta; Galdos, Alfonso Olaso; Marin, Ugalde, Ortiz de la Torre; Montalban, Triana, Palacios, Galatas y Luis Olaso. El Athletic de Madrid aporta sus jugadores Galatas y Luis Olaso a la Selección Nacional, que el 17 de abril de 1927, en los Campos de Sport del Sardinero, de Santander, juega frente a la de Suiza, a la que se vence por un gol a cero.

El seleccionador Berrahondo en esta ocasión alinea a Zamora; Juanin, Portas; Plats, Carmelo, Valderrama; Lafuente, Goiburu, Oscar, Galatas y Olaso. El 22 de mayo, en el Estadio de Colombes, de Paris, la Selección de España derrota por cuatro a uno, a la de Francia, el tercer gol lo marca Luis Olaso. La selección “A” de España juega, el 24 de mayo, contra la Selección de Italia y pierde por dos tantos a cero. En el equipo español se alinean los rojiblancos Alfonso y Luis Olaso. En esa misma fecha la selección “B” española juega en Madrid contra Portugal, ganando por dos goles a cero.

Llega el profesionalismo y la Liga

El llamado “amateurismo marrón”, forma solapada de profesionalismo y este mismo que ya es una realidad en el fútbol español, compromete la economía de los clubes que necesitan mayores ingresos. Los Campeonatos Regionales no son suficientes y para el de Copa de España solo se clasifican dos equipos con la eventualidad, siempre, de la eliminatoria temprana. Las opiniones son cada vez mas afines ante la realidad que los ciñe, en la Asamblea Nacional de Fútbol, temporada de 1926-1927, los delegados de los distintos clubes insisten en la conveniencia de establecer en España una competición de Liga, a la manera del sistema ingles, de todos contra todos, que ya existe en Europa y en América del Sur.

Luciano Urquijo por el Athletic y Pablo Hernandez Coronado por el Real Madrid, apoyan la idea entre los clubes de la Federación Centro. Ahora, todos quieren ser cigarras, recaudar dinero que es tan necesario para las arcas de su equipo. En Madrid se reúnen, el 20 de mayo de 1927, representantes de varios clubes para organizar el Campeonato Nacional de Liga. Lo hacen en orden cerrado, con egoísmo por parte de los grandes y surgen los problemas.

En un grupo se unen los llamados “minimalistas”, los que han ganado algún torneo de Copa de España y quieren una Liga en la que participen solamente sus equipos. En otro grupo están los “maximalistas”, que son el resto de los equipos que se  pronuncian por una competición mayoritaria. El Presidente del Athletic de Madrid, Luciano Urquijo, apuesta por una mayor participación, de la misma disposición son el Español de Barcelona, Sevilla, Valencia, Iberia, Racing de Santander, Sporting de Gijon, Celta de Vigo y Murcia.

Crece el disgusto en la mayoría de los clubes al vislumbrar con asombro el afán exclusivista y cicatero de los considerados históricos. En pleno desacuerdo de las deliberaciones entre directivos, el 25 de septiembre de 1927, comienza a jugarse el Campeonato Regional esta temporada, mas codiciado que nunca. La rueda de la fortuna, con goles y buen juego, empieza a girar a favor del Athletic de Madrid que queda Campeón, clasificándose seguidamente Real Madrid, Racing de Madrid, Club Deportivo Nacional, Gimnástica Española y Unión Sporting. La incorporación de los jugadores denominados “Taxi”, Herrera “El Sabio”, Adolfo, Pena y Tronchin, cedidos temporalmente por el Sporting de Gijon, en acertada gestión personal del Presidente, Luciano Urquijo, supone el viento de popa que empuja a la nave rojiblanca hacia el triunfo. Como un ensayo de lo que podía ser la Liga Nacional, esta temporada el Campeonato de Copa se juega a doble vuelta. En el grupo del Athletic de Madrid, participan Real Madrid, Deportivo Alaves, Athletic de Bilbao, Racing de Santander y Gimnástica de Torrelavega. La rueda de la fortuna se para otra vez en este torneo para el equipo colchonero.

En el Estadio Metropolitano, el 8 de abril de 1928, el Athletic de Madrid se enfrenta a la Selección Argentina ante la que pierde por dos goles a cero.

Se buscan formulas para organizar el Campeonato Nacional de Liga, la Federación Española ha confeccionado un proyecto de tres divisiones con nueve clubes siguiendo criterios de aproximación geográfica, que los agrupa de la forma siguiente: A) Cataluña, Centro, Sur y Murcia. B) Guipúzcoa, Navarra, Valencia, Asturias, Castilla y León. C) Vizcaya, Galicia, Cantabria y Aragón.

La Unión de Clubes reunida en San Sebastián, el 23 de noviembre de 1928, alcanza el acuerdo definitivo para la organizaci6n del Campeonato Nacional de Liga. Es el año de la Olimpiada de Amsterdam, España acude con un equipo amateur, mientras los demás países llevan profesionales, así no se consigue nada. En España los aficionados esperan ya la Liga Nacional. La Federaci6n Española ratifica el acuerdo de la Unión de Clubes y se llega a la conclusi6n de que la Primera Divisi6n la formen diez equipos, los seis Campeones de Copa de España, los tres finalistas (Athletic de Madrid, Español de Barcelona y Europa) y el vencedor de un Torneo de promocion.

La temporada de 1928-1929, se inicia con el Campeonato Regional que en la zona centro lo disputan: Uni6n Sporting, Nacional, Real Madrid, Racing de Madrid y Athletic de Madrid. A la cita falta el equipo de la Real Gimnástica Española que desaparece barrido por el vendaval del profesionalismo. Real Madrid y Athletic de Madrid con firmeza de fuerza se afianzan en el panorama del fútbol matritense, copando el primer y segundo puesto en el Campeonato Regional con derecho accesible para jugar la Copa de España. El Athletic como subcampe6n ha de salvar una eliminatoria previa. Derrota a su primer rival el Deportivo Extremeño, de Cáceres y al segundo, la Gimnástica de Torrelavega para tropezar en octavos de final con el Real Club Deportivo Español, de Barcelona, que seria el Campeón, al vencer al Real Madrid en la celebre “final del agua”, del 29 de febrero de 1929, en el Campo valenciano de Mestalla.

Estamos en la aurora del Campeonato Nacional de Liga, la Primera División la integran los clubes: Athletic de Bilbao, F.C. Barcelona, Real Madrid, Arenas de Guecho, Real Uni6n de Irun, Real Sociedad de San Sebastián, Real Club Deportivo Español de Barcelona, Athletic de Madrid, Europa de Barcelona y Racing de Santander. Este es incluido después de jugar tres disputadisimos partidos de promoción con el Sevilla Club de Fútbol.

La segunda división queda representada por: Valencia C.F.; Real Club Celta de Vigo; Real Club Deportivo de la Coruña; Sevilla C.F.; Real Oviedo; Sporting de Gijón; Iberia; Deportivo Alaves; Real Betis Balompié de Sevilla y Racing de Madrid.

En Tercera División se encuadran diez equipos: Real Murcia; Club Athletic Osasuna; Gimnástica de Torrelavega; Real Valladolid; Cultural Leonesa; C.D. Castellón; Real Zaragoza; Cartagena y los dos vencedores de una eliminatoria en la que toman parte Racing del Ferrol; Baracaldo; Logroño; Racing de Sama; Tolosa; Patria, de Zaragoza; Unión Deportiva Sans, de Barcelona; Levante, de Valencia; Gimnástico de Valencia y Extremeño, de Cáceres.

El Athletic de Madrid haciendo equilibrios entre la economía y lo deportivo se sube al columpio competitivo de los mas destacados clubes españoles. Luciano Urquijo presidente con tesón e imaginación no cesa en el empeño y alentado por la esperanza busca soluciones. En un calculo de posibilidades crea cuatro categorías de asociados: honorario, numerario, abonado y de deportes diversos.

El domicilio social se establece en el numero 1, de la plaza del Rey, una vez mas el equipo rojiblanco cambia de barrio.

El Athletic de Madrid va a afrontar la nueva competición con un amplio plantel de jugadores compuesto por Martínez, Messeger, Hucha, Urcelay; A. Moriones, Alfonso Olaso; Zulueta, Lafuente, Santos, Ordonez, Arteaga, Arcadio; Lecube, Marin, Palacios, Cosme, Luis Olaso, Arete Illera, Vazquez, De Miguel, Gonzalez, Mazarrosa, Zabala y Conde.

La tradicional irregularidad rojiblanca, grandes triunfos y serios tropiezos

El Athletic de Madrid se estrena en la Primera División de la Liga Nacional, el 10 de febrero de 1929, en el Campo bilbaíno de Ibarrondo, frente al Arenas de Guecho. Juegan por el equipo rojiblanco madrileño: Martínez; Moriones, Alfonso Olaso; Santos, Ordoñez, Arteaga; Lecube, Marin, Palacios, Cosme y Luis Olaso. Por los rojinegros del Arenas: Jauregui; Llantada, Careaga; Lana, Urresti, Emery; Anduiza, Suarez, Yermo, Rivero y Fidel.

Alfonso Olaso tiene la mala suerte de meter el primer gol en la propia portería. Reacciona el equipo madrileño con genio, coraje y buen juego, para terminar ganando por tres goles a dos. En los restante encuentros de Primera División se registran los siguientes resultados: Real Sociedad 1, Athletic de Bilbao 1; Real Club Deportivo Español 3, Real Unión de Irun 2; Real Madrid 5, Europa 0; Racing de Santander 0, F.C. Barcelona 2.

El Athletic de Madrid para la temporada cuenta con los jugadores Cabo, Martínez II, Lafuente, Alfonso Olaso, Conde, Ochandiano, Moriones, Zulueta, Illeras, Santos, Ordonez, Arteaga, Cela, Mazarrosa, Marin, Cuesta, Cortes, mas los que ficha en el transcurso de la campaña, José Luis Costa, Cochandiano, Cisco, Gil, Lecube, Peiro, Cabral, Diez y Sastre.

Después de una marcha irregular, el Athletic cierra la Liga en el Estadio Metropolitano con un resultado contundente de siete a uno, contra el Real Club Deportivo Español, entre el asombro encendido de los ojos de los aficionados. ¡Siete goles, siete, a Ricardo Zamora! Goleada al mejor portero del Mundo, con cinco goles de Luis Marin de los siete que encajó el legendario guardameta, suponía toda una hazaña.

La clasificación final de la Primera División en la Liga inaugural queda así: Barcelona, 25 puntos; Real Madrid, 23; Athletic de Bilbao, 20; Real Sociedad, 20; Arenas, 19; Athletic de Madrid, 18; Real Club Deportivo Español, 18; Europa de Barcelona, 16; Real Unión de Irun, 12; Racing de Santander, 9.

Se ha dado el gran paso adelante en el Fútbol español con la institución de la gran competición de la Liga Nacional. En la temporada de 1929-1930, se va ha jugar la segunda edición de la Liga, previamente se desarrollan los respectivos campeonatos regionales. En el grupo de Centro, participan Real Madrid, Athletic de Madrid, Unión Sporting, Racing de Madrid y Nacional.

Esta temporada el Athletic acusa en su plantilla las bajas de Cosme, el gran goleador, y de Luis Olaso, que se integran en las filas del Real Madrid. Este último se va molesto porque le han quitado la capitanía del equipo. Entre los nuevos fichajes del cuadro rojiblanco, destaca el extremo izquierdo, José Luis Costa. También cambia de entrenador, se sustituye a Angel Romo por el húngaro Henny.

Finalizado el Campeonato Regional con el Athletic subcampeón antes del comienzo de la Liga, los rojiblancos se enfrentan a una Selección argentina que les vence por dos goles a cero. Se realizan obras en el Estadio Metropolitano y el Athletic se ve obligado a jugar en el Campo de Vallecas. Retorna a la barriada de los Cuatro Caminos, el 12 de enero de 1930, para jugar de nuevo en el Metropolitano. El ultimo clasificado en la Liga anterior el Racing de Santander juega la promoción contra el Sevilla, Campeón de la Segunda División, gana y salva el trance del descenso. Por acuerdo federativo y de los clubes se impone la condición de que el ultimo clasificado descienda automáticamente en cada división y ascienda el Campeón de la inmediata categoría.

A través del campeonato las ilusiones rojiblancas se vuelven esquivas y comienzan a caer, como hojas otoñales del árbol de la Liga. Se empieza bien, goleando cinco a tres, al Europa, el 15 de diciembre de 1929, después se vence convincentemente al Real Madrid, por dos goles a uno, pero al final el equipo va como peregrino que camina del alba hasta el ocaso. Se trata de remediar la situación y se traen refuerzos, Cochambiano y Cisco. En el Metropolitano se consigue ganar al Racing de Santander (3-1) y al F.C. Barcelona (3-2). En el partido con el Athletic de Bilbao, el primer tiempo, el marcador señala un dos a cero favorable a los rojiblancos madrileños. Los aficionados celebran la situación y a los “Leones de San Mames” les llama “Leones de pega”.

Los bilbaínos que esta temporada quedarían Campeones de Liga, se encorajinan y con afán de victoria, ganan por cuatro goles a tres. En la ultima jornada de Liga, el Athletic de Madrid se enfrenta al Arenas de Guecho en el Campo de este y pierde por dos a uno. El Europa ultimo clasificado, con once puntos, juega en el Estadio de Gal contra el Real Unión de Irun. Los propietarios del terreno, en el primer tiempo, ganan por tres a cero al equipo barcelonés. Allí hay un observador del Athletic de Madrid, José Joaquin Sanchis Zabalza, periodista y socio del club colchonero, desplazado por temor a un “pasteleo”.

Por teléfono se conoce la noticia de que los rojiblancos madrileños han perdido ante el Arenas, entonces se experimenta una reacción tan sorprendente, como ilógica, el Real Unión de Irun se achica y el Europa se agiganta hasta que se consuma el resultado definitivo a su favor, por cuatro a tres. Aquel palpito misterioso de enardecido ambiente relega al Athletic, con sus doce puntos sumados en la competición, al puesto de descenso. En la Copa de España el equipo rojiblanco no pasa de la primera eliminatoria ante el Castellón. Estos trances de sinsabores para las ilusiones atletistas marcan la hora más negra de Club. Situaciones aciagas que ponen a prueba el talante incondicional de sus seguidores.

El Athletic de Madrid tiene una masa de hinchas con un carácter especial, se crecen ante la adversidad a la par que vibran ante el triunfo de los colores rojiblancos, los colores de sus amores. ¡Ni una deserción! Parece decirse aquello que se canta en la zarzuela: “Bejarana, no me llores, ya vendrán tiempos mejores”. ¡Y vinieron, aunque hubo que esperar!

Pasado el oleaje desequilibrador, se abre para el Athletic el paréntesis de la Segunda División. Se prepara la temporada de 1930-1931, buscando una estructura ideal para formar un buen conjunto y se ficha a Moraleda, Antonio, Arater, Corral, Losada, Buiria, Felix Perez, Fuentes y Trillo. De la temporada anterior continúan, Illera, Santos, Ordonez, Arteaga, Marin, Cosme, Moriones, Jose Luis Costa, Martinez II, Alfonso Olaso, Lafuente, Zulueta y Gil. El domicilio social últimamente establecido en el Bar Picadilly, de la Puerta del Sol, se traslada al numero 2, de la travesía de Arenal.

En el Campeonato Regional que se inicia, el 21 de septiembre de 1930, en el primer partido contra el Racing de Madrid, vence el Athletic por seis goles a uno. Tan esplendorosa realidad hace concebir grandes esperanzas a los seguidores rojiblancos. El equipo titular habitual lo forman: Antonio; Corral, Arater; Illera, Santos, Arteaga; Moraleda, Marin, Losada, Buiria y José Luis Costa. Al proclamarse Subcampeón regional el Athletic queda clasificado para jugar la Copa de España, que ya se disputa después de la Liga. El Valencia con 26 puntos, se clasifica el primero en el torneo liguero de Segunda División, por delante del Sevilla y Athletic de Madrid, ambos con 23 puntos, detrás quedan por este orden, Castellón (18), Sporting de Guijo (18), Betis (17), Oviedo (14), Murcia (14), Corona (14) e Iberia (13). En la Copa el equipo rojiblanco tropieza con el Valladolid que vence por dos a uno en el partido de ida, en el Campo de Zorrilla, se repite el mismo resultado en el encuentro de vuelta, jugado en el Campo de Chamartin.

Si hasta el sol por la tarde palidece, de la misma manera se entiende y se acepta resignadamente por la hinchada rojiblanca, la desilusion por no haber retornado esta temporada a Primera División, después de una buena campaña. Para la de 1931-1932, se continua reforzando al equipo y se realiza el fichaje sensacional de Arteche, al que por entonces se le paga la elevada cifra de 20.000 pesetas. Además percibirá el fabuloso sueldo de 500 pesetas al mes, mas una prima de 150 por partido ganado y otra prima de 400 pesetas por cada uno de los ganados, de los 8 encuentros que el Club considerase como los mas importantes de la temporada. También se incorporan los jugadores, Rey, Del Caso, Bermúdez, Pepin, Guijarro e Isidro.

Al entrenador Jeny le sustituye Julián Ruete. De nuevo el Athletic queda subcampeón regional, con el concurso de Bermúdez, Corral, Alfonso Olaso; Alfonso Rey, Santos, Guijarro; Arteche, Marin, Losada, Buiria, Costa, Antonio, Lafuente, Pepin, Del Caso, Antonito, Isidro y Gil. Una buena plantilla, que no se logra conjuntar, de la que poco relevante hay que contar. El Presidente Luciano Urquijo, después de cuanto ha hecho por el Club, comete una abultada equivocación al declarar caducado el derecho a voto de los socios, en un momento político de España, con el advenimiento de la Segunda República, en el que se reclama para cualquier debate o solución el sufragio universal, y asimismo para las mujeres.

El ambiente se vuelve hostil entorno al Presidente y este dimite. El 30 de noviembre de 1931, se forma nueva Junta Directiva, presidida por Rafael González Iglesias que tiene de vicepresidente a Adolfo Cervera; secretario José María Fernández Cabello; vicesecretario, José Joaquin Sanchis; tesorero, José Meneses; contador, Juan Touzon; y vocales, Ernesto Cotorruelo, Cesareo Galindez, Javier Barroso, Ocerin, Arniches y Corellano.

La nueva Junta traza varias directrices, siempre encaminadas al regreso a la Primera División. En el Campeonato de Liga los rojiblancos se desfondan, poco a poco, hasta entreverse entre los jugadores falta de acoplamiento. La clasificación queda encabezada por el Betis Balompié, con 25 puntos seguido del Oviedo (23), Gijon (22), Murcia (21), Coruña (19), Castellón (19), Athletic de Madrid (18), Sevilla (15), Celta (13) y Cataluña (5). Este ultimo equipo se retiro tres jornadas antes de terminar la competición.

De los tres compromisos a disputar en la temporada queda por quemar el ultimo cartucho, la Copa. Se elimina al Coruña y corresponde enfrentarse al Deportivo Alaves que tiene en sus filas jugadores de categoría, Fede, Urquijo, Sanudo y Simón. En el Campo de Mendizarroza gana el conjunto de Vitoria, por siete goles a uno. En Madrid, el Athletic les derrota por seis a cero, resultado que acentua las esperanzas rojiblancas para el partido de desempate. El resultado de tres a uno, a favor de los alaveses, cierra la pagina agridulce de la temporada colchonera.

La Directiva que preside Rafael González se impone un programa de consecuciones en favor del Club, comenzando por recuperar que el Athletic retorne a jugar al Estadio Metropolitano. Para buscar mayor efectividad al equipo en la temporada de 1932 – 1933, se cambia de entrenador, nombramiento que recae en Antonio de Miguel. En manos del técnico se pone una plantilla que se ha tratado de compensar en todas las líneas: Pacheco, Bermúdez, Antonio; Mendaro, Corral, Pepin, Alfonso Olaso; Antoñito, Santos, Castillo, Rey; Luis Marin, Losada, Gaspar Rubio, Buiria, José Luis Costa y Amunárriz.

Rezuma la sombra de la temporada anterior y vuelve a inquietarse el sueño de los rojiblancos, después de tanto esfuerzo por hacer las cosas bien, se da la extraña realidad de quedar el Athletic tercero en el Campeonato Mancomunado disputado por equipos de Castilla, Cantabria y Andalucía, en versión ampliada del Regional. El puesto conseguido por el equipo rojiblanco no le da opción para jugar las eliminatorias previas de la Copa de España.

Antes de que se consuma el calendario de 1932, el Athletic de Madrid marcha a Marruecos. El 31 de diciembre juega en Casablanca frente al Rochas Noires al que vence por seis goles a uno, con el siguiente once, Pacheco; Mendaro, Corral; Santos, Iglesias, Huete; Vozmediano, Lopez Pena, Lalo, Gil y Costa. El primero de enero de 1933, repite actuación en Casablanca, empatando a uno con la Unión Deportiva Marocaín. Los rojiblancos marchan de Marruecos a Oran, donde, el 6 de enero, disputan un encuentro al equipo austríaco, Admira de Viena, que pierden por dos a cero, debido a la actuación tendenciosa del arbitro negro, como el rey Baltasar, no en balde se celebra en el día de “los reyes magos”, por su caprichosa decisión de poner en las botas de los vieneses el obsequio de tal conmemoración. Los jugadores del Athletic que tienen que soportarle son: Vidal; Anatol, Alfonso Olaso; Rey, Feliciano, Vigueras; Marin, Guijarro, Gaspar Rubio, Buiria y Amunarriz. A los rojiblancos madrileños se les propone un nuevo encuentro de revancha contra el equipo austríaco, para el 19 de enero, con designación de otro arbitro, que aceptan. El señor del silbato, en esta ocasión, lo hace peor que su antecesor, con decisiones absurdas que provocan el plante de los jugadores del Athletic que amenazan con retirarse del terreno de juego. Tales desaciertos propician la derrota madrileña por cinco goles a uno. El ultimo partido de la gira africana lo juegan en Argel, frente a una Selección Universitaria Franco-Argelina, el encuentro termina con empate a tres tantos y mal arbitraje.

En la noche de aquel día. los jugadores Mendaro, Martínez, Castillo y Vigueras para olvidar al mal arbitro, deciden pasar un rato en un Salón de baile. Cuando regresan al Hotel se ven sorprendidos en la calle por una riña entre dos mujeres. Fernando Vigueras, jugador sevillano que procedente del Murcia se enrolo en las filas del Athletic, se acerca a separarlas. En ese momento, aparece la policía y sin mediar palabra, empieza a propinarle una monstruosa serie de palos. Como los policías visten de paisano y no se identifican, los españoles repelen la agresión. Llegan mas policías y los cuatro jugadores rojiblancos son reducidos y conducidos a la Comisaria. Allí, sin consideración alguna a su condición de extranjeros, les apalean brutalmente. Fernando Vigueras queda sin sentido tendido en el suelo del calabozo, siendo pateado con saña hasta que le hacen perder la vida. Cuando el directivo y delegado de la expedición, Ocerin, tiene noticia de lo ocurrido, acude en auxilio de los jugadores, ya no puede hacer mas que rescatar el cuerpo del masacrado Vigueras y expresar su indignación por aquella muerte ignominiosa, que es un autentico asesinato. Después de denunciado el caso, el Ministerio de Estado español envía un comunicado oficial de protesta, pidiendo justicia para que tal desafuero no quedase en la impunidad, y castigo para aquellos que habían cometido un abuso de autoridad muy grave.

El comienzo de la Liga es prometedor con triunfo por goleada de ocho tantos a uno ante el Castellón. Aunque se hace un buen Campeonato, el primer puesto lo alcanza el Real Oviedo que suma 27 puntos y asciende a Primera División. El Athletic queda en segundo lugar con 24 y le siguen Unión de Irun (20), Coruña (20), Murcia (20), Sporting de Gijon (18), Ceuta (17), Osasuna (17), Sevilla (13), y Castellón.

Terminada la Liga se juega la Copa, el Athletic tiene que eliminarse con el Osasuna. El 11 de mayo de 1934, pierden dos a cero en Pamplona y el 18 empatan a uno en Vallecas, quedando fuera de la competición. Los rojiblancos participan a continuación en la Copa de Castilla que comienza a celebrarse, el 27 de mayo, eliminan al Peña Alcantara y a la Agrupación Deportiva Ferroviaria, pero pierde en la final, por cuatro tantos a tres, ante el Nacional.

El Athletic de Madrid en su constante empeño por el ascenso a Primera División, que tanto se le resiste para la temporada de 1933-1934 con audacia y decisión incorpora al equipo futbolistas de rango: Julio Antonio Elicegui, delantero centro internacional procedente del Unión de Irun, Arocha, interior izquierdo canario de gran clase, Castillo, medio izquierdo, dotado de extraordinaria condición física, el también canario José Mesa, defensa contundente y eficaz, Ramón Gabilondo, medio e interior, jugador científico de calidad contrastada, Marculeta, medio centro, gran creador de juego con buena visión y toque de balón y Eduardo González “Chacho”, interior de buena zancada y fácil tiro a puerta. El conjunto queda completado por los guardametas Pacheco y Guillermo; los defensas, Alfonso Olaso, Mendaro, Corral y Miguel Hertemberg; los medios, Antonito, Salvador, Feliciano, Ordonez, Gómez y Huete, y los delanteros, Luis Marin, Mariano de la Torre, Buiria, Guijarro, Losada, Nim, Amunarriz y Liz. Los jugadores Gaspar Rubio y Domingo Rey son declarados en rebeldía al no haber acuerdo para renovar la ficha.

Dispuestos a dar impulso a los deseos para que se conviertan en realidad desde el arranque, muy centrado el once rojiblanco, dirigido por el entrenador ingles mister Pentland, en sus afanes alcanza el Subcampeonato Regional. La alineación del Athletic suele ser: Pacheco; Alfonso Olaso, Mendaro; Antonito, Ordonez, Castillo; Marin, Buiria, Elicegui, Arocha y Amunarriz. La Liga la juegan los rojiblancos madrileños alternativamente en Vallecas y en el Metropolitano. Queda Campeón de Segunda División el Sevilla que suma 27 puntos y Subcampeón el Athletic de Madrid con 24, seguidos por el Murcia (21), Celta (20), Osasuna (18), Sporting de Gijón (18), Coruña (17), Unión de Irun (16), Sabadell (14), Deportivo Alabes (5).

De nuevo en Primera División

Una sorpresa magnífica quita el aire sombrío que soplaba sobre el Athletic y cierra el episodio de su paso por la División de Plata del Fútbol español, el 16 de julio de 1934, la Asamblea de la Federación Española, reunida en San Sebastián, acuerda que la Primera División del Campeonato Nacional de Liga quede formada por doce equipos en virtud del cual, el Subcampeón de Segunda asciende automáticamente.

De nuevo en la Primera División, el Athletic mantiene la mayor parte de la plantilla de la anterior temporada. Habitualmente juegan: Pacheco; Mesa, Alejandro o Corral; Feliciano, Marculeta, Pena; Lafuente, Arocha, Elicegui, Chacho y Cuesta, además de Gabilondo, Mendizabal, Ipina y Sornichero. Los entrenadores Anatol y Ortega son sustituidos provisionalmente por Marculeta, hasta que se hace cargo de la preparación del equipo Mister Pentland.

El Athletic se clasifica en tercer lugar del Campeonato Mancomunado. En la competición liguera se mantiene ocho jornadas seguidas sumando puntos y destaca la capacidad goleadora del delantero centro rojiblanco, Elicegui, disputándose con el ovetense Isidro Langara, el mayor numero de dianas en las porterías contrarias. El Betis con 34 puntos, se alza Campeón de Primera División, el Athletic de Madrid con 21, queda en séptimo lugar, una calma alegre es el balance.

Los rojiblancos en la Copa se deshacen del Arenas de Guecho y del Racing de Santander. El próximo escollo a salvar es el Sevilla. Juegan el 2 de junio de 1935, en Madrid, el partido termina en empate. En este encuentro la sombra de la desgracia acompaña y se cierne en el jugador rojiblanco Ramón Lafuente. En un encontronazo con el guardameta sevillista Guillermo Izaguirre, se fractura una pierna, espina sin rosa, que enfila a lo mas hondo de la tristeza, ya no podrá volver a jugar al fútbol. Las desgracias nunca vienen solas, según sentencia el refrán que se cumple.

El Athletic pierde a su gran equipier y la eliminatoria, al caer derrotado por tres a dos, en el partido de vuelta, a la sombra de la Giralda, en el Campo de Nervión. Finalizados los compromisos de competiciones oficiales esta temporada para el Athletic, la directiva colchonera acepta la invitación del Real Club Deportivo Español, de Barcelona, para formar un combinado entre ambos y realizar una gira por Argentina, Uruguay y Brasil contratada por el equipo catalán con aceptable ingreso económico. La selección Athletic-Español, como se denomina, la forman por los blanquiazules: Perez, Soler, Espada, Edelmiro, Prats, Manolín y Bosch. Por los rojiblancos: Pacheco, Guillermo, Corral, Alejandro, Gabilondo, Pena, Marin, Arocha, Elicegui y Chacho. De delegados de la expedición van Santiago De la Riba por el Club Barcelonés y Cesáreo Galindez por los madrileños.

A la hora de partir desde el puerto de Cádiz, en el Trasatlántico “Cabo de San Agustín”, algo falla en la organización, los jugadores no tienen pasaporte. Se trata de diligenciarlos con prisa en el Gobierno Civil. Ese día se encuentra el gobernador en un mal momento de humor y no da facilidades. Se demora la salida, el delegado De la Riva, amigo personal del Ministro de la Gobernación, le telefonea y se arregla la cuestión que había sido fiada a la improvisación, ya sin trabas, se parte rumbo a Buenos Aires. En Argentina se disputan cinco partidos, el primero el 7 de julio, en la capital bonaerense contra el River Plate con empate a dos tantos, marcados los del combinado español por Elicegui, a quien dieron los apelativos de “Suicida” y “Cabecita de Oro” por sus remates en plancha. Al guardameta Pacheco le adjetivaron “Manitas de Plata”, ambos fueron los jugadores mas destacados para aquellos aficionados. El 14 de julio partido contra una selección argentina, que termina con un gol a cero marcado por Elicegui. En el tercer encuentro, el 21 de julio en la ciudad de Rosario, el combinado Athletic-Español uno (gol de Chacho), Selección del Rosario Central, dos. El ultimo encuentro en Argentina se disputa el 29 de julio en Santa Fe, Selección local, seis, Combinado Athletic-Español, cinco, con tres goles de Elicegui, a quien hizo una buena oferta, que no aceptó, el River Plate. En olor de multitud llegan a Uruguay, donde han tenido eco, sus buenos partidos en Argentina.

El combinado athletic-Español se enfrenta a una Selección de Montevideo. Los jugadores locales se emplean con gran dureza, ante la inhibición del arbitro que les consiente los malos modos y el partido se convierte en una batalla campal. Finaliza el encuentro tres a uno, a favor de los charruas. Hubo momentos durante el partido en que el publico indignado contra sus jugadores, por proceder tan desairado, invadió el terreno de juego en señal de protesta.

Nuevamente en el otro partido en la capital de Uruguay, se repite la dureza y el resultado. En Brasil, juega en Río de Janeiro, el 18 de agosto, contra el Vasco da Gama, el marcador queda cuatro a uno, a favor de los cariocas. El cansancio por el excesivo calor y aquellos viajes, con menos comodidades que las actuales, hace mella en los jugadores españoles, aunque en el segundo partido en Río, empatan a un gol. Elicegui marca el gol del Combinado y otro más que anula el arbitro.

Se cierra la gira en Sao Paulo, donde el equipo titular de la Ciudad, gana por dos a cero. Después de tres meses los jugadores se encuentran en casa. La gira tiene mucho de aventura deportiva y resultado ecléctico, por una parte deja huella consoladora dada la buena fama cosechada y desconsoladora debido al desgaste físico que los jugadores acusan a través de la temporada de 1935-1936. Esta tara compromete seriamente la clasificación del Athletic de Madrid en la Liga y lo conduce nuevamente a una situación critica que amenaza con el descenso. El Athletic de Bilbao, con 31 puntos, se erige en Campeón y los últimos puestos los ocupan Athletic de Madrid y Osasuna.

Cesa la Junta Directiva que preside Rafael González Iglesias y el relevo lo toma: José Luis del Valle Iturriaga, Presidente; Vicente Rico, Salvador Bellver y Lorenzo Alcázar, vicepresidentes; José María Clara, secretario; Cesáreo Galindez, tesorero; Juan Touzon, contador; Aquilino Sobrino y Enrique Ruete, vicesecretarios, vocales, Vicente Alegre, Antonio Amilivia, José Urquijo, Luciano Lacoma, José Estevez, Ramón Díaz y Luis Guinea. La nueva Directiva con buen criterio y conocimiento del hecho social, extiende la mano al seguidor económicamente débil y crea una nueva categoría de asociados, los socios populares, que han de pagar quincenalmente tres y dos pesetas por presenciar los partidos desde la Gradona de Fondo del Estadio Metropolitano.

Se captan simpatías fruto de tal decisión y es espectacular el numero de crecimiento de seguidores rojiblancos que acuden fielmente a los partidos, creando una sugestión en favor del equipo a pesar, en muchas ocasiones, de los vaivenes de la suerte y el consecuente desdén de los resultados. Se nombra entrenador del Athletic de Madrid al exjugador del F.C. Barcelona, José Samitier.

En el Campeonato Mancomunado participan el grupo del Athletic de Madrid, los conjuntos del Racing de Santander, Zaragoza, Madrid, Valladolid y Nacional. Los rojiblancos quedan en tercer lugar y su alineación habitual la forman: Pacheco, Mesa, Valcarcel, Gabilondo, Marculeta, Ipiña; Marín, Arocha, Elícegui, Estomba y Peña, además de Chacho, Gaspar Rubio, Buiría y Sornichero. El Athletic en la Liga de 1935-1936, se caracteriza por la discontinuidad en el acierto y cae en el fondo de la clasificación. Se produce el naufragio y en la crítica situación de “sálvese quien pueda”, luchan Sevilla, Athletic de Madrid y Osasuna.

El equipo navarro se hunde definitivamente en el proceloso mar del Campo de San Mamés ante el brillante juego del Athletic de Bilbao, que queda Campeón con 31 puntos. El Athletic de Madrid tiene una posible tabla de salvación, en el ultimo partido de la competición en que se enfrenta en el Metropolitano a otro naufrago, el Sevilla. Cuando faltan cuatro minutos para el final, el marcador señala un tres a dos a favor de los andaluces, el defensa Villalonga zancadillea a Elicegui dentro del área, se pita penalti, que puede significar el empate, resultado suficiente para los rojiblancos, porque les favorecía igualando, al contar con 15 puntos, uno mas que los sevillistas.

El castigo lo lanza Chacho hacia la puerta defendida por Guillermo Izaguirre y estrella el balón en el poste, extraños caprichos de la suerte. Esta es la evidencia, de que la Liga es una realidad que se construye e impone su condición. Es suma de aciertos o errores en una inexorable formulación matemática que apenas necesita palabras, los resultados hablan por si mismos.

El desconcierto y la mala suerte son claves significativas que han de evitarse para esquivar el fracaso, pues después es difícil explicar lo inexplicable.

Atlético Aviación

Entre tanto llega la Guerra Civil a la vieja piel de toro hispana con ímpetus de colmena enfurecida.
En aquel veraño del 36, todos los sábados continúan en el Estadio Metropolitano las acostumbradas carreras de galgos, carreras de fondo y vallas. Los jugadores de fútbol de la Federación Regional Castellana y del Montepío de Jugadores organizan festivales deportivos a beneficio de las milicias populares en el Campo de Vallecas, en aquel tiempo, llamado Stadium Dinamo.

Entre otras actividades se celebran partidos de selecciones del Athletic de Madrid, Vallecas, Asturias y Madrid F. C. El Comité Pro Olimpiada Popular de Barcelona organiza también partidos de fútbol con fines benéficos, patrocinados por el Partido Comunista, el Sindicato C.N.T. y Agrupaciones Socialistas de barrios madrinos. En octubre de 1936, en el Campo de la Agrupación Deportiva Ferroviaria, en el Paseo de las Delicias, se juega un partido de fútbol a beneficio de las instituciones controladas por la Agrupación Profesional de Periodistas, enfrentándose el Athletic de Madrid y el equipo de la Peña Amparo, venciendo los rojiblancos por tres a uno. En el Campo de Chamartín, jugadores del Madrid C. F. y del Athletic de Madrid juegan un partido a beneficio de la Casa Cuna de la Agrupación Antifascista de la calle de Velázquez, arbitrado por Pedro Escartin. Durante el resto de la contienda civil, no se registran mas manifestaciones deportivas, muchos jugadores han ingresado en el Batallón Deportivo de Milicianos en el Quinto Regimiento, atrincherado en el Puente de los Franceses y en la Ciudad Universitaria. E1 Comisario General de Orden Público comunica a los periodistas su autorizaci6n para que los representantes de los clubes deportivos traten de reorganizar el Campeonato de Fútbol, siempre con el ruego de que el publico asistente se abstenga de llevar armas de fuego, pero no es posible por falta de jugadores.
Lejos del fuego y estruendo de los cánones en los campos de batalla, todo esta en calma, el año 1937, en Salamanca. Zona de retaguardia de una mitad de la geografía de España dividida en dos, por la contienda civil. Soldados con destino en la base aérea de Matacán, forman un equipo de fútbol para entretenerse en los días de asueto animados por el alférez Francisco Salamanca. Se miden con otras selecciones militares.

El Aviación, camiseta y pantalón azul marino, cuaja en un buen conjunto balompédico. Se enfrenta a la Real Sociedad de San Sebastián, Deportivo Alaves y Zaragoza. Durante un tiempo sus componentes han de residir en Zaragoza, jugando los partidos en el Campo de Torrero, e incluso disputan al club titular de la Capital maña la hegemonía del fútbol en Aragón, por ese tiempo.
En las filas del Aviación coinciden el guardameta Guillermo, los defensas José Mesa y Alfonso Aparicio; los medios Blanco, Germán y Machin y los delanteros Enrique, Agustín, Sanudo, Campos y Vázquez. Terminada la Guerra Civil, recobrada la quietud, vuelve el fútbol de competición a España. E1 equipo de la Aviación muy lejos de la idea de disolverse se mantiene con expectativas y aspira a participar en los torneos oficiales, hasta se inscribe en el Campeonato Nacional de Copa de España. Disputa varios partidos preparatorios en el madrileño Campo de Vallecas, el 1 de mayo de 1939, juega contra el Deportivo Alavés, empatando a un gol. Por el Aviación se alinean Guillermo; Mesa, Aparicio; Blanco, Germán, Machin; Santi, Campos, Sanudo, Bracero y Vázquez. Por el Alavés, Ituarte; Zaracibar, Quincoces; Urquiri, Langarica, Fede; Mardones, Iriondo, Elicegui, Garate y Elices. El día 2, se enfrenta al conjunto militar, Recuperación de Levante, en el que se alinean jugadores que después engrosarían las filas del Valencia Club de Fútbol. El resultado es favorable por tres uno, para los del Aviación que forman así: Guillermo, Mesa, Aparicio; Blanco, Germán, Machin; Santi, Campos, Sanudo, Bracero y Vázquez. E1 equipo está en manos del alférez Francisco Salamanca, teniente González Conticosa y del antiguo jugador del Athletic de Madrid, el canario Luis Navarro que hace las veces de entrenador. En la primera eliminatoria del Campeonato de Copa, el Aviación se enfrenta al Betis en Sevilla, Campo de Heliópolis, actual Villamarín, donde empata a un tanto. En el partido de vuelta en Vallecas, 21 de mayo de 1939, derrotan a los verdiblancos sevillaños, por cuatro goles a cero.

El Sevilla es el rival en la otra ronda eliminatoria, el 23 de mayo, en la que ganan los aviadores por dos goles a cero en Madrid. En el terreno hispalense de Nervión pierden por cuatro a uno, debido a los errores del arbitro guipuzcoano Stomberg, quien da por validos dos goles en fuera de juego, quedando eliminados los rojiblancos por los que después se proclamarían campeones, al ganar en la final, por seis a dos, al Racing de El Ferrol. Se ha tomado gusto a lo acontecido, es un hecho real que esta jugando con entusiasmo, rigor y carisma, es como una llamada hacia horizontes nuevos, cantando con nueva voz, la mas antigua canción del fútbol. Se piensa en un entrenador en consonancia con las aspiraciones del equipo, el coronel Abella, el teniente González Conticosa y el alférez Francisco Salamanca logran convencer en conversación, el 12 de junio, al legendario y fabuloso guardameta del fútbol español y mundial Ricardo Zamora, retirado de la actividad desde 1936, para que se encargue de la dirección técnica del Aviación.

El gran Ricardo Zamora ocupa el cargo de entrenador, el 26 de junio de 1939, en el partido jugado en Valencia que enfrenta a los conjuntos Recuperación de Levante y Aviación, en la devolución de visita que aquellos habían hecho a Madrid. Los del Aire vuelven a ganar a sus oponentes tres a dos. Ante trayectoria balompédica tan optimista se solicita a la Federación jugar en Primera División y se gestiona la adquisición del Campo de El Parral, de Madrid, situado entre el paseo de Doctor Esquerdo y las calles de Jorge Juan y Duque de Sesto, en el que jugaba habitualmente el Nacional, equipo de Segunda División en trance de desaparecer definitivamente. Se plantea una ecuación de razones, hay equipo con categoría contrastada, pero no tiene derechos adquiridos para jugar en Campeonato Nacional de Liga en Primera División, como desean.
En el Athletic de Madrid, los directivos están abrumados por los insuficientes recursos económicos. En sus arcas no hay una peseta. Es necesario hacer frente al déficit acumulado de un millón de pesetas que tiene el Club y, a la vez, a la forzosa contratación de jugadores para la temporada de 1939-1940, los de antes de la guerra unos han muerto y otros se han retirado. Se busca remedio para la caótica e inquietante situación financiera y para la deportiva, emparejadas ambas por las secuelas de la Guerra Civil. El tiempo apremia, Juan Touzon y Cesáreo Galindez con tenacidad, escudriñan en las cuatro direcciones de los puntos cardinales, para hallar alguna posibilidad que evite caer en el abismo de la desaparición. Tienen noticia de que el equipo de la Aviación Nacional, creado en Salamanca, ha solicitado a la Federación participar en los torneos institucionalizados del Fútbol español. No es posible, según el reglamento federativo, hay que empezar desde las categorías inferiores. Touzon, Galindez y Ernesto Cotorruelo intuyen la fusión entre ambos equipos para salvar la situación perentoria del Athletic. A la vez se cumpliría el deseo de los “aviadores” de jugar la Liga. En conversación con el capitán José Bosmediano y el teniente Francisco Salamanca, llega el acuerdo, el 14 de septiembre de 1939, que se verifica en una configuración deportiva concretada y rubricada, el 4 de octubre de 1939, integrándose el Aviación en el Athletic de Madrid, que pasa a denominarse Club Atlético Aviación. En el futuro son la misma llama que arderá siempre con una luz que no se apaga. La Federación Española de Fútbol, en virtud de un decreto del Ministerio de la Gobernación, no admite los vocablos extranjeros y se cambia el Athletic por Atlético. En la composición de la nueva Junta Directiva entran paisanos y militares, la preside, el entonces, comandante Francisco Vives, vicepresidente, José María Fernández Cabello; tesorero, capitán José Bosmediano; contador, Juan Touzon; secretario, Cesáreo Galindez y secretario técnico teniente Francisco Salamanca. Meses después por razones particulares deja la Presidencia el comandante Vives y entra en su puesto el comandante Luis Navarro Garnica. El corazón de los rojiblancos madrileños se ensancha gozoso como el de un niño en esta nueva época de bonanza. Para darle a ese corazón toda la luz que quiere, todavía se ha de conseguir el equilibrio estable de la permanencia en Primera División, perdida en 1936, que se recobra al ganar la promoción.
El Campo de Buenavista, hoy Carlos Tartiere, se encuentra destruido por efectos de la guerra, no hay posibilidad de rehabilitarlo con tiempo suficiente para el comienzo de la Liga. El Oviedo se ve obligado a solicitar de la Federación Española de Fútbol una excedencia de un año para participar en las distintas competiciones. Esta circunstancia obliga a cubrir la vacante que deja el equipo asturiano. Por derecho la debía ocupar automáticamente el Athletic de Madrid, penúltimo clasificado en la Liga de 1935-1936, pero el criterio federativo muy coyuntural con la época no lo entiende así y decide que se dispute un partido de promoción entre el Athletic de Madrid, ya Atlético Aviación, y el Osasuna, ultimo clasificado en aquella Liga. De esta manera, según publican los periódicos, “se premia el comportamiento patriótico de Navarra y sus requetes en la Cruzada de Liberación”.
El Atlético Aviación participa en el Campeonato Regional, jugando los partidos en el Campo de Chamartín, mientras se termina de acondicionar el Campo de Vallecas y se proclama Campeón ensayando el vuelo de la esperanza. La promoción a partido único se juega, el 26 de noviembre de 1939, en el Campo de Mestalla, de Valencia. Arbitra Arribas, vence el Atlético Aviación por tres goles (Enrique dos y Vázquez uno) a uno (Vergara). Por los rojiblancos jugaron dirigidos por la batuta del entrenador Ricardo Zamora: Tabales, Mesa, Alejandro, Blanco, Germán, Machin, Enrique, Juan Escudero, Elicegui, Campos y Vázquez.

¡Campeones de Liga!

Para afrontar la primera Liga de la posguerra, temporada de 1939-1940, el Aviación cuenta también con Ramón Gabilondo repescado después de su retirada, quien cobra una ficha de 40.000 pesetas anuales, Guillermo, Alfonso Aparicio, Urquiri, Arencibia, Rubio, Badislla, Miranda y Bracero. El Atlético Aviación disputa su primer encuentro de Liga, el 3 de diciembre de 1939, en el Campo de San Mames, donde gana por tres a uno al Atlético de Bilbao con la siguiente alineación: Tabales, Mesa, Alejandro, Blanco, Germán, Machin, Enrique, Juan Escudero, Elicegui, Bracero y Vázquez.

Con el Real Madrid se enfrenta, el 7 de enero de 1940, en Chamartín ganando por dos a uno con la siguiente formación: Tabales, Mesa, Aparicio, Blanco, Germán, Gabilondo, Enrique, Arencibia, Elicegui, Campos y Vázquez. Remozado el Campo de Vallecas, juega allí el Atlético Aviación, el 28 de abril de 1940, coincidiendo con el ultimo partido de Liga, en el que se imponen por dos goles al Valencia y se proclaman Campeones. Los rojiblancos en esta ocasión alinean a Tabales, Mesa, Aparicio, Urquiri, Germán, Machin, Enrique, Gabilondo, Elicegui, Campos y Vázquez. El flamante Campeón ha sumado 29 puntos, el resto de los 12 equipos de Primera División se clasifican por este orden: Sevilla Club de Fútbol (28), Atlético de Bilbao (26), Real Madrid (25), Real Club Deportivo Español (24), Hercules de Alicante (23), Real Zaragoza (21), Valencia (21), Fútbol Club Barcelona (19), Real Club Celta, de Vigo (19), Real Betis Balompié (16), Racing de Santander (13).

En el torneo de Copa el Atlético es eliminado en octavos de final por el Real Zaragoza, después de un partido de desempate en el Campo de la Corts, de Barcelona.

La brisa alada de la Aviación ha dado alas y vuelo al Athletic de Madrid, como se confirma en la temporada de 1940-1941, cuando se incorporan a las filas rojiblancas Benavent, Cobo, Colon, Manin, Pruden y Muñoz.

El Atlético Aviación juega en Portugal, el 8 de septiembre de 1940, con el Sporting de Lisboa perdiendo por cinco a uno, resultado excesivo, pues no hubo tanta diferencia de juego entre los dos conjuntos. Por el Atlético salieron: Guillermo; Mesa, Cobo; Gabilondo, (Urquiri), Germán, Juan Escudero; Enrique, Arencibia, Muñoz, (Pruden), Campos y Vázquez. Antes del comienzo de la Liga los rojiblancos madrileños disputan al Real Club Deportivo Español, de Barcelona, en el Campo de Casa Rabia (hoy Sarria), el primer partido de la Copa de Campeones (de Liga y de Copa). Se registra empate a tres goles y el Atlético forma con Guillermo; Mesa, Cobo; Gabilondo, Germán, Machin; Enrique, Arencibia, Muñoz, Campos y Vázquez. El partido de vuelta se juega, el 15 de septiembre de 1940, en Vallecas y el equipo catalán cae derrotado por siete a uno ganando el Trofeo el Atlético Aviación. Defendieron los colores rojiblancos: Guillermo; Mesa, Cobo; Urquiri, Germán, Juan Escudero; Rubio, Arencibia, Pruden, Campos y Vázquez.

En devolución de visita, el 22 de septiembre, juega en Madrid el Sporting Lisboeta, al que vence el Atlético Aviación por cuatro a tres, con la siguiente alineación: Guillermo; Mesa, Aparicio; Urquiri, Germán, Juan Escudero, (Machin); Ara, Arencibia, Pruden, Campos y Vázquez.

En el curso del Campeonato Nacional de Liga, el Atlético gana al Real Madrid en Vallecas, el 13 de octubre, por tres a uno, y en Chamartín, el 29 de diciembre, por cuatro a uno, aunque las goleadas mas destacadas se las propina al Atlético de Bilbao, cinco cero en San Mames, al Murcia, seis cero, en Vallecas, y al Hercules, siete uno. El delantero centro rojiblanco Pruden encabeza la lista de goleadores y el Atlético Aviación se proclama Campeón de Liga por segunda vez, con su clásica alineación de: Tabales; Mesa, Aparicio; Gabilondo, Germán, Machin; Manin, Arencibia, Pruden, Campos y Vázquez, que los niños de la posguerra recitan de carrerilla, como en la Escuela los ríos de España, las Capitales de los países y el Catecismo de Ripalda. En la Copa, el Atlético se muestra desigual, golea al Betis en Sevilla, por cinco goles a uno, y en Madrid por ocho a uno, después tropieza con la Real Sociedad, de San Sebastián, al empatar los donostiarras, el 26 de mayo, en Vallecas.

A beneficio de los damnificados del pavoroso incendio sufrido por la ciudad de Santander, en la noche del 15 de febrero de 1941, se celebra, en el Campo de Vallecas, un partido, el 9 de mayo, entre el Atlético Aviación y el Real Madrid que ganan los colchoneros por tres a uno, con el siguiente equipo: Tabales; Mesa, Aparicio; Juan Escudero, Germán, Machin; Manin, Arencibia, Miranda, Cardenas y Vázquez. Se da la coincidencia que en el Atlético se alinean tres santanderinos: Aparicio, Germán y Manin. Aun vuelven a enfrentarse el Real Madrid y el Atlético en la temporada de 1940-1941, para disputar la Copa Presidente de la Federación Castellana, el 15 de junio, en Chamartín el resultado es uno a cero a favor de los madridistas y, el 22 de junio, en Vallecas el Atlético se impone por tres a cero, llevándose otro Trofeo para sus vitrinas. Es evidente que el Atlético Aviación representa la hegemonía del Fútbol Nacional, en el comienzo de la década de los anos 1940, en la continuidad profunda y clásica de su solera. El profundo entusiasmo que despertó su juego de conjunto y de sus individualidades, significo en el mundo del balón y en el pensamiento de los seguidores rojiblancos la renovada y naciente tendencia que había de ser decisiva para el futuro del Club.

El Atlético Aviación fue el equipo mas significativo de aquellos tiempos de la posguerra por su juego y sus triunfos consecutivos, que nadie le regaló, los ganó a pulso, convenciendo sobre el césped. Entonces comenzó la incorporación colchonera, directa y segura, sin titubeos al grupo de los grandes clubes históricos, ganadores de Campeonatos y Trofeos. Aquellas temporadas coronadas con la conquista de los dos primeros títulos de Campeón Nacional de Liga, siguió la consideración, respeto y prestigio para un equipo que iba a contar siempre en el “ranking” de Campeones. Ese aire nuevo se lo proporciono al Club Atlético de Madrid las alas del Atlético Aviación, luz renovadora en el ambiente rojiblanco. Aquel notable cuadro de jugadores y entusiastas directivos representan el impulso vigoroso que trazo el esquema de gran Club.

En el mes de abril de 1941, comienza a disputarse la Copa Presidente Federación Española, como estimulo para los equipos clasificados en los primeros puestos de la Liga y darles opción a medirse de nuevo con el Campeón. Los partidos del Atlético correspondientes a este trofeo son: El día 13, juegan en Vallecas, Atlético Aviación y F.C. Barcelona, ganando los rojiblancos por el contundente tanteo de seis goles a cero.

En Madrid, el Atlético de Bilbao se enfrenta al Atlético de Aviación, el día 20 del mismo mes y cae derrotado por dos a uno. El 27 de abril, acude el equipo rojiblanco madrileño a San Mames, donde ganan los bilbaínos por seis a dos. En el Campo de la Corts, el 2 de mayo, el Atlético Aviación vence por dos a uno al F.C. Barcelona. El 4 de mayo, en Mestalla, el Valencia C.F. se anota el triunfo por dos a cero ante el Atlético Aviación.

Para declarar el campeón queda pendiente el partido de devolución de visita de los valencianistas y los colchoneros, aplazado “sine die”.

Termina la temporada de 1940-1941, el Teniente Coronel Luis Navarro Garnica deja la Presidencia del Atlético, al ser nombrado Agregado Aéreo, en la Embajada de España en Roma. Le sustituye el Teniente Coronel Manuel Gallego Suarez Somonte y se producen varios relevos en la Junta Directiva, que queda integrada por Cesáreo Galindez, Obregon, Francisco Urquijo, José Luis Costa, Arechavala, Gómez de Arce, José Bosmediano, Quico Marin y Fernando Fuertes de Villavicencio.

La petición de mejora de ficha de Pruden, no es aceptada por la Directiva rojiblanca y el jugador regresa a la Unión Deportiva Salamanca. A través de la temporada 1941-1942, se va ha echar en falta un delantero centro rompedor y goleador, ni García, Sol, Fernández, Miranda, Juan Escudero, Domingo, e incluso Mariano Uceda, este jugador valiente y buen rematador, hacen que se olvide la ausencia del salmantino. El partido que se juega el 21 de noviembre de 1941, en Vallecas contra una Selección de la Aviación alemana, concluye tres a dos, favorable a los germanos. Se nota la falta de eficacia goleadora. El gran Francisco Campos se anota los goles del Atlético y Janoa, Hack y Guederoth los alemanes. Puede que esa ausencia fuese el motivo por el que el Atlético no ganase la Liga en el pulso mantenido con el Valencia.

Al final se inclina el triunfo a favor de los de la ciudad del Turia. La clasificación de la Liga 1941-1942, queda así: Valencia 40 puntos, Real Madrid (33), Atlético Aviación (33), Real Club Deportivo de la Coruña (28), Real Club Celta (28), Sevilla Club de Fútbol (27), Atlético de Bilbao (27), Deportivo Castellón (26), Real Club Deportivo Español (26), Granada Club de Fútbol (25), Real Oviedo (23), Fútbol Club Barcelona (19), Hercules, de Alicante (17) y Real Sociedad de San Sebastián (12). El plantel de jugadores de la temporada lo han integrado: Fernando Tabales, José Mesa, Alfonso Aparicio, Ramón Gabilondo, Germán Gómez, Francisco Machin, Aníbal Carbazon “Manin”, Arencibia, García, Francisco Campos, Juan Vázquez, Benavent, José Cobo, Arana, Blanco, Ramón Colon, Nico, Polo, Juan Escudero, Urquiri, Enrique Marco, Domingo, Mariano Uceda, Miranda, Fernández y Muñoz. En la Copa, el Atlético elimina a la Unión Deportiva Salamanca, al Real Club Deportivo de la Coruña y tropieza con el Real Valladolid.

El Atlético de nuevo en el Metropolitano

Para la temporada que va a comenzar en septiembre de 1942, el Atlético ficha al formidable y joven extremo Adrover procedente del Hercules, de Alicante y al gran defensa José Luis Riera.

Se perfila el equipo rojiblanco para la temporada de 1942-1943, con Tabales, Martin, Mesa, Jimeno, Cobo, Riera, Rafa, Gabilondo, Germán, Machin, Blanco, Colon, Nico, Adrover, Arencibia, Mariano, Campos, Vázquez, Juan Escudero, Domingo, Taltavull, Neida, Herminio, Emilin y A1fonso Aparicio, que se reintegra a la disciplina del Club después de un conato de rebeldía por diferencias en la cuantía de la ficha.

El Atlético juega en Vallecas, el 20 de diciembre de 1942, contra el equipo de la Aviación italiana, al que vence por seis goles a dos. Irregular primera vuelta en la Liga, la realizada por los rojiblancos, en la que destaca el siete a uno al Granada, en Vallecas, el triunfo sobre el Real Madrid, tres a uno, en Chamartín y otra goleada, cinco a uno, al Castellón. Entre partidos ganados y empatados consigue, el Atlético mantenerse nueve jornadas invicto y se despide de Vallecas, el 7 de febrero de 1943, sumando los dos puntos, en el partido de Liga contra el Sevilla al que vence por un gol a cero, tras una actuación fabulosa del portero sevillista, José María Bustos, que lo para todo. El equipo rojiblanco madrileño vuelve a jugar en el Estadio Metropolitano. El 21 de febrero de 1943, el partido de reinauguración, frente al Real Madrid. Los rojiblancos ganan por dos goles a uno, marcado por el delantero centro Mariano el primer gol. Domingo por el Atlético y Alsua por los madridistas, completan el tanteo definitivo.

El patronato Nuestra Señora de Loreto, de huérfanos del Ejercito del Aire, compra el Estadio Metropolitano a un precio muy asequible. El recinto deportivo destrozado por efectos de la guerra, al encontrarse próximo al frente de batalla de la Ciudad Universitaria, lo restaura el arquitecto Javier Barroso. Renueva el campo de fútbol y lo dota de pistas de atletismo, ciclismo y galgos. El retorno del Atlético a jugar donde solía, es otra buena gestión de Juan Touzon. En el partido de reinauguración del que hacemos referencia por el Real Madrid jugo: Marza; Mardones, Arzanegui; Souto, Ipina, Huete; Alsua, Alonso, Alday, Belmar y Botella. El Atlético alineó a Tabales; Jimeno, Riera; Gabilondo, Germán, Nico; Adrover, Domingo, Mariano, Campos y Vázquez. Desde esa fecha volvía a verse, los días de partido, grandes riadas de aficionados por la avenida de la Reina Victoria abajo, desde la Glorieta de los Cuatro Caminos.

En el renovado Estadio Metropolitano, los socios rojiblancos ocupan la lateral frente a la tribuna y entre ambas localidades, se halla en el fondo, la gradona de general. En el lado opuesto, tangencial a donde actualmente cruza la calle de Juan XXIII, se levantaban, a modo de chalet, los vestuarios. Tiempos después se instala en el Estadio, el llamado Marcador Simultaneo. A través de una clave publicitaria, que publicaba el diario “Ya”, se conocía la letra que correspondía a cada resultado futbolístico de la jornada, de manera que los aficionados de entonces seguían los movimientos de los marcadores de los restantes partidos de Primera División, antes que en la calle, los chicos voceasen y vendiesen la hoja “Goleada”, con los goles conseguidos por los distintos equipos en sus correspondientes partidos.

El comportamiento del Atlético en la segunda vuelta del Campeonato de Liga, no se diferencia mucho de la primera. La clasificación final es de la siguiente manera: Atlético de Bilbao, Campeón con 36 puntos, Sevilla (33), Fútbol Club Barcelona (32), Deportivo Castellón (31), Real Celta (30), Real Oviedo (28), Valencia (27), Atlético Aviación (27), Real Club Deportivo Coruña (26), Real Madrid (25), Real Club Deportivo Español (24), Granada (22), Real Zaragoza (13) y Betis (10). El comienzo de la Copa es optimista, con goleada al Málaga, ocho goles a tres, en el Metropolitano, posterior eliminación de la Real Sociedad de San Sebastián, el Atlético termina por demostrar que sigue sin coger el hilo a este Campeonato. En la próxima ronda, el Atlético de Bilbao le cierra el paso.

Con el fin de enmendar yerros y remontar vuelo glorioso, se fichan nuevos jugadores: el guardameta navarro Ederra, el delantero canario Martin y Ameztoy procedente del Real Zaragoza que se agrupan con los, Lareu, Mesa, Riera, Jimeno, Aparicio, Cobo, Gabilondo, Germán, Machin, Calixto, Nico, Adrover, Arencibia, Taltavull, Campos, Vázquez, Domingo y Rosendo Hernandez. Continúa la obsesión por contar con un delantero centro resolutivo, parece que la eficacia goleadora se ha encontrado con el canario Martín, en el primer partido de Liga de 1943-1944, marca tres goles de los siete a cero que del Metropolitano se lleva el Real Club Celta. Aunque tampoco es solución definitiva Martín alterna con Taltavull en las alineaciones y el equipo marca un total de 66 goles, debidos a toda la delantera, en la que destaca, como siempre, el gran interior internacional Francisco Campos, fácil rematador con el pie y la cabeza caracterizado por su fuerte “chut” con la pierna izquierda.

Esta temporada el Valencia es Campeón con 40 puntos y subcampeón el Atlético Aviación con 34, a continuación el resto de los equipos quedan así: Sevilla (32), Real Oviedo (29), Deportivo Castellón (29), Fútbol Club Barcelona (28), Real Madrid (28), Granada Club de Fútbol (26), Centro de Deportes Sabadell (25), Atlético de Bilbao (25), Real Club Deportivo Español (23), Real Club Deportivo de la Coruña (19), Real Sociedad de San Sebastián (17) y Real Club Celta (9). En el intermedio de la Liga con un equipo de circunstancias se juega la Copa Presidente de la Federación Castellana y se la adjudica el Real Madrid, que gana cinco a cero, al Atlético. En esta campana el Atlético Aviación da la medida en el torneo de Copa, sus seguidores vuelven a sentir el gozo de los días de triunfo, con las eliminatorias contundentes al Córdoba, Real Club Celta y al Sevilla Club de Fútbol.

En semifinales se encuentra con el Atlético de Bilbao al que gana por tres a uno, en el Metropolitano y pierde, dos a cero, en San Mames. El desempate en el Campo barcelonista de las Corts, lo ganan los bilbaínos por un apretado tres a dos que en la final frente al Valencia se proclamarían campeones al vencer por dos goles a cero. Aquella semifinal se perdió sonando en esa final que se le resiste al Atlético.

En la temporada de 1944-1945, se incorporan a la nomina del Atlético Aviación el guardameta del Castellón, Perez, el vizcaino Mencia, el madrileño Cuenca, procedente del equipo filial Imperio, Juncosa, del Real Club Deportivo Español, traspasado a cambio del canario Rosendo Hernández.

Entre lo conocido y lo novedoso figuran: Ederra; Riera, Aparicio, Gabilondo, Germán, Machin; Adrover, Arencibia, Campos, Vázquez; Perez, Guillermo, Lozano, Cobo, Farias, Mencia, Cuenca, Juncosa, Ameztoy, Jorge, Martin, Oscar, Sobrino, y Taltavull.

El Sporting de Lisboa vuelve a enfrentarse al Atlético Aviación, el 3 de octubre de 1944, en el Estadio Metropolitano con triunfo del equipo madrileño por tres tantos a uno, destacando el duelo entre dos grandes jugadores en la disputa del balón, el delantero luso Peyroteo y el defensa rojiblanco Alfonso Aparicio. En la devolución de visita en Lisboa se repetiría el resultado de tres a uno, en esta ocasión favorable al Sporting de aquella Capital, que luce su clásico uniforme a rayas horizontales blancas y verdes. A1 final del campeonato Nacional de Liga el Atlético ocupa el tercer puesto, que es un dato notorio de que el equipo colchonero ha hecho un papel relevante. Es campeón el F.C. Barcelona con 39 puntos, Real Madrid (38), Atlético Aviación (31), Real Oviedo (31), Valencia C.F. (30), Atlético de Bilbao (30), Sporting de Gijón (24), Castellón (24), Real Club Deportivo Español (23), Sevilla Club de Fútbol (22), Murcia (19), Granada (19), Centro de Deportes Sabadell (17), Real Club Deportivo de la Coruña (17).

Después de eliminar de la Copa al Racing de El Ferrol y al Real Betis Balompié, el Atlético Aviación alienta ilusiones en este Trofeo, se ve capaz de llegar hasta la final, pero el Atlético de Bilbao de nuevo lo apea del empeño.

El coronel Gallego, en 1945, es nombrado Jefe de la Zona Aérea de Marruecos y se ve obligado a abandonar la Presidencia del Atlético Aviación. Asume el cargo de Presidente Juan Touzon, que supone para el, como un sueño de conquista, pues siempre lo dio todo por el Club. El resto de la Directiva queda integrado por Cesáreo Galindez, Obregon, Francisco Urquijo, José Luis Costa, Arechavala, Gómez de Arce, José Bosmediano, Quico Marm y Fernando Fuertes de Villavicencio. El Atlético busca valiosas aportaciones para completar el cuadro de jugadores con vistas a la temporada de 1945-1946, que sean capaces de subir con éxito la empinada cuesta de la Liga. A las ordenes del entrenador Ricardo Zamora esos capaces son: Perez, Riera, Aparicio, Farias, Mencia, Cuenca, Juncosa, Arencibia, Jorge, Campos, Adrián Escudero, José Luis Saso, Cobo, Gabilondo, Germán, Machm, Martialay, Ameztoy, Taltavull, Martin, Andrade y Oscar. Con este conjunto el Atlético acaba el Campeonato en la mitad de la tabla clasificatoria, ni envidiado ni envidioso El Sevilla C.F. es el Campeón con 36 puntos y tras el equipo hispalense se encuadran F.C. Barcelona (35), Atlético de Bilbao (33), Real Madrid (31), Real Oviedo (30), Valencia C.F. (28), Atlético Aviación (26), D. Castellón (26), Sporting de Gijon (25), Real Club Celta (25), Murcia (20), Real Club Deportivo Español (19), Alcoyano (19) y Hercules (15). El vaticinio de que el Atlético no tiene suerte en el torneo de Copa se cumple una temporada más. Elimina a la Real Sociedad, de San Sebastián, al Sporting de Gijon y en cuartos de final, en dos emocionantes partidos frente al Sevilla, que sirven para el recuerdo, queda orillado de la competición. En el Metropolitano, uno a cero, a favor del Atlético y en Nervion (hoy Sánchez Pizjuan), seis goles de los sevillistas, por tres de los rojiblancos.

 

 Cesáreo Galíndez, Presidente El San Lorenzo de Almagro. Vuelve la denominación Atlético de Madrid

Se aleja la temporada de 1945-1946, en la que Juan Touzon pasa a la Real Federación Española de Fútbol. Por esta causa, Cesáreo Galindez, otro gran atletista, de características semejantes a Touzon y modelo de fidelidad a los colores rojiblancos, ocupa la Poltrona presidencial, le. acompañan en la Junta Directiva, Fernando Fuertes de Villavicencio, vicepresidente; José Luis Costa, secretario; Burdiel vicesecretario: Francisco Urauiio. tesorero Arechavala, contador; y los vocales Gómez de Arce, Quico Marin y Ramón Fernández.

Ricardo Zamora deja de entrenar al Atlético Aviación y se encarga de la dirección técnica del Real Club Celta de Vigo. Al Atlético lo entrena Emilio Vidal que hasta esta temporada había dirigido al Deportivo Castellón y cuenta con los siguientes jugadores: Perez, Saso, Riera, Aparicio, Cobo, Farias, Germán, Cuenca, Mencia, Lecue, Juncosa, Arencibia, Taltavull, Campos, Adrián Escudero, Nuñez, Ramón, Basabe y Alfonso Silva.

El nuevo entrenador trata de llenar de vida cada momento de juego y a los jugadores les inculca ardientes y vibrantes ansias de balón, con esfuerzo preciso, valores mágicos que dan al conjunto una homogeneidad, manifiesta, convirtiendo sobre el césped la teoría en realidad, de hábil y eficaz fútbol. Hasta entonces se jugaba con dos defensas, tres medios (un medio centro y dos medios alas) y cinco delanteros (dos extremos, dos interiores y un delantero centro). Ricardo Zamora había ensayado, sin resultado positivo el sistema de juego W-M, llamado también Chapman, nombre del técnico ingles de Arsenal que lo concibió. Consistía en colocar tres defensas, dos medios y retrasar a los dos interiores para que formasen con los medios el denominado “Cuadrado Mágico” y así dominar el centro del campo y catapultar el juego por los extremos, con el fin de que estos, centrasen sobre el delantero centro y este rematase a gol. Visto esto con óptica de 1992, nos percatamos, que lo ideado tiempo atrás, son antecedentes muy estimables que han servido de base para el fútbol actual.

A Ricardo Zamora, en aquel tiempo, no le da resultado la W-M, porque retrasa al medio centro Germán, jugador ofensivo y deja de laterales a Mesa, jugador corpulento de poca cintura y a Alfonso Aparicio, en vez de pasar un defensa al centro y retrasar al medio Francisco Machin, que se caracterizaba por su eficacia cortando juego y en el marcaje, dejando a Germán adelantado para distribuir el juego, que lo sabia hacer a las mil maravillas, por su inteligencia y buen toque de balón.

Con la magia de su arte futbolístico el equipo argentino del San Lorenzo de Almagro inicia una gira por España, el 21 de diciembre de 1946, en el domingo de fútbol mas brillante de la temporada y de muchas temporadas en partido amistoso frente al Atlético Aviación, jugado en el Estadio Metropolitano. A la clase y técnica individual de sus componentes, el once argentino une la sincronizada acción de su homogéneo conjunto, practicando la táctica del sistema de pares, una variante de la W-M, con tres defensas, retrasando el medio ala izquierdo a defensa lateral. El dominio del balón, el triangulado de pases y la precisión de estos, convierten el juego en toda una calidad de frescores, movimientos de seda y evoluciones de ritmos, promotores de caliente orgía futbolística. El gol se canta antes que el balón entre en la portería, pues el juego trenzado, perfecto, hace intuir lo irremediable. Se adivina el  desenlace de la jugada. Los argentinos alinearon a Blazina; Vanzini, Greco, Brasso; Zubieta, Colombo; Imbelloni, Farro, Pontoni, Martino y Silva. El Atlético Aviación a Perez; Cobo, Riera; Farias, Germán, Cuenca; Juncosa, Arencibia, Jorge, Taltavull y Escudero. Arbitraje diplomático de Pedro Escartin. La actuación del equipo azulgrana del San Lorenzo de Almagro, en diciembre de 1946 y enero de 1947, marca la hora cero del fútbol español.

El Atlético, su primer adversario en los campos españoles, hace de cobaya. Encaja un tanteo de cuatro goles a uno, pese a su bravo corazón, siempre desbordado por el juego argentino, como un contable por los números. En la verdad de su juego el San Lorenzo de Almagro, deja entrever hasta donde es importante la estrategia y la técnica en el fútbol. Este aldabonazo futbolístico conmociona el ambiente y supone enteramente para el estancado balompié español un nuevo empezar. Con urgencia se intensifican patrones de juego y se perfilan “sistemas de pares” con geométrica diligencia. La presencia del equipo San Lorenzo de Almagro en los campos de fútbol españoles es providencial y la consecuencia del fulgir de nuestro balompié. La delicia del gambeteo del fútbol argentino es el trino mollar que despierta del letargo en que estaba el fútbol español.

En la decimosexta jornada del Campeonato de Liga, el Club rojiblanco vuelve a la denominación original de Atlético de Madrid. El Ministerio del Aire solicita, el 14 de enero de 1947, desvincularse del Atlético de Madrid por entender que el Club es autosuficiente con todo tipo de garantías. Asimismo se ha cumplido satisfactoriamente el propósito de salvar al Atlético de Madrid de su desaparición y revitalizarlo con la aportación del equipo de la Aviación.

La Liga de 1946-1947, es para el Atlético de Madrid, como un dulce sueño que acaba en llanto, los rojiblancos han realizado una buena campaña y son directos aspirantes al titulo, en un codo a codo, en la jornada final, con Atlético de Bilbao y Valencia. En caso de triple empate a puntos se proclamaba Campeón el equipo madrileño, los bilbaínos tenían que ganar o empatar y el Valencia lo tenia mas hipotético, tendrían que perder sus rivales. El Atlético de Bilbao que juega en La Coruña empata a tres, el Atlético de Madrid, en el Metropolitano pierde por dos goles a tres, con el Real Madrid, después de ir ganando dos a cero. La noria de la suerte rojiblanca pierde su cielo y motiva el sonado triunfo del Valencia que ha ganado por seis a cero, al Sporting de Gijon y por el teléfono se entera del “pinchazo” de los dos Atléticos, por lo que se erige en Campeón.

La clasificación se concreta así: Valencia C.F. 34 puntos, Atlético de Bilbao (34), Atlético de Madrid (32), F.C. Barcelona (31), Centro de Deportes Sabadell (30), Sevilla C.F. (29), Real Madrid (27), Real Oviedo (27), Real Club Celta (26), Sporting de Gijon (25), Real Club Deportivo Español (19), Real Murcia (19), Real Club Deportivo de La Coruña (18), Deportivo Castellón (13). La presencia de los rojiblancos en la competición copera es fugaz, en los dieciseisavos de final eliminan al Hercules y en octavos de final, les deja fuera el Castellón. Entre el afán y la contradicción el Atlético de Madrid cierra una temporada de anhelo y desconsuelo.

De la ilusión oscurecida de la temporada anterior, amanecen nuevas ilusiones en la de 1947-1948, a Germán y Arencibia dos excelentes jugadores, les ha llegado la hora de la retirada, el Atlético para compensar estas notables ausencias, incorpora a Vidal interior derecho del Alcoyano, que significa el fichaje mas caro del fútbol español, hasta el momento, por cuatrocientas cincuenta mil pesetas. También contrata al interior paraguayo Abeiro, al medio argentino Valdivieso, al contundente y resolutivo defensa del Deportivo Castellón, Mauri y a su compañero de equipo, Enrique Arnau, jugador todo terreno. El resto de la plantilla se completa con Perez, Saso, Riera, Aparicio, Lozano, Farias, Mencia, Cuenca, Juncosa, Silva, Jorge, Campos, Adrian Escudero, Lecue, Torres, Basabe y Del Toro. Empezada la Liga se contrataría al jugador madrileño, José Luis procedente del Cuatro Caminos.

El partido de la Copa Presidente de la Federación Española aplazado desde el mes de mayo de 1941, en el que había de enfrentarse el Atlético Aviación y el Valencia C.F., por fin, se celebra el 14 de septiembre de 1947, en el Estadio Metropolitano. Vence el Atlético de Madrid, por cuatro goles a cero y el equipo rojiblanco se adjudica el Trofeo.

El trabajo del entrenador Emilio Vidal florece en flor, como el naranjo símbolo de la primavera y el juego del Atlético, por tanto, tiene fragancia del mejor fútbol. La mas alta compensación al laborioso e inteligente trabajo del entrenador, se la va a proporcionar la llamada “Delantera de Seda”, bautizada así por José María Ubeda, cronista deportivo del madrileño diario “Pueblo”, e integrada por Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero. Con difícil facilidad consiguen hacer arte con el balón, además de fútbol eficaz, rara coincidencia. Cada uno es confidente de la jugada del compañero, lo que en este tiempo se llama fútbol asociación y siempre, fútbol de conjunto o conjuntado.

Su compenetración es armonía exquisita, como diría un castizo: “¡encaje de bolillos!”. Aunque el estilo futbolístico individual de aquel inolvidable quinteto atacante fuese distinto, José Juncosa, extremo derecho, era capaz de hacer dos regates en el espacio de un baldosín, dejar sentado al defensa de turno y salir con el balón jugado. Vidal, interior derecho, el fichaje mas caro del fútbol español hasta entonces, rápido con fácil regate sobre la marcha, tiraba a puerta con dureza. Alfonso Silva, delantero centro, fue la maravilla nacida de la inspiración de un ritmo sereno, a veces, frío e indolente.

Escoraba el cuerpo leve y lúdicamente para esquivar al contrario y avanzar con el balón. Jugador exquisito, único, genial, por inimitable. Francisco Campos, interior izquierdo, uno de los grandiosos futbolistas españoles de la posguerra civil y de siempre. Poseía larga zancada, con buena visión del juego, amén de ser fácil rematador de fuerte pegada con el pie izquierdo y certero con la cabeza. Figuró constantemente entre los máximos goleadores. Adrian Escudero, extremo izquierdo, no escatimaba esfuerzo. De amplia galopada, valiente y con fuerte tiro a puerta, completaba esta delantera rojiblanca de super lujo. Todos sus componentes vistieron la camiseta de la Selección Nacional. Si no alcanzaron un elevado número de partidos fue debido a que se jugaban muy pocos encuentros internacionales en aquella época, a causa de la Segunda Guerra Mundial y la consecuente posguerra.

La FIFA, ni la UEFA, organizaban campeonatos. La cantata goleadora de la “Delantera de Seda” alcanza su apoteosis, el 22 de noviembre de 1947, en el Estadio Metropolitano, cuando el Atlético propina al Real Madrid una amplia derrota por cinco goles a cero. La goleada fue recibida por los seguidores del Club blanco con rabia y resignación, sencillamente por inapelable. La “Delantera de Seda” del Atlético de Madrid que cautivaba a los aficionados saturándoles de entusiasmo por sus jugadas, llenó una pagina gloriosa en la Historia del Club.

Comienza el mes de febrero y el Atlético de Madrid abandona su sede Social de la calle de A1cala, numero 31, para trasladarse al numero 22, de la calle del Barquillo. Dentro de la temporada de 1947-1948 es obligado hacer referencia de un grave error arbitral que perjudicó al Atlético de Madrid. El Estadio Bernabéu había sido inaugurado el 14 de diciembre de 1947, en un amistoso entre el Real Madrid y el equipo portugués Os Belenenses. La primera confrontación entre los dos rivales madrileños en el nuevo Estadio se da el 29 de febrero de 1948, correspondiente a la segunda vuelta del Campeonato Nacional de Liga.

Por el Madrid juegan: Banon; Azcarate, Corona; Moleiro, Pont, Ipina; Alsua, Alonso, Pruden, Barinaga y Molowny.

Por el Atlético de Madrid: Saso; Riera, Aparicio; Mencia, Arnau, Cuenca; Juncosa, Vidal, Jorge, Silva y Escudero.

Arbitra Ramón Azon del Colegio aragonés.

Comienza el partido llevando la iniciativa los jugadores del Atlético que a los cuatro minutos ya ganan por un gol a cero, marcado por Adrian Escudero. Los rojiblancos dominan el juego conteniendo bien a sus contrarios. En un centro cruzado sobre la portería defendida por José Luis Saso, el balón se va suelto, lo alcanza el madridista Alsua de claro manotazo, que ve hasta el más miope, excepto el arbitro y los jueces de línea y de tal guisa lo introduce al fondo de la red. Azon da por valido el gol, que cancela la ventaja rojiblanca y concreta el empate que sube al marcador como resultado definitivo.

Al final de la Liga, que gana el F.C. Barcelona totalizando 37 puntos, el Atlético de Madrid se clasifica tercero con 33, queda segundo el Valencia C.F. con 34 puntos y cuarto el Real Club Celta de Vigo, con 31. A continuación, Sevilla (29), Atlético de Bilbao (28), Gimnástico de Tarragona (24), Real Club Deportivo Español (25), Real Oviedo (23), Alcoyano (22), Real Madrid (21), Centro de Deportes Sabadell (21), Real Sociedad de San Sebastián (19) y Sporting de Gijon (18).

En abril de 1948, el Atlético de Madrid juega en el Estadio del Parque de los Príncipes, de París contra el Stade Francais. El resultado es de dos a uno, a favor de los parisinos e impresiona el juego de Alfonso Aparicio por su elasticidad, clase y corpulencia. Los rojiblancos, en la Copa, eliminan en octavos de final al Campeón de Liga F.C. Barcelona, pero en cuartos de final, empatan a cinco goles con el Real Club Celta, en el Metropolitano y pierden en el Estadio vigues de Balaídos por dos a uno, que significaba quedar fuera de la competición. En mayo, el Stade Francais devuelve la visita al Atlético, en Madrid. En la expedición gala vienen el entrenador Helenio Herrera, el guardameta Marcel Domingo, el delantero Larbi Ben Barek y el húngaro Nierts, uno de los mejores extremos izquierdo de Europa. El equipo parisino realiza un fútbol moderno, muy movido, de desmarque, apoyado en la clase individual de sus jugadores. En esta ocasión, obtiene otro resultado a su favor por cuatro a dos.

La directiva que preside Cesáreo Galindez logra el traspaso de Marcel Domingo y Ben Barek al Atlético. Motivo para que se sienta hervir en el seno del Club la alegría y por extensión en los socios rojiblancos. Marcel Domingo es el mejor guardameta francés de su tiempo y el marroquí de Casablanca, Ben Barek, “la Perla Negra”, uno de la media docena de los mejores jugadores del mundo de todos los tiempos. Al Atlético se incorporan además, en 1948, Perez Zabala, Rafael Repullo “Tinte”, el extraordinario jugador Rafael Mujica, el argentino Candia, y el cordobés Antonio Duran. El portero Perez es traspasado al Valencia, Campos se va al Sporting de Gijon y el entrenador Vidal deja su puesto al argentino Taioli. Es patente la calidad del plantel de jugadores rojiblancos para consolidar una estructura futbolística con futuro. El gran equipo se configura ya con, Domingo; Riera, Aparicio, Lozano; Mencia, Mujica; Juncosa, Vidal, Silva, Ben Barek y Escudero, para inmediatos relevos están Perez Zabala, Tinte, Farias, Valdivieso, Cuenca, Arnau, Duran, Torres, Candia y Basabe. Lastima que mediada la temporada el extraordinario delantero Antonio Vidal cayera enfermo y hubiera de abandonar prematuramente el futbol.

El Atlético inicia la temporada en el Metropolitano el 5 de septiembre de 1948 jugando un partido amistoso frente al Sporting de Lisboa, que ganan estos por seis a tres.

El equipo B.V.V. de Holanda se enfrenta al Atlético el 8 de diciembre de 1948, en Madrid y cae derrotado por cuatro goles a cero, con una gran exhibición de juego de los rojiblancos. Las previsiones de la Directiva colchonera no se cumplen totalmente, a través de la Liga se han perdido partidos claves para lograr el titulo, que se lleva el F.C. Barcelona con 37 puntos, seguido del Valencia (35), Real Madrid (34), Atlético de Madrid (34), Real Oviedo (30), Atlético de Bilbao (24), Real Club Deportivo Español (24), Sevilla Club de Fútbol (23), Gimnástico de Tarragona (23), Real Club Deportivo de La Coruña (22), Real Club Celta de Vigo (22), Real Valladolid (22), Alcoyano (21) y Centro de Deportes Sabadell (13).

A medida que pasa el tiempo se advierte que el Atlético no coge el hilo de la Copa. Mala suerte, fallos inexplicables, excesos de confianza y tardía reacción que nunca llega a tiempo. A partido único, en octavos de final, gana y elimina al Sevilla C.F. por dos a uno, en el Metropolitano, con acertadisima actuación del guardameta Perez Zabala que para un penalti al sevillista Clemente, que podría haber complicado el resultado. En cuartos de final, el Real Club Deportivo Español logra seis a cero, en su campo y en el Metropolitano gana el Atlético por cinco a uno, el gol que marcan los españolistas les es suficiente para clasificarse.

Campeones de Liga dos temporadas consecutivas. Equipo de fábula con Ben Barek y Helenio Herrera

Cesáreo Galindez al que la Federación Castellana de Fútbol ha concedido la Medalla al Mérito Deportivo, por sus veinte años en la gestión de los destinos del Atlético de Madrid, incorpora a la Directiva, como Secretario, al abogado madrileño, José María Manzanares. Con el fin de abrir cauces para alcanzar el Titulo de Liga, que en las ultimas temporadas el Atlético acaricia y se le escapa, la Junta Directiva se afana en ponerle cerco nuevamente, en la temporada de 1949-1950, incorpora al entrenador Helenio Herrera, el “Mago H.H.” y no da tregua en reforzar el cuadro con efectivos de calidad. En este tiempo entran en la disciplina rojiblanca, el guardameta Ces, Ramón Cobo, hermano del defensa del mismo apellido en los tiempos del Atlético Aviación, el canario José Hernandez, todo pundonor, coraje y entrega, al que la afición atletista le profesa toda simpatía y afecto, llamándole por su bravura “Lobito Hernandez”; el danés Mathienssen, un medio con calidad y fortaleza, el extremo del Alcoyano, Estruch, de fácil regate, rápida internada con buenos centros sobre el arrea y tiro a puerta, con buena puntería; Calsita, habilidoso delantero centro, del Hercules de Alicante, que sabe infiltrarse entre los defensas; Miguel, extremo canario, rapidísimo, ágil, valiente que llegaría a ser un jugador muy estimado en el Club y en la Selección Nacional, y el sueco Carlsson, interior inteligente de fácil desmarque, escurridizo, oportunista de gran calidad técnica, hizo época en el Atlético.

Se espera el comienzo del Campeonato de Liga de 1949-1950, con ansiedad, todo se presenta prometedor. Los equipos argentinos del San Lorenzo de Almagro, Racing de Buenos Aires y New Olls Boys se enfrentan al Atlético de Madrid en respectivos partidos amistosos. El primero el 1 de enero de 1950, los azulgranas del San Lorenzo de Almagro empatan a tres tantos con los rojiblancos madrileños. Marcan por el Atlético, Miguel, Duran y Juncosa. El 8 de enero, el Racing de Buenos Aires gana al Atlético por dos a uno, el gol colchonero obra de Carlsson.

La primera vuelta no responde totalmente a las expectativas, después vendría un autentico reguero de triunfos. Cabe recordar el partido de Liga jugado de poder a poder entre el Atlético de Madrid y el Atlético de Bilbao, el 29 de enero de 1950, en el Estadio Metropolitano que termina con empate a seis goles, partido inolvidable.

Los Leones de San Mamés con una delantera conjuntada, rápida y peligrosa formada por cinco internacionales dieron enseguida una emocionante sensación de profundidad en el ataque. A los cuatro minutos de juego en una combinación perfecta entre Panizo y Gainza, este se interna, desborda a Mencia y cruza el balón. ¡Gol! Pese a tan temprano resultado adverso, los atléticos madrileños no se amilanan y juegan con sensorio, empaque y sobre todo con serenidad. El madrugador gol vasco rápidamente tiene réplica. Comenzó a funcionar lo que los técnicos llaman “Cuadrado Mágico” que es la hilacion de juego entre los medios, Silva y Hernandez y los interiores, Ben Barek y Carlsson.

A los siete minutos de partido arranca Carlsson y remata a gol. Areta trata de atajar el balón, pero solo logra empujarlo hasta el fondo de la red. Los rojiblancos madrileños realizan gran fútbol y llega el desempate a los quince minutos de juego con un golazo de Ben Barek, quien tira fuerte desde fuera del área. Se sucede el juego de clase con combinaciones de calidad, además de poner en el empeño ardor, combatividad y coraje.

Producto de esa entrega extraordinaria, Gainza marca dos goles mas, Zarra uno e Iriondo dos por los de San Mames y Ben Barek de penalti otro. De manera que faltando ocho minutos para el final, el Atlético de Bilbao gana por seis goles a tres. El Atlético de Madrid que puede ganar no tiene suerte, se lesiona Lozano en el tobillo izquierdo y ha de jugar parte del encuentro de figura decorativa. Entonces no se sustituían jugadores.

El arbitro santanderino Gracia Fernández por prestidigitación, saca fuera del área una falta que había sido dentro, cuando Nado zancadillea a Estruch. En vez de decretar penalti decide que fuera golpe franco, ¡Estos árbitros! Los colchoneros de Madrid logran tres goles en los últimos siete minutos. Calsita  marca uno y Lozano el gol que se llamaba del cojo, por realizarlo el jugador lesionado que se coloca de extremo para hacer bulto y estorbar. El empate definitivo llega en el ultimo minuto, con todo el conjunto madrileño al ataque, Mencia saca una falta al borde del arrea y Alfonso Aparicio, siempre el gran Aparicio, cabecea el balón hasta la red. Entusiasmo indescriptible en los graderíos con agitación espontanea de pañuelos de la hinchada rojiblanca en señal de jubilo, en la grada lateral de su feudo de los Cuatro Caminos.

Los atléticos en un desesperado esfuerzo final habían alcanzado el empate a seis. Los dos atléticos se repartían en total doce goles y caso curioso, ninguno de los jugadores salía contento porque todos pensaban en haber podido ganar. Los aficionados sí salieron contentos y rebosantes de entusiasmo, los entrenadores por su parte enjuiciaron el encuentro. Iraragorri manifestó que la línea defensiva de su equipo había jugado mal, mientras que la delantera había podido meter ocho goles. Helenio Herrera decía que sus jugadores habían dado facilidades, pero que luego supieron remontar la diferencia de goles a fuerza de coraje. Helenio Herrera forzado por las lesiones alinea a Domingo; Mencia, Aparicio, Lozano; Silva, Hernandez; Estruch, Ben Barek, Calsita, Carlsson y Juncosa. Los bilbaínos en esta ocasión vistieron camiseta mitad franja azul y mitad franja blanca en vertical y alinearon: a Molinuevo; Areta, Arambarri, Nado; Manolin, Berazaluce; Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza.

Como es característico del Atlético de nuestros amores, antes de la victoria final hace sufrir. En la ultima jornada de la Liga en el Metropolitano, 23 de abril de 1950, ante el Valencia, el partido se complica para el Atlético con las lesiones de Mujica y Domingo. Gracias a Ben Barek que en una extraordinaria actuación resuelve todo y lo rubrica marcando el gol decisivo para el resultado definitivo de un potente tiro por la escuadra al sacar un penalti y concretar el empate a cuatro tantos, que daba el titulo de Campeón al cuadro rojiblanco, formado por Domingo (Perez Zabala); Mencia, Lozano, Farias; Hernandez, Mujica; Juncosa, Ben Barek, Silva, Carlsson y Escudero. El Valencia alinea a Perez; Asensi, Monzon, Diaz; Santacatalina, Puchades; Gago, Fuertes, Igoa, Pasieguito y Segui. La consecución del Campeonato Nacional de Liga supone el arco triunfal por donde vuelve la grandeza al Club rojiblanco, de Madrid.

El campeón, Atlético de Madrid suma 33 ptos, a continuación del Real Club Deportivo de la Coruña (32), Valencia Club de Fútbol (31), Real Madrid (31), F.C. Barcelona (29), Atlético de Bilbao (29), Real Club Celta (28), Real Sociedad de San Sebastián (27), Real Valladolid (25), Real Club Deportivo Español (22), Málaga (21), Gimnástico de Tarragona (16) y Real Oviedo (15).

Después del aliron “¡el Atleti Campeón!”, los rojiblancos eliminan de la Copa al C.D. Málaga y quedan eliminados por el Real Madrid. El club colchonero redondea con acierto la temporada, al adquirir en propiedad, el 15 de abril de 1950, el Estadio Metropolitano. El Atlético de Madrid, abona once millones ochocientas mil pesetas por la compra, que significa para el Club rojiblanco consolidar su patrimonio. Con reflexión y serenidad se reconoce la acertada gestión de Cesáreo Galindez en la Presidencia del Atlético, respaldada por títulos y positivas operaciones financieras, que ponen el pabellón rojiblanco muy alto. Como consecuencia de estos aciertos se posponen las elecciones que habrían de celebrarse para nuevo Presidente, por acuerdo ratificado por todos. Completan la Junta Directiva, Del Valle, José María Manzanares, Luis Benitez de Lugo, Marques de la Florida, Arechavala, Ernesto Cotorruelo, José Luis Costa, Ramón Fernández, Laffita, Diaz Carmena y Magro. De gerente se nombra a Manuel Morales.

El Atlético de Madrid disputa en La Coruña el Trofeo Teresa Herrera, el 4 de junio de 1950, frente al Lazio. Vence el conjunto italiano, por tres a uno. Por encontrarse lesionados varios jugadores rojiblancos, reforzaron al Atlético Babot y Lesmes II del Real Valladolid y Cesar del Fútbol Club Barcelona.

Como Campeón de Liga de España, el Atlético de Madrid participa en el Torneo Internacional, Copa Latina, que se disputa en Lisboa, entre el Benfica, Campeón de Portugal; Girondins, Campeón de Francia y el Lazio, Campeón de Italia.

El 10 de junio de 1950, Girondins 4; Atlético de Madrid 2. El Atlético de Madrid juega para dilucidar el tercer puesto del torneo con el Lazio, el 11 de junio, y vence por dos goles a uno.

El jugador de la Real Sociedad de San Sebastián, José Luis Perez Paya, con ficha de “amateur” o aficionado, como se traduce en el idioma español, recibe una propuesta del Atlético de Madrid, que acepta y causa alta en el Club para la temporada de 1950-1951. También se incorporan, el guardameta Dauder del Gimnástico de Tarragona, el gallego Polo y el mallorquín Mascaro. Sin extravagancias de ningún genero, se puede decir que Helenio Herrera consigue el equipo fabuloso del Atlético de Madrid, por su juego triangulado de pases, lleno de encantos balompedicos, en perfecto engranaje con ambición convencida de triunfo, en la cumbre del deleite. Este tiempo representa la época dorada del Club que tanto prestigio le ha dado. El equipo que convirtió la realidad en un mito, solía estar, compuesto por: Domingo; Riera, Aparicio, Lozano; Silva, Mujica; Juncosa, Ben Barek, Perez Paya, Carlsson y Escudero, mas Mencia, Hernandez, Estruch, Dauder, Tinte, Farias, Polo y Mascaro.

El Trofeo María Eva Duarte de Perón creado para que lo disputen el Campeón de Liga y el Campeón de Copa, enfrenta en su primera edición al Atlético de Madrid y al Atlético de Bilbao. En el Estadio Bernabeu, el 12 de octubre de 1950, ambos conjuntos ofrecen un gran espectáculo futbolístico por lo competido del juego, con un festival de goles que termina con empate a cinco tantos. El primero de noviembre siguiente se celebra el desempate en el mismo escenario, en esta ocasión, los bilbaínos ganan por dos a cero y se adjudican la Copa de Campeones, antecedente de lo que después se denominaría Supercopa.

Esta temporada el Atlético de Madrid realiza otro gran partido en el que quedan grabados en el recuerdo por la extraordinaria exhibición de juego realizada y las circunstancias que concurrieron para tal motivación.

Para designar a los componentes del equipo nacional la Federación había encomendado a un pretencioso trío seleccionador, formado por el deportista bilbaíno Izeta, el exjugador del Real Madrid, Felix Quesada y el antiguo jugador del F.C. Barcelona, Paulino Alcantara. En la idea de hacer un conjunto por bloques, que no es mala idea, para el partido que la Selección española había de jugar contra Suiza, el 18 de febrero de 1951, en el Estadio Santiago Bernabeu, preseleccionan a siete jugadores del Real Valladolid, Lesmes I, Babot, Lesmes II, Ortega, Lasala, Coque y Aldecoa, o sea el bloque defensivo y del centro del campo, con dos defensas, dos medios y dos interiores.

El Club pucelano venia haciendo una buena campaña. Contra estas designaciones esta el olvido cometido con el Atlético de Madrid, Campeón de Liga y con juego sin igual, como dice el himno rojiblanco, pues solo convocan de la plantilla a Alfonso Silva. Después de conocida la lista de preseleccionados, coincide la coyuntura propicia de corresponder al Real Valladolid jugar en Madrid, el 21 de enero de 1951, frente al Atlético de Madrid. Los flamantes preseleccionados se presentan a examen ante la afición matritense, entre la que se encuentra la rojiblanca decepcionada por el olvido o despecho del trío seleccionador hacia sus jugadores.

Los aficionados se preguntan si en un equipo como el rojiblanco, que borda el fútbol, no hay mas de un jugador con méritos suficientes para integrar la Selección Nacional. Este encono también embarga el animo de los jugadores del Atlético que heridos en su amor propio, quieren dar respuesta a los seleccionadores y durante el partido les resulto una jugada redonda. Se puso en marcha la maquina de hacer fútbol del conjunto de fábula, que poseía el Atlético de Madrid y en un alarde de juego asombroso, aplasto al Real Valladolid por siete goles a cero, uno por cada preseleccionado.

El equipo  blanquivioleta no existió, borrado por el Atlético, que en el segundo tiempo, tuvo que actuar con sólo diez jugadores por lesión de Juncosa, quien después de marcar tres goles, resulto con fractura del peroné en una entrada del defensa Mariscal, teniendo que ser atendido urgentemente por el doctor Garaizabal. Hubo unanimidad en todos los comentarios, los mismos jugadores vallisoletanos reconocieron, que nunca habían visto un equipo como el Atlético de esa tarde. Su entrenador Juan Antonio Ipina corroboro lo dicho, añadiendo: “Ha sido un partido memorable del Atlético de Madrid, con eso queda todo explicado”.

El asturiano Fombona arbitro del encuentro, manifestó, que hacia tiempo que no veía un fútbol tan bueno. Por su parte el entrenador rojiblanco, Helenio Herrera, significo que “no se puede dominar más a un equipo” y agrego que, “el Atlético salió con ganas de demostrar la precipitación de los seleccionadores”. Las alineaciones en aquella jornada de alarde futbolístico del Atlético de Madrid fueron, por los rojiblancos: Domingo; Mencia, Aparico, Lozano; Silva, Hernandez; Juncosa, Ben Barek, Perez Paya, Carlsson y Escudero. Por el Real Valladolid: Saso; Lesmes I, Babot, Mariscal; Ortega, Lasala; Clemades, Coque, Mora, Aldecoa y Pepin. Del trío seleccionador, solo Felix Quesada acudió esa tarde al Estadio Metropolitano. Es obvio decir que en cuanto el arbitro pitó el final del partido hizo mutis por el foro, para no verse en la azarosa situación de hacer declaraciones y tener que confesar su chasco.

El partido contra Suiza lo gano la Selección Española, por seis a tres, que se alineo con, Eizaguirre; Mencia, Antunez, Nando; Silva (Cesar), Puchades; Basora, Muñoz, Zarra, Molowny y Gainza.

Prevalece el sensacional juego de conjunto rojiblanco dirigido técnicamente por Helenio Herrera y en la ultima jornada de Liga el azar depara el desenlace del campeonato con gran emoción. En el Campo sevillista de Nervion, los propietarios del terreno segundos clasificados, reciben, el 22 de abril de 1951, al primero en la clasificación, el Atlético de Madrid, que le basta el empate para proclamarse Campeón. Emocionante encuentro en el que comienza marcando primero el Sevilla por medio de su interior Domenech.

En formidable jugada, Perez Paya establece el empate a uno, que será el resultado definitivo. En otro lance del juego el extremo sevillista Ayala se interna y el balón sale de la raya. El arbitro Ramón Azon, por indicación del juez de línea, anula la jugada en la que el sevillista había centrado y Araujo rematado consiguiendo un gol. Se arma la protesta airada de jugadores y publico. Cuando el Atlético, Campeón, sale para Madrid apedrean el autocar los exaltados seguidores del equipo sevillano resultando el rojiblanco Estruch descalabrado. En este partido jugaron por el Sevilla: Bustos; Guillamon, Antunez, Campanal; A1conero, Enrique; Onoro, Arza, Araujo, Domenech y Ayala. Por el Atlético de Madrid: Domingo; Tinte, Aparicio, Lozano; Silva, Mujica; Estruch, Ben Barek, Perez Paya, Carlsson y Escudero.

Lo hecho en la campaña liguera de 1950-1951, copada de repiqueteos gloriosos hace brotar lagrimas de emoción y entusiasmo a los seguidores rojiblancos.

La Liga 1950-1951, al final arroja este resultado: Campeón Atlético de Madrid con 40 puntos, Sevilla C.F. (38), Valencia C.F. (37), F.C. Barcelona (35), Real Sociedad (35), Real Valladolid (33), Atlético de Bilbao (33), Real Club Celta (33), Real Madrid (31), Racing de Santander Deportivo Español (30), Málaga (29), Real Murcia (19), Alcoyano (14) y Lérida (13).

En la Copa, el Atlético pasa los octavos de final dejando fuera al Real Valladolid y en la próxima ronda, cuartos de final, tropieza con el Real Madrid. De esta manera el equipo merengue se saca la espina de las dos derrotas que esta temporada, en la Liga le ha infringido el Atlético, por seis a tres en Chamartín y por cuatro goles a cero, en el Metropolitano.

El 15 de mayo de 1951, el Sao Paulo de Brasil, se enfrenta al Atlético en el Metropolitano ganando por cuatro a tres. El partido patrocinado por la Asociación de la Prensa de Madrid se anuncia con grandes titulares: “Match internacional”; “La diagonal brasileña frente a la W-M de los Campeones rojiblancos”. La diagonal era el sistema táctico de juego que practicaban los brasileños basado en una variación del llamado sistema de pares, cargando el juego hacia el extremo izquierdo.

El equipo ingles Hull City visita el Metropolitano, el 24 de mayo, el Atlético le propina un cuatro a cero, en partido amistoso.

El Atlético de Madrid recibe, en mayo de 1951, el Trofeo Martini-Rossi que premia la mayor diferencia entre goles a favor y goles en contra al término de la Liga.

La segunda edición de la Copa Latina se juega en la ciudad de Milán, participan el Atlético de Madrid, Campeón de Liga de España, el Milán, Campeón de Italia, Sporting de Lisboa, Campeón de Portugal y el Lille, Campeón de Francia. Al Atlético de Madrid le toca enfrentarse al Milán, que seria el Campeón, el 20 de junio de 1951, pierde por cuatro a uno. Después en partido para el tercer puesto, el 24 de junio, el Atlético vence al Sporting de Lisboa, por tres goles a uno.

Nuevos y mejores horizontes

Dice un refrán, que tras la tempestad viene la calma, sentencia que se cumple en el horizonte del Atlético de Madrid durante la temporada de 1955-1956, que va a ser de ratificación y relance. Se ha tratado de hacer las cosas con conocimiento de causa y además se ha reunido un buen conjunto: Pazos, Menendez, Chercoles, Martin, Heriberto Herrera, Cobo, Santiago Orgaz “Verde”, Rivilla, Buendia, Hernandez, Miguel, Molina, Escudero, Joaquin Peiro, Enrique Collar, Callejo, Antonio Collar, Grau, Agustín, Méndez, Lorenzo y Atilio.

El equipo tiene otro aire mas coherente que se proclama en su rendimiento logrando clasificarse entre los cinco primeros de la Liga, que gana el Atlético de Bilbao con 48 puntos, después el F.C. Barcelona (46), Real Madrid (38), Sevilla (36), Atlético de Madrid (33), Valencia C.F. (32) Real Club Deportivo Español (31), Real Sociedad (30), Real Valladolid (30), Real Club Celta (27), Unión Deportiva Las Palmas (26), Real Club Deportivo de La Coruña (26), Real Murcia (25), Deportivo Alaves (24), Cultural Deportiva Leonesa (14) y Hercules (13).

El Atlético de Madrid celebra en el Metropolitano el 24 de abril de 1956, un partido en homenaje al jugador internacional rojiblanco Juan José Mencia, enfrentándose al equipo ingles Newcastle. El resultado es de 4 a 1 a favor del Atlético. En un rasgo de generosidad humanística, Mencia extraordinario jugador internacional, destina los fondos que se recaudan, a la construcción de una guardería infantil en Sestao, su pueblo natal.

La recuperación rojiblanca es un hecho evidente que queda contrastado en el Campeonato de Copa, al llegar hasta la final, la tercera que juega el Atlético a través de su historia. Se juega el 24 de junio de 1956, contra el Atlético de Bilbao, ganando los vascos por dos a uno. El Atlético de Bilbao forma con Carmelo; Orue, Garay, Canito; Mauri, Maguregui; Arteche, Arieta I, Uribe, Marcaida y Agustín Gainza. El Atlético de Madrid: Pazos; Verde, Heriberto Herrera, Cobo, Martin, Hernandez; Miguel, Agustín, Molina, Peiro y Enrique Collar.

Fijada en el tiempo se afianza la fecunda recuperación del Atlético de Madrid que da la mejor respuesta en La Coruña, el 29 de junio de 1956, ganando al conjunto alemán del Colonia por 4 a 1, y proclamándose vencedor de la Copa Teresa Herrera. Las circunstancias desconcertantes, han quedado superadas y se presiente, sin alarde de adivino, que la próxima temporada de 1956-1957, va a ser de confirmación de posibilidades rojiblancas, a la vez, que comienza a perfilarse un gran equipo con: Pazos, Verde, Herrera, Cobo, Buendia, Hernandez, Miguel, Agustín, Escudero, Peiro, Enrique Collar, Menendez, Chercoles, Rusinol, Callejo, Antonio Collar, Rivilla, Rafa, Molina, Lorenzo, Vallejo, Garaval, Lugo y Méndez. Se cumple el vaticinio de recuperación del buen estilo futbolístico en la Liga, que gana el Real Madrid con 44 puntos y a continuación se clasifican Sevilla C.F. (39), F.C. Barcelona (39), Atlético de Bilbao (37), Atlético de Madrid (34), Atlético Osasuna (31), Real Club Deportivo Español (30), Real Valladolid (28), Real Zaragoza (28), Unión Deportiva Las Palmas (27), Valencia C.F. (27), Real Sociedad, de San Sebastián (26), Real Club Celta (23), Real Jaén (23), Real Club Deportivo de La Coruña (22) y Condal (22).

La sustancial mejoría del Atleti, equilibrio de estabilización logrado en la Liga, se pone en peligro de consolidación con los resultados de asombro en la eliminatoria de Copa que obturan el horizonte comprometiendo la ilusión del futuro. En el Metropolitano, el 28 de abril de 1957, Atlético de Madrid 2. F.C. Barcelona 5. En la Ciudad Condal, el primero de mayo, otra abultada goleada, F.C. Barcelona 8, Atlético de Madrid 1. El equipo rojiblanco da la impresión de que el desanimo de algunos de sus componentes ha contagiado a los demás.

La directiva del Atlético de Madrid no renuncia a ningún esfuerzo, en su intento de colocar al equipo al nivel mas alto, continua haciendo nuevos planes, sabe que para cualquier logro hay que tener un potencial futbolístico. Incorpora al cuadro rojiblanco al formidable jugador húngaro, Peter, además de Alvarito del Real Oviedo, Antonio González “Chuzo” de la cantera del Club e internacional juvenil, a Hollaus, Villaverde, Burillo, Rafa del Granada, al gallego Ares y a los guardametas Vera, y San Roman, formando un nutrido elenco con los que estaban de la temporada anterior, Pazos, Verde, Herrera, Rusinol, Cobo, Hernandez, Miguel, Agustín, Peiro, Enrique Collar, Escudero, Garaval, Lugo, Vallejo, Buendia, Felipe, Callejo, Antonio Collar, Maranon y Ripoll. Todos quedan a las ordenes del entrenador checoslovaco Daucik, recientemente contratado. El juego del Atlético de Madrid tiene otro halo de resonancia que  se refleja en el Subcampeonato de Liga que alcanza con exhibiciones de buen juego de conjunto.

El campeonato liguero de 1957-1958 termina con la siguiente clasificación: Real Madrid 45 puntos, Atlético de Madrid (42), F.C. Barcelona (38), Valencia C.F. (36), Atlético Osasuna (35), Atlético de Bilbao (32), Real Club Celta (32), Real Club Deportivo Español (32), Real Sociedad de San Sebastián (27), Sevilla C.F. (25), Unión Deportiva Las Palmas (25), Sporting de Gijon (24), Real Zaragoza (24), Real Valladolid (23), Real Jaén (20). La participación en la Copa para los rojiblancos supone un suspiro. Su rival el Real Madrid gana los dos partidos, por uno a cero y por cuatro a uno. Como dijo aquel, dicen los colchoneros, “apaga y vamonos”. El 10 de junio, para entretener a la parroquia, el Atlético juega un partido amistoso contra el Bangu Atlético Clube, en el Estadio Metropolitano. Ganan los brasileños por tres goles a dos.

En los últimos años de la década de los años 50, el Atlético de Madrid se caracteriza por su evolución permanente hacia lo esencial: Llegar a crear un grandioso equipo. Proceso evolutivo, producto de la constancia y buen acierto de los directivos, que se parece mas al crecimiento de un árbol bien plantado, que al recambio de piezas en una maquina industrial. Supone la búsqueda de lo mas perenne para el Club, formar un equipo con futuro. El propósito queda garantizado con, Madinabeytia, Rivilla, Callejo, Calleja, Peter, Glaria, Miguel, Chuzo, Rafa, Peiro, Collar, Bilbao, Verde, Irusquieta, Alvarito, Buendia, Csoka, Adalberto, Agustín, Mendoza, Rives, Mendiondo, Pazos, Allende, Vallejo, San Roman. Se renueva la Junta Directiva, entra de Presidente Javier Barroso; vicepresidente, Francisco Urquijo; secretario, José Luis Bas y Rivas; tesorero, Juan Sánchez Cortes; vicetesorero, Luis Gómez Comes; gerente, Manuel Morales y vocales José Joaquin Sánchez Zabalda, Valentín Ezquerra y Antonio Melchor de las Heras. En agosto de 1958, ficha por el Atlético de Madrid Edval Izidio Neto, conocido popularmente en el mundillo del fútbol por “Vava”, delantero centro del Vasco Da Gama y de la selección nacional de Brasil que se ha proclamado Campeón del Mundo, en Suecia.

Jugador que se caracteriza por su valentía, agilidad y fuerte pegada al balón, consecuentemente goleador fácil. La directiva que preside Javier Barroso logra además el traspaso de Mendoza, portugués de Angola que jugaba en el Real Club Deportivo de La Coruña. Un superclase de los que hacen jugadas que ponen en marcha de verdad la rueda del arte. Convierte el balompié, que para muchos es artesanía, en arte. Los aficionados que aciertan a verle entusiasmados por su fútbol de alto grado de calidad, en una ocasión llegan a sacarle en hombros del Estadio Metropolitano.

En la temporada de 1958-1959, el Atlético de Madrid conjunta una delantera de superlujo, compuesta por Miguel, Mendoza, Vava, Peiro y Collar. Otra irreductible realidad que acompaña a una nueva esperanza rojiblanca en el futuro esta fundamentada en la construcción de un nuevo Estadio de concepción arquitectónica moderna, en terrenos ribereños del Manzanares, el aprendiz de río, como lo llamo el poeta.

La ubicación del nuevo recinto levanta voces discrepantes, muchos aficionados prefieren el antiguo Metropolitano, en torno al cual, se han creado legiones de seguidores del Atlético en Cuatro Caminos, Tetuan y Arguelles. El 7 de diciembre de 1958, el capellán del Club, Pater Pablo Serrano, bendice los terrenos con la asistencia de la Junta Directiva en pleno y la presencia del Ministro de Obras Publicas, Jorge Vigon, Presidente de la Diputación Provincial, Marques de la Valdavia, Delegado Nacional de Educación Física y Deportes, lose Antonio Elola y el Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Jesús Suevos.

El triunfo del Real Madrid en la Copa de Europa de 1957, y su titulo de Campeón de Liga de la misma temporada, da opción al subcampeón de la misma, Atlético de Madrid, a participar en el Torneo Continental. En su estreno en la Copa de Europa, en el primer partido, le corresponde al Atlético de Madrid el Campeón de la República de Irlanda, Drumcondra, que se juega, el 17 de septiembre de 1958, en el Metropolitano. Pazos; Verde, Callejo, Alvarito; Rafa, Chuzo; Miguel, Mendoza, Vava, Peiro y Collar, con armonía, vigor y sutilidad en su juego, ganan por ocho a cero a los del Eire, en Madrid y por cinco a uno, en Dublin. En la siguiente eliminatoria toca al Atlético contra el C.D.N.A., de Sofía (hoy CSKA), todo un gran equipo. El primer partido se juega en el Estadio Bernabeu, el 15 de noviembre de 1958, porque el Metropolitano no esta dotado de luz artificial. Vence el Atlético por dos goles a uno y en Sofía ganan los búlgaros por uno a cero. Como todavía no existía la normativa del valor doble de los goles en campo contrario, en los torneos europeos, tienen que volver a competir en terreno neutral. Se juega el partido de desempate, el 18 de diciembre, en la ciudad suiza de Ginebra. El tiempo reglamentario termina con empate a un gol, circunstancia que incita a los contendientes. Una fuerza les empuja a superarse, la fuerza de la sangre, algunos se saturan de brío, pasándose de la raya que marca el reglamento.

Se lesiona Callejo y expulsan a Rafa, el Atlético se queda con nueve jugadores, saca genio y raza y en su mejor momento vital vuelca el marcador a su favor, con sendos goles de Vava y Callejo. El tres a uno final supone a los madrileños el visado para la próxima ronda de eliminatoria en cuartos de final ante el cuadro alemán Schalk 04. El conjunto germano cae el 4 de marzo de 1959, en el Bernabeu por tres goles a cero, marcados por Vava, Miguel y Peiro. La eliminatoria con este resultado se le pone inaccesible para el Gelsenkirchen Schalk 04, como se confirma el 18 de marzo en el partido de vuelta con empate a un gol, el rojiblanco obra de Vava.

En la Liga de 1958-1959, el equipo rojiblanco, con latido nuevo, ha tenido mayor relieve que en anteriores temporadas, aunque al final, ha quedado en quinta posición de la clasificación, encabezada por el F.C. Barcelona, Campeón con 51 puntos, después Real Madrid (47), Atlético de Bilbao (36), Valencia.C.F. (33), Atlético de Madrid (32), Real Betis Balompié (32), Real Club Deportivo Español (29), Atlético Osasuna (28), Real Zaragoza (28), Real Sociedad (28), Real Oviedo (27), Sevilla C.F. (26), Granada C.F. (26), Unión Deportiva Las Palmas (24), Sporting de Gijon (20), Real Club Celta (13).

El sorteo para la semifinal europea produce una espiral de emoción entre los aficionados matritenses, se han de enfrentar el Real Madrid y el Atlético, juegan primero en el Bernabeu, el 23 de abril, en un forcejeo equilibrado marca Chuzo, empata Rial para los blancos, que vuelven a marcar de penalti, falta sobre Di Stefano. Vava certero chutador lanza, un penalti que el cancerbero madridista Domínguez lo para. Este fallo suponía la clave para conseguir el empate. El jugador Jorge Mendoza figura descollante, el encanto de hacer lo difícil sencillo poseedor de una técnica que parece magia, con especial sentido del juego practico y elegante, desaparece extrañamente, el 23 de abril de 1959 y sorprendentemente aparece en la ciudad portuguesa de Braga, marcha a La Coruña, desde donde regresa a Madrid. ¡Aquí no ha pasado nada!

En el Metropolitano, el 7 de mayo, el Atlético se apunta la victoria por uno a cero, gol marcado por Collar. La eliminatoria cobra nuevo aliciente para los rojiblancos, que han forzado el desempate. El tercer encuentro se juega en Zaragoza, el 13 de mayo, el resultado fluctúa vacilante hacia uno u otro equipo, hay varias ocasiones para hacer gol. Los aciertos ante la portería contraria de Gento y Puskas, contra los de Vava, desequilibran el marcador a favor de los madridistas. La alegría se les escapa a los rojiblancos, en su desconsuelo inquieren un grito de alabanza, lo han dado todo sobre el césped y sólo un gol ha decidido el trance.

El Atlético de Madrid jugo con: Pazos; Rivilla, Callejo, Mendiondo; Chuzo, Calleja; Miguel, Agustín, Vava, Peiro y Collar. El Real Madrid con, Domínguez; Michel, Santamaria, Lesmes II; Antonio Ruiz, Zarraga; Kopa, Mateos, Di Stefano, Puskas y Gento. En síntesis, el marcador de la Copa arroja para el Atlético de Madrid los siguientes resultados: día 26 de abril 1959, Atlético de Madrid 5, Basconia 1. El 1 de mayo, Basconia 2, Atlético de Madrid 0. El 10 de mayo, Real Club Deportivo Español 1, Atlético de Madrid 0. 17 de mayo, Atlético de Madrid 5, Real Club Deportivo Español 1. Día 24, Valencia C.F. 2, Atlético de Madrid 1. 31 de mayo, Atlético de Madrid 1, Valencia C.F. 3.

En partido homenaje al jugador Miguel González, el 28 de mayo de 1959, en el Metropolitano se enfrentaran el Atlético de Madrid y el Nottinghan. El equipo ingles sufre una rotunda derrota por 6 a 1, goles de Kubala, que se ha brindado a jugar este partido, Calleja, Vava, Joel del Real Club Deportivo Español, quien también se ha sumado el homenaje y Ribes.

El equipo maravilla, rojiblanco

En el mes de mayo, el Atlético consigue el fichaje del defensa central argentino Jorge Bernardo Griffa. También son alta en el Club rojiblanco, en agosto de 1959, el brasileño Ramiro jugador superclase por calidad y técnica y su hermano Alvaro, el gallego Manuel Bermúdez Arias “Polo”, el joven extremeño Adelardo, Amadeo, y el guineano Jones, hecho futbolisticamente en Bilbao, de la secretaria técnica se encarga José Villalonga. Los directivos del Atlético en el aliento del deseo, siguen insistiendo en la consecución de un equipo equilibrado en sus líneas, con juego vivo, natural, sin intermitencias sombreadas o crepusculares, que todo se quede en el empeño. A partir de ese momento comienza a sustentarse una formación cabal, con Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Callejo, Ramiro, Chuzo, Miguel, Adelardo, Mendoza, Peiro, Collar, Pazos, Alvarito, Irusquieta, Mendiondo, Amadeo, Jones, Polo, Agustín, Rafa, Alvaro, Vava, Corrales y Peter, este con contrato en suspenso hasta que se resuelva lo del accidente de automóvil que ha sufrido.

Conjunto carismático que sabe hacer fútbol de jugosa factura, en el que destaca de manera impresionante, el ala izquierda de la delantera, llamada “Ala Infernal”, formada por dos grandes del fútbol español, Joaquin Peiro y Enrique Collar. Esta temporada los arbitrajes en la Ciudad Condal para el Atlético de Madrid, son desestabilizadores. Los rojiblancos sufren ante el F.C Barcelona, el 24 de enero de 1960, la absurda decisión del arbitro Rey, quien se saca de la manga, como por prestidigitación, un penalti, en una entrada de la defensa del Atlético, al delantero azulgrana Evaristo. En el partido de Liga, jugado en Sarriá, contra el Real Club Deportivo Español, el arbitro Castineira da por válido un gol, en fuera de juego, del delantero blanquiazul Indio. En el torneo liguero, el Atlético de Madrid solo consigue un ingrávido quinto puesto, el Campeón es el F.C. Barcelona con 46 puntos, Real Madrid (46), Atlético de Bilbao (39), Sevilla C.F. (36), Atlético de Madrid (33), Real Oviedo (33), Real Betis (33), Real Club Deportivo Español (30), Valencia C.F. (28), Elche (27), Real Zaragoza (25), Granada C.F. (25), Real Valladolid (25), Real Sociedad (23), Atlético Osasuna (18) y Unión Deportiva Las Palmas (13).

En el torneo de Copa, el Atlético de Madrid deja aun más profunda impresión de su fútbol vivaz y relevante. En el Campo de la Cruz Alta, comienza sus éxitos constantes, el 24 de abril de 1960, en dieciseisavos de final, gana por uno a cero, al Sabadell. En el partido de vuelta en el Metropolitano los vallesanos encajan cuatro goles a cero. La eliminatoria con el Córdoba se resuelve tres a uno, en el Estadio del Arcángel y cinco a dos, en Madrid, a favor de los colchoneros. Por su parte el equipo juvenil rojiblanco, copia fiel de sus mayores, en mayo, se proclama Campeón de España de su categoría, al vencer en la final, por tres a uno, al Plus Ultra.

El Atlético entre las eliminatorias de Copa se enfrenta en partido amistoso internacional, en Madrid, con la Associacao Ferroviaria de Deportes de Sao Paulo, empatando a un tanto. Continua los compromisos coperos, en cuartos de final, el Atlético de Madrid salva el escollo del Valencia ganando en Mestalla, por uno a cero, y en Madrid por cuatro a uno. En semifinales los rojiblancos dan cuenta del Elche con un expresivo ocho a cero en el Metropolitano, que no pudieron superar los ilicitanos en Altabix, que solo lograron un dos a uno. Ya está el Atlético en la final, que ha de disputar al Real Madrid, flamante Campeón de Copa de Europa. La espléndida trayectoria rojiblanca hacia la Copa esta temporada alcanza la hora de la verdad, hay que confirmar el momento de madurez del fútbol arte con desarrollo de técnica, que el equipo del Atlético viene haciendo gala, para que la ilusión sea completa.

La final se juega en el Estadio Bernabeu, el 26 de junio de 1960, el Real Madrid pone en liza a Domínguez; Pantaleon, Santamaria, Miche; Vidal, Zarraga; Herrera, Del Sol, Di Stefano, Puskas y Gento. El Atlético de Madrid a Madinabeytia; Rivilla, Callejo, Alvarito; Ramiro, Chuzo; Polo, Adelardo, Jones, Peiro y Collar. El estilo fácil, concreto, de detalles y calidades, de juego conjuntado, de vertical apostura y sentido, inculcado por Villalonga funciona a la perfección y obtiene su recompensa con el significativo triunfo ante su más directo rival, por tres goles a uno, goles de Collar, Jones y Peiro. El gol madridista lo consigue Puskas de tiro directo al sacar un córner.

¡El Atlético Campeón, alirón!. El Atlético de Madrid ha llegado al cenit de un Campeonato que se le resistía y lo ha ganado literalmente sudando la camiseta, con coraje e inspiración. El equipo se ha alzado en las andas del triunfo y constituye una llamada de atención en torno a su juego brillante, que produce impresión. De nuevo el Atlético cuenta con un equipo de maravilla que va a marcar un hito en la historia del Club. La gran lección del cuadro titular rojiblanco, consecuentemente sin pausa, la imita el equipo de aficionados que entrena Adrián Escudero, ganando la Copa Ramón Triana de la Federación Castellana, paralelamente el equipo juvenil rojiblanco consigue ser Campeón regional dirigido por Rafael Repullo “Tinte”.

Estos triunfos enriquecen de optimismo el ambiente del Club y de los seguidores del Atlético, elogiado en temporadas que por suerte quedaron para el olvido. Dos nuevas adquisiciones, José Antonio Gasca y José Antonio Rodríguez se incorporan al primer equipo del Atlético de Madrid. El 11 de septiembre de 1960, celebra junta general el Club colchonero, y sale reelegido presidente Javier Barroso, quien informa que el Estadio Metropolitano esta valorado en ciento veinte millones de pesetas. Esta temporada la Federación española acuerda que la designación de árbitros para los partidos sea por sorteo. El Atlético de Madrid cambia de lugar de concentración para sus jugadores, previo a los partidos. Abandona el hotel Nueva Montaña de El Plantío, utilizado desde los años de 1940, por el Hotel Victoria, de San Lorenzo de El Escorial.

El comienzo de la Liga de 1960-1961 para la afición madrileña tiene color y sabor por la temprana confrontación entre el Real Madrid y el Atlético. Todavía se respira el aire de la final de Copa, con soplos diferentes. El partido se juega en el Metropolitano y vencen los rojiblancos por un gol a cero.

El título de Campeón de Copa representa para los colchoneros un escalón ascendente, un impacto trascendente en el animo global, que ayuda mucho, para la recién estrenada temporada. En el Estadio de Maracaná, en Río de Janeiro, el 23 de noviembre de 1960, el Atlético de Madrid se enfrenta a un combinado carioca, ganando estos por tres a dos. Se suele decir que los errores arbitrales, son errores humanos y podemos decir que de acuerdo. A lo que no podemos dar nuestra conformidad, es a las descaradas equivocaciones de interpretación del Reglamento por el libre albedrío arbitral, como en el caso sucedido en septiembre de 1960, en el partido de Liga en Sevilla, entre el Real Betis y el Atlético de Madrid. Vava tira fuerte a puerta, el defensa betico Eusebio Ríos se lanza en plancha a cortar el balón cayendo sobre el césped con el esférico entre las manos. ¡El arbitro no pita nada! En enero de 1961, el Atlético y el Real Madrid juegan en el Bernabeu partido correspondiente a la segunda vuelta de la Liga.

Vence el equipo merengue por tres goles a uno, los rojiblancos tienen que padecer las arbitrariedades del señor del silbato, el guipuzcoano González Echevarria, en faena persecutoria de “acoso y derribo”, contra Griffa. Este aserto sobre las equivocaciones y las veleidades arbitrales, cabe señalar, que no frenan la dimamica del equipo con juego trascendente y de limpio trazo. Mientras, siguen su rumbo las obras del nuevo Estadio del Manzanares, junto al Puente de Toledo. Se ha hecho, ya un vaciado de dieciséis mil metros cúbicos de terreno y ocho mil kilos de hierro se han empleado para la estructura del recinto.

Finaliza el Campeonato Nacional de Liga con el Real Madrid Campeón y 52 puntos en su haber, el Atlético de Madrid, subcampeón con 40, Real Zaragoza (33), F.C. Barcelona (32), Valencia C.F. (32), Atlético de Bilbao (30), Real Betis (30), Real Sociedad (30), Real Mallorca (38), Real Club Deportivo Español (27), Sevilla C.F. (27), Racing de Santander (26), Real Oviedo (26), Elche (25), Real Valladolid (25), Granada C.F. (17).

El desarrollo de la competición copera en 1961, tiene para el Atlético de Madrid un especial interés después del éxito de la anterior temporada. La buena campaña en la Liga con un juego rayando en la fantasía, como tendría la sinfonía que hubiera hecho Mozart, de haber sido futbolista, avala la presencia rojiblanca en las eliminatorias para la Copa y no defrauda. Primeramente se ve la cara con el Valencia C.F., el resultado es de dos a cero a su favor, en el Metropolitano, lo igualan los levantinos en Mestalla. El desempate es el Campo de la Romareda, de Zaragoza y el Atlético resuelve el paso a la siguiente eliminatoria, al vencer por tres a cero.

Después se deshace del Tenerife y del Real Valladolid y nuevamente la suerte depara una final entre los dos grandes equipos madrileños que se juega, el 2 de julio de 1961, en el Estadio Bernabeu. Pasión en los graderíos y tensión en el vestuario de cada equipo por la incertidumbre del resultado, dada la igualdad de posibilidades, en los momentos preliminares del partido, con el Estadio a rebosar de espectadores con los nervios y la emoción, que se escapan por los poros, demandando tila, mucha tila. El Real Madrid forma con, Vicente; Marquitos, Santamaria, Casado; Vidal, Pachin; Mateos, Del Sol, Di Stefano, Puskas y Gento. El Atlético de Madrid con Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Callejo; Jones, Adelardo, Mendoza, Peiro y Collar.

La presión que ejerce el Real Madrid en los primeros minutos sobre la portería rojiblanca da su fruto, en el minuto ocho Puskas se apunta el primer gol del encuentro. Entonces comienza el ritmo creador del Atlético que confiere un acento de efectividad al juego y se traduce en el gol del empate, por medio de Peiro. Muy motivados los jugadores del Atlético de Madrid en gesto generoso de entrega, ponen el marcador en franquicia colchonera con sendos goles de Peiro y Mendoza. La incertidumbre morbosa del resultado llega mas tarde con un gol magistral de Di Stefano, que concreta el tres a dos definitivo. Otra vez el Atlético Campeón con el alirón cantado con regocijo por los hinchas rojiblancos. Este nuevo titulo supone la recompensa para un equipo, que con el calor humano de sus seguidores, ha hecho que vuelva el formidable juego de vocacional estilo del Atlético de Madrid, a través de su historia, alcanzando su mas alta expresión.

En agosto de 1961, el Atlético de Madrid viaja a Cádiz para participar en el Trofeo Ramón de Carranza, junto con el F.C. Barcelona, River Plate argentino y el Peñarol de Montevideo. Al conjunto rojiblanco le toca en suerte, mejor sería decir, mala suerte, enfrentarse al equipo uruguayo que practica toda clase de marrullerias, no exentas de dureza, con el consentimiento negligente, en esta ocasión, del arbitro italiano Lo Bello. Así no hay nada que hacer, se impone el Peñarol por dos goles a uno. En el otro encuentro para el tercer puesto del Torneo, frente al River Plate, el resultado favorece al cuadro bonaerense por un tanto a cero.

Con el comienzo de la temporada de 1961-1962, se instala la iluminación eléctrica en el Estadio Metropolitano, donde tras la caída de la tarde, la noche va a estar trillada de luces en la celebración de los partidos. Para la nueva andadura se mantiene la formación clásica con buen numero de jugadores nuevos, mas los repescados de las cesiones a distintos clubes para que haya competencia en la busca de la titularidad: Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Alvarito, Ramiro, Glaria, Jones, Adelardo, Mendoza, Peiro, Collar; Pazos, Rodríguez, Irusquieta, Calleja, Mendiondo, Callejo, Chuzo, Polo, Gasca, Vava, Alvaro, Aragón, San Roman, Corrales, Amador, Martm Asensio, Blas, Villaverde, Galán, Vicente Medina y el burgalés Domínguez.

El Atlético de Madrid sigue apostando por todo, con fundamento en la extraordinaria calidad de sus jugadores que posibilitan cualquier trayectoria con pretensiones.

En partido de Recopa europeo, el 13 de septiembre de 1961, el Atlético vence por tres a dos, al conjunto francés de la U.A. Sedan en su terreno. En el partido de vuelta, el 23 de septiembre de 1961, se inaugura oficialmente la iluminación del Metropolitano, en la noche que el equipo rojiblanco se impone, por cuatro goles a uno, al francés. En Leicester, el 25 de octubre en Recopa, el Atlético empata a uno y el 11 de noviembre, en Madrid, gana dos a cero. El Atlético de Madrid saca adelante la eliminatoria en cuartos de final de la Recopa se enfrenta con los alemanes del Werder Bremen, antes ha de continuar participando en la Liga española. El ambiente frío de diciembre de 1961, en el Metropolitano donde se deja sentir el gélido soplo del Guadarrama, durante el partido de Liga, Atlético de Madrid y Real Zaragoza, lo calienta el arbitro bilbaíno Ortiz de Mendivil con decisiones muy particulares. Anula tres goles al Atlético de Madrid y expulsa a Peiro. Menos mal, que a pesar de los pesares, los rojiblancos se anotan el triunfo por tres goles a cero y los dos puntos, quedando toda la cuestión en enfado.

El 17 de enero de 1962, el Atlético juega la eliminatoria con el Werder Bremen. Primero en Campo alemán, el 17 de enero de 1962, con empate a un tanto y el 28 de febrero, en el Metropolitano, ganando tres a uno. El paso definitivo hacia la final europea, lo da el Atlético al eliminar al equipo de Alemania Oriental (en estos tiempos los germanos estaban divididos por el Telón de Acero), Motor Jena. El 28 de marzo, en Jena, uno a cero, a favor de los madrileños. El segundo partido por inconvenientes del visado de pasaportes, se juega en la ciudad sueca de Malmoe, en sustitución de Madrid, el Atlético con un rotundo cuatro a cero, borra al once alemán.

A1 final de la Liga, el equipo del Atlético ha mantenido un buen nivel de competencia reflejado en el tercer puesto clasificatorio. Campeón el Real Madrid con 43, F.C. Barcelona (40), Atlético de Madrid (36), Real Zaragoza (35), Atlético de Bilbao (32), Sevilla C.F. (31), Valencia C.F. (31), Elche (29), Real Betis (28), Real Oviedo (27), Real Mallorca (27), Atlético Osasuna (27), Club Deportivo Español (26), Racing de Santander (26), Real Sociedad (23), Tenerife (19).

La extraña irregularidad histórica que caracteriza al Atlético de Madrid se da en la primera eliminatoria de Copa. Los rojiblancos endosan un tres a cero al Basconia, conjunto de la Segunda División. Resultado que se repite, el 19 de marzo de 1962, en el partido de vuelta, a favor de los vizcainos. En el obligado desempate celebrado, el 22 de marzo de 1962, en el Campo de Zorrilla, de Valladolid, las lesiones, el exceso de confianza, la ausencia de la metáfora ante la tangible realidad, el Atlético de gozo y fantasía, cae derrotado dos a uno, por un rival teóricamente mas flojo y queda apartado de la competición. El atletista feten, palabra registrada por la Real Academia de la Lengua, que significa verdad, sabe esperar, no desfallece nunca en su esperanza. La final europea de la Recopa la disputa el Atlético, el 10 de mayo de 1962, en Glasgow, frente a la Fiorentina. El diapasón futbolístico del Atlético pese a brillar, no culmina en el éxito total, por la extraordinaria actuación del portero italiano, Sarti, en vena de aciertos lo para todo y salva a su equipo de la derrota. El encuentro termina con empate a un gol. Las espadas quedan en alto para una nueva confrontación en otro escenario. En las previsiones del Atlético de Madrid hay concertada una gira por Argentina, que se inicia el 22 de junio de 1962. En Buenos Aires, gana el River Plate uno a cero, con el Independiente de Avellaneda se registra empate a un tanto y en la ciudad de Rosario el Atlético vence, por dos a uno, al Rosario Central.

Campeón de Europa de Recopa

En la temporada de 1962-1963, el Atlético de Madrid organiza lo que denomina torneo triangular del Metropolitano para hacer el rodaje del equipo. El 25 de agosto de 1962, los rojiblancos madrileños se enfrentan al equipo alemán Berliner Sport, al que derrota por seis goles a uno. El día 28, juegan los alemanes contra el Mónaco, ganando los del Principado, por cinco tantos a uno. Se cierra el ciclo, el 30 de agosto, con el partido entre el Atlético de Madrid y el Mónaco, que acaba con la rotunda victoria de los colchoneros por cinco a cero.

Sin cambiar de nivel de juego el Atlético de Madrid en el inicio de la temporada, el 5 de septiembre de 1962, ha de solventar el gran compromiso europeo de la Final de la Recopa, no resuelto en el partido de Escocia. En la nueva final del Neckarstadion, en la ciudad alemana de Stuttgart, el equipo rojiblanco, paradigma y quintaesencia del fútbol de su tiempo, deja patente su calidad cuantitativa ante el conjunto de la Fiorentina, al que derrota por el expresivo tanteo de tres goles a cero, marcados por Jones, Mendoza y Peiro, alzándose con el titulo de Campeones de Europa de la Recopa. Los once que dirigidos por el entrenador José Villalonga contribuyeron con su aliento a este gran triunfo rojiblanco fueron: Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Jones, Adelardo, Mendoza, Peiró y Collar. ¡Total nada! como se suele decir por Lavapies y Cabestreros reserva espiritual del madrileñismo.

La Delegación Nacional de Educación Física y Deportes concedió al Atlético de Madrid, en diciembre de 1962, la Copa Stadium por ser el primer equipo español que gana un titulo continental, la Recopa en este caso, sin conocer ni una sola derrota.

La plantilla rojiblanca para la temporada de 1962-1963, la componen Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Jones, Adelardo, Mendoza, Peiro, Collar; San Roman, Roberto Rodríguez “Rodri”, Alvarito, Martinez Jayo, José Luis Rodríguez, Amador, Montejano, Polo, Ribes, Chuzo, Gasca, Medina, Callejo y De la Hermosa. Son baja los guardametas Pazos y Bilbao.

El Atlético celebra Junta General, el 16 de septiembre de 1962, aprueba un presupuesto de treinta y dos millones quinientas treinta y siete mil pesetas para la temporada de 1962-1963, además la Directiva promete continuar con las obras de construcción del nuevo Estadio del Manzanares.

En marcha ya la Liga, el Atlético en La Coruña, el 30 de septiembre, empata a uno con el Deportivo, con error arbitral de Ruiz Casasola que anula caprichosamente un gol a Adelardo.

Las preocupaciones de la Directiva en este momento de impresionante nivel de juego del equipo, tienen incidencia en las cuestiones económicas. Contra los deseos de todos se decide el traspaso de Joaquin Peiro, “el Galgo del Metropolitano”, al Torino. Varios de los futbolistas españoles son apetecidos por clubes italianos, el soriano Luis del Sol, considerado por los aficionados, el Di Stefano español, que ha jugado en el Real Betis y milita en el Real Madrid, lo ficha la Juventus, de Turín.

En partido homenaje al madridista José María Zarraga, los rojiblancos Rivilla y Mendoza refuerzan al Real Madrid frente al Manchester, al que ganan por dos a cero.

Además de la Copa Stadium, la Delegación de Educación Física y Deportes, en diciembre de 1962, hace entrega al Presidente del Atlético, Javier Barroso, de la Copa Pedro de Ibarra, por su historial deportivo, el Premio Patricio Arebolaza, representante de la Furia Española, al jugador rojiblanco Adelardo y la Medalla al Mérito Deportivo a Juan Sánchez Cortes, Vicepresidente del Atlético de Madrid.

Por su parte el Ayuntamiento de Madrid, presidido por José Finat y Escriva de Romani, Conde de Mayalde, entrega la Medalla de la Deportividad a los jugadores del Atlético de Madrid.

El equipo colchonero, como Campeón de la Recopa, vuelve a participar en la competición de 1962-1963, comienza por deshacerse del equipo maltés, Hibernians venciendo en los dos encuentros por cuatro a cero y por uno a cero. Al siguiente rival Botev Plovdiv, también lo elimina, con empate, el 27 de febrero de 1963, en Bulgaria y cuatro a cero en el Metropolitano. En semifinales, al Atlético le corresponde enfrentarse con el Nuremberg. El primer partido, el 10 de abril de 1963, en terreno alemán, disputado con gran dureza por los germanos que lesionan a Ramiro y Glaria, el Atlético termina con nueve jugadores, se crece ante la adversidad y el resultado a favor de los germanos solo se contabiliza en un dos a uno. En el partido de vuelta jugado en el Estadio Bernabeu, a pesar de la violencia de los alemanes, estos caen vencidos por dos goles a cero, mientras el Atlético de Madrid se planta en la final.

En la vigesimoquinta jornada de Liga, el Atlético juega frente al Real Madrid en su feudo del Bernabeu, ganan los madridistas por cuatro a tres, al arbitro López Zaballa le cae en la cabeza un pelo de barro, se vuelve y expulsa a Rivilla, que es el jugador que tiene mas cerca. Esta caprichosa e injusta decisión desequilibra las fuerzas entre los dos equipos hasta entonces igualados. La Liga depara a los rojiblancos de Madrid el Subcampeonato. El Campeón es el Real Madrid con 49 puntos, seguido del Atlético de Madrid con 37, Real Oviedo (33), Real Valladolid (33), Real Zaragoza (32), F.C. Barcelona (31), Valencia C.F. (31), Elche (29), Real Betis (28), Atlético de Bilbao (28), Sevilla C.F. (27) y Córdoba (27).

En la Copa, en dieciseisavos de final, elimina al Hercules, por cuatro a cero y por tres a dos, en octavos al Córdoba por dos a cero y por uno a cero, en cuartos de final. El uno a cero del Metropolitano, lo supera el dos a cero del Real Zaragoza en la Romareda y el Atlético dice adiós a la Competición, hasta el año que viene.

La final de la Recopa la disputa el Atlético de Madrid, frente al Tottenham Hotpurs, el 15 de mayo de 1963, en el Estadio del Feyenoord, en Rotterdam. En este partido pasa lo inesperado, la triste realidad es que pasa, se pierde por cinco a uno. Los subcampeones de este año prácticamente son los Campeones de la temporada anterior, excepto dos jugadores, el fútbol es así y el Atlético también. El once rojiblanco lo formaron: Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Rodríguez; Ramiro, Glaria; Jones, Adelardo, Chuzo, Mendoza y Collar. Esta final iba a significar el Waterloo de aquel extraordinario equipo de clase y raza muy difícil de igualar. El pastel se esta acabando, la conciencia critica y las circunstancias representan una pesadilla para la Junta Directiva rojiblanca. El preparador José Villalonga abandona el Atlético y se incorpora a la Federación Española de Fútbol. Las obras del Estadio del Manzanares están paralizadas por obvias razones económicas y se negocia vender el Estadio Metropolitano para financiarlas, según se explica por la Directiva, el 5 de mayo de 1963 en la Junta Extraordinaria del Club, a la que asisten, como es de reglamento, los socios compromisarios.

Se designa entrenador del primer equipo del Atlético de Madrid a Rafael Repullo “Tinte” y la austeridad es la característica del Club. Se fichan jugadores jóvenes que militan en equipos modestos, Trallero, Loma, Olalde, Zamanillo, José Luis Fernández y Aramburu y causa baja Antonio González “Chuzo” que se va al Club Deportivo Málaga. Para la temporada de 1963-1964, el Atlético de Madrid dispone además de Madinaveytia, Rodri, San Roman; Rivilla, Griffa, Calleja, Rodríguez, Martinez Jayo, Callejo; Ramiro, Glaria, Amador, Montejano; Jones, Adelardo, Mendoza, Ribes, Collar, Polo, Medina y Galán. A final de agosto, el Atlético celebra dos partidos amistosos con el fin de poner el equipo a punto para el comienzo de la Liga de 1963-1964, en el Campo de Zatorre se enfrenta al Burgos ganando por tres a cero y en San Sebastián disputa a la Real Sociedad el Trofeo de la Conmemoración del Cincuentenario del Campo de Atocha, el partido termina con empate a dos goles y el capitán del equipo donostiarra Irulegui cede gentilmente la Copa en juego al del Atlético, Feliciano Rivilla.

Esta temporada el Atlético de Madrid tiene que jugar los partidos de Copa de Ferias intercalados con los de la Liga. La primera confrontación en esa competición, el 2 de octubre de 1963, contra el Oporto en el Metropolitano la resuelve con dos goles a uno y con empate a cero, el 9 de octubre, en el Estadio Das Antas, de Portugal.

El Atlético celebra Junta General en octubre, da a conocer el balance de la temporada anterior que arroja más de cuatro millones de superavit, la directiva sigue anunciando la venta del Estadio Metropolitano. Enrique Collar pide que su ficha se iguale a la de Ramiro y Mendoza. Como no es atendida su petición, abandona la disciplina del Club y expone el caso en la Federación Castellana. En el partido de Liga que juega el Atlético de Madrid, en el Campo de Vallejo, en Valencia, contra el Levante, el arbitro Morilla pita un penalti que no es, y decide la victoria de los levantinistas, expulsa incomprensiblemente a Griffa y deja sin sancionar faltas de los locales.

El jugador Gonzalo Díaz Beitia, de Sestao, que ha pasado por los equipos de Baracaldo, Atlético de Bilbao, F.C. Barcelona y Tenerife ficha por el Atlético de Madrid. Avanza la temporada y se acentúa la crisis de juego del equipo rojiblanco. En la Copa de Ferias, el Atlético recibe, el primero de diciembre de 1963, a la Juventus en el Metropolitano. El marcador se decanta dos a uno a favor de los italianos. El día 4 del mismo mes, viajan los rojiblancos a Turín donde pierden por uno a cero.

Sobre la enrarecida situación colchonera se lanza toda clase de conjeturas, exagerados y peligrosos comentarios, en tertulias, peñas y hasta en las esquinas callejeras. En cualquier sitio donde hay un aficionado al fútbol… ¡y hay tantos! Las diferencias entre Enrique Collar y la Directiva del Atlético con la caída de la ultima hoja del almanaque de 1963, quedan olvidadas. El Club entra en una etapa en la que se busca una estrategia de reciclaje del mismo, a propósito de esto se nombra vicepresidente a Vicente Calderón. El equipo roto por las lesiones se encuentra en baja forma y con la moral bajo mínimos, va mal en la Liga. Se reproduce el revulsivo relevo en el cuadro técnico. Cesa en su cargo de entrenador Tinte y le sustituye Sabino Barinaga. El Real Madrid cede al Atlético, el jugador del Plus Ultra, Ramón Grosso. Debuta en partido liguero ante el Real Murcia, el 12 de enero de 1964, marca un gol, gana el Atlético por dos a uno y se inicia la recuperación rojiblanca. La crisis deportiva del Atlético de Madrid, de la que no puede librarse ningún club, por cubrir una etapa de transición, propicia la dimisión del Presidente Javier Barroso, que supo estar y trabajar con afán en los momentos mas comprometidos para la entidad colchonera, con el postulado de la seriedad y la abnegación, con el mismo talante que cuando acertó a colocar al equipo en el puesto de preponderancia. Cuando el Club se encuentra en un tiempo de bonanza y recuperación, Barroso abdica de su mandato para facilitar a su sucesor una labor precisa y necesaria de reestructuración.

Vicente Calderón, Presidente rojiblanco

En la asamblea que el Atlético de Madrid celebra, el 17 de marzo de 1964, queda nombrada por votación la nueva Junta Directiva: Presidente, Vicente Calderón; vicepresidente, Jesús Obregon; secretario, Arturo Manrique; tesorero, Mariano Romero; contador, Bruno Martin; vocales, José de Juste, Ramón María Arroyo, Conde de Cheles, Doctor Tomas Epeldequi, Rafael Peigro Alos, José Luis Cuevas y Antonio Diana García Bermejo.

En el mes de marzo de 1964, ya hay otra realidad en el Atlético de Madrid, ha subido en el termómetro clasificatorio de la Liga, en diez partidos seguidos, puntuando y soltando el lastre total 0 de negativos. Termina el Campeonato de Liga y desaparece la zozobra en el Club rojiblanco. Se traen refuerzos para el equipo, el madrileño Luis Aragonés, el canario Julio Santaella “Colo” y el catalán Miguel Martinez, los tres procedentes del Real Betis y el hondureño Cardona del Elche; En el mes de abril de 1964, se organiza un partido amistoso con el Peñarol de Montevideo para presentación de los nuevos fichajes y despedida de Ramón Grosso que tan buen rendimiento ha dado. El Atlético alinea a Madinabeytia (San Roman); Colo, Griffa (Martinez Jayo), Calleja; Rivilla (Ramiro), Martinez; Cardona, Luis, Grosso (Ribes), Adelardo y Collar. Cuando el Atlético tiene su tarde hay que descubrirse y en esta ocasión da una lección de fútbol, ganando por dos a uno, con goles de Ramiro y de Luis por los locales y del extremo izquierdo Joya por los uruguayos.

En la Copa el Atlético elimina al Club Deportivo Málaga. El 3 de mayo de 1964, en La Rosaleda, gana por 2 a 0. En Madrid, el 10 de mayo, registra un 7 a 0 a su favor. Corresponde en el sorteo el Real Club Celta. En Madrid, 20 de mayo, Atlético 3, Real Club Celta 0; en Vigo, 17 de mayo, Real Club Celta 2, Atlético de Madrid 1. En cuartos de final, los rojiblancos se enfrentan al Real Madrid. El 23 de mayo, en el Estadio Bernabeu y 31, en el Metropolitano. Con sendos empates a uno y a dos tantos. En el tercer partido, para desempatar, 3 de junio, en el Estadio Metropolitano, vence el Atlético por 2 goles a 1. El Atlético sacó a Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Cardona, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. El Real Madrid a Araquistain; Miera, Santamaria, Pachin; Felo, Zoco; Amancio, Pipi, Yanko Daucik, Grosso y Gento. En el camino hacia la final el Atlético de Madrid vence por tres goles a uno, el 7 de junio, al Valencia en el Metropolitano y empata a uno, el día 28, en  Mestalla.

El Real Zaragoza y el Atlético de Madrid los dos finalistas se enfrentan el 5 de julio de 1964, en el Estadio Bernabeu, con arbitraje del navarro Zariquiegui. Por los maños juegan: Yarza; Cortizo, Santamaria, Reija; Isasi, Pepin; Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra. Por el Atlético Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Cardona, Martinez Jayo, Jones, Adelardo y Collar. El Real Zaragoza que ostentaba el título europeo de Campeón de la Copa de Ferias, consigue hacer doblete al vencer al Atlético de Madrid con dos goles de Lapetra y Villa, frente a uno de Cardona. En junio de 1964, el Atlético se hace con los servicios futbolísticos del formidable extremo José Armando Ufarte “Español”, nacido en Pontevedra y procedente del equipo carioca Flamenco, en el que se había formado como futbolista. Esta adquisición es una prueba mas de la nueva política de la Directiva rojiblanca de apuntalar el equipo para colocarlo en la cúpula del fútbol español.

Sus destacadas cualidades son contrastadas en la gira que el Atlético de Madrid realiza por doce países sudamericanos con balance positivo. También se incorpora al Atlético de Madrid el delantero centro paraguayo Eulogio Martínez, exjugador del F.C. Barcelona y anteriormente del Elche, uniéndose a la expedición rojiblanca en la ciudad de Asunción. Las confrontaciones se inician en Argentina donde juegan, el 9 de julio, con el Racing de Buenos Aires, ganando estos por un gol a cero. En Uruguay disputan un partido al Peñarol de Montevideo, el 12 de julio, que termina con el marcador a favor de los locales por uno a cero. Después de estas dos mínimas derrotas comienzan los resultados favorables. En Paraguay, frente al Guaraní de Asunción el Atlético de Madrid, el 19 de julio, vence por dos a cero. Marchan a Bolivia, el 26 de julio, confrontación con el The Strongest de La Paz que ganan por cuatro a uno. En Ecuador, el Atlético de Madrid, juega el 2 de agosto contra el Aucas de Quito, con resultado de cinco a dos a favor de los rojiblancos. El 5 de agosto, los madrileños juegan ante el Emelec de Guayaqui y logran ganar por dos a cero. Por ultimo, en Venezuela disputan un encuentro con el Deportivo Caracas y se apuntan la victoria por tres a uno.

Buen resultado el de esta gira con la excepción de la nota triste que después tendría trágicas consecuencias de la grave enfermedad que súbitamente afecto al jugador Miguel Martinez, en Montevideo en vísperas del partido con el Peñarol. Como carcoma en madera, un agente extraño le daña el cerebro y le provoca una mensefalitis. Debidamente atendido por el medico del Club, doctor Gariazabal y por eminentes doctores del cuadro facultativo del Hospital Británico de uruguaya, sin escatimar nada, no logran recuperarle del estado de coma. Acompañado de su esposa y de su hermano, el malogrado jugador llega a Madrid el 2 de agosto, siendo internado en la habitación 458 de la Clínica de la Concepción. El Doctor Sixto Obrador ratifica el diagnostico: obstrucción de la arteria vertrolumbar del cerebro, pronostico desesperado. Al margen de la triste expresión que conmociona el animo de todos, el Atlético continua los fichajes, se concretan los de Mario Vega, jugador del Defensor de Lima y el del paraguayo Alejandro Fretes, procedente del Racing de Santander. El popular y querido masajista Rafael Greno <>, que lleva 25 años en el Club, dimite al regreso de la gira de América y ocupa su puesto Carlos Rodrigo. Sabino Barinaga pasa a secretario técnico y del puesto de entrenador se encarga el brasileño Otto Bumbel. Posteriormente llega el fichaje del ex-sevillista Manuel Ruiz Sosa. De nuevo se esponja la ilusión de los rojiblancos. En la nomina del Atlético de Madrid para la temporada de 1964-1965, figuran Madinabeytia, San Roman, Rivilla, Martinez Jayo, Calleja, Colo, Zamanillo, Ruiz Sosa, Ramiro, Glaria, Ufarte, Luis, Cardona, Mendoza, Fretes, Adelardo, Olalde, Rodri, Griffa, Collar, Polo, Amador, Ribes, Jones, Eulogio Martinez, Mario Vega y Trallero. Entre este copioso grupo se perfila el equipo titular que a través de la temporada alinearía Otto Bumbel, Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Calleja, Ramiro, Glaria, Ufarte, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. Para los primeros relevos están preparados Colo, Martinez Jayo, Ruiz Sosa, Cardona, Eulogio Martinez, Jones, Fretes y Ribes.

El Atlético de Madrid se enfrenta en partido amistoso al Inter de Milán, el 3 de septiembre de 1964, jugado en el Estadio Metropolitano, que termina con empate a dos goles. El equipo italiano entrenado por Helenio Herrera posee un espléndido plantel cuajado de internacionales de su país, mas los españoles Joaquin Peiro y Luis Suarez y el brasileño Jair, como corresponde a un flamante Campeón de Europa: Sarti; Bunich, Guarmieri, Facchetti; Tagnin, Pichi; Jair, (Domeghini), Mazzola, Peiro, Milani, Suarez y Corzo.

Aún antes del comienzo de la Liga, el Atlético celebra el 9 de septiembre, otro partido amistoso en el Metropolitano, ante la Real Sociedad y golea por cinco a cero. Estos encuentros sirven para tomar el pulso de posibilidades del Atlético para la temporada que alborea de 1964-1965 y ya vibra el eco del entusiasmo rojiblanco con el metal de los triunfos. En la Junta General que celebra el Atlético, el 13 de septiembre de 1964, la Directiva apunta un resurgimiento del Club en perspectiva y aprueba el presupuesto para la temporada que se eleva a cuarenta millones doscientas ocho mil novecientas ochenta y cuatro pesetas, con la total adhesión de compromisarios y socios. En el comienzo de la Copa de Ferias el Atlético de Madrid empata a dos goles con el Servette, en Ginebra, el 13 de septiembre. En el Metropolitano lo golea por seis a uno, el 7 de octubre ofreciendo una exhibición brillante con juego de gran espectacularidad. En el Atlético se trabaja bien y no se descuida el mas mínimo detalle para mantener en forma a cuantos jugadores habitualmente no se alinean con el equipo titular. Con este fin se organiza, el 28 de octubre, un partido amistoso con el Granada Club de Fútbol, que ganan por uno a cero y destaca el juego de Trallero, Olalde y Ribes.

Los rojiblancos Rivilla, Calleja, Glaria, Adelardo y Collar son llamados por Villalonga para jugar contra Portugal, con la Selección A, Ufarte y Luis con la Selección B. Se abre nueva ronda de la Copa de Ferias en Dublin, el Atlético de Madrid se enfrenta en el Estadio Dalymount Park al Sholbourn A.F.C., donde, el 25 de noviembre, gana uno a cero. El Atlético obtiene el 2 de diciembre en el Metropolitano, el mismo resultado y se anota la eliminatoria a su favor. En un paréntesis de la Liga, el Atlético de Madrid acude a jugar el 28 de diciembre, al Estadio de San Siro de Milán, frente al Inter, Campeón de Europa y Campeón Intercontinental. Los rojiblancos con la alineación habitual de la temporada que tan marcada huella ha dejado en la historia del Club, por su inmensa calidad ofrece a los milaneses una autentica exhibición, a escala europea, de verdadera antología futbolística sellada con el resultado de cuatro a dos a su favor. El juego del Atlético, como manzana madura, esta en sazón y se suena en nuevo florecer de triunfos y títulos. Antes que termine el año 1964, el 27 de diciembre, amanece borrascoso en Zaragoza para el Atlético de Madrid. El encuentro de Liga en la Romareda contra el titular de la capital de Aragón tiene un balance negativo para el equipo rojiblanco. Hace un partido extraordinario, merece el triunfo, pero no ha contado con el arbitro vizcaino, Gómez Arribas. La dureza con que se emplea la defensa local, metiendo la espuela, no sancionada, tiene como consecuencia la grave lesión de Collar, que resulta con fractura de la tibia de la pierna izquierda. Desastrosa actuación arbitral, autentico cúmulo de errores: Mendoza es zancadilleado en el área por Santamaria y el arbitro no ve el penalti. Gana el Atlético por uno a cero, en un avance del Real Zaragoza, llega el gol del empate, como consecuencia de un agarrón a Glaria que le desplazan del balón y tampoco se sanciona. En la redacción del acta del partido, el arbitro falsea frases, que pone en boca de Glaria, expresiones distintas a la realidad, sin excusa de que “algo” le han dicho, asimismo el entrenador Otto Bumbel, desgranando ambos su indignación con mal humor.

La guerra es mala y barbara, lo de Zaragoza le cuesta al Atlético de Madrid perder por lesión a su jugador mas emblemático.

En el año nuevo, 1965, el 6 de enero, festividad de los Reyes Magos, el Atlético de Madrid, celebra el homenaje a su formidable jugador internacional, el madrileño Alberto Callejo, que se retira del fútbol activo después de quince años en el Club rojiblanco. El madridista Amancio y el exrojiblanco Joaquin Peiro, actualmente en el Inter de Milán, se suman al acto que se tributa al amigo y colega. Todos quieren jugar, todos quieren participar, en el encuentro entre el Atlético y el Toulouse que depara buen juego y gana el equipo rojiblanco, por dos a cero, con esta formación: Madinabeytia; Rivilla (Colo), Callejo (Griffa), Calleja; Glaria (Martinez Jayo), Ruiz Sosa (Glaria); Ufarte (Cardona), Amancio (Adelardo), Mendoza, Luis, Peiro, Miguel (Mario Vega).

En la semana del 17 al 24 de enero de 1965, el equipo del Atlético afronta cuatro compromisos futbolísticos y cumple con éxito. En partido de Liga en el Metropolitano, gana a la Unión Deportiva Las Palmas por dos a uno, hace un acoplamiento de efectivos entre la plantilla, prepara las maletas y vuela a Río de Janeiro para participar en el Torneo del Cuarto Centenario de la Ciudad Carioca, que se celebra bajo fuertes aguaceros que dejan embarrado el Estadio de Maracana. El primer encuentro lo gana el Flamengo por uno a cero pese a que el Atlético hace un buen juego, pero falla estrepitosamente goles cantados ante la portería contraria. Los rojiblancos alinean a Madinabeytia, Polo, Griffa (García), Martinez Jayo (Zamanillo), Rivilla, Glaria, Ufarte, Fretes, Eulogio Martinez, Trallero (Ribes), Mario Vega (Trallero).

La Selección Nacional de Alemania Oriental es el otro rival del equipo madrileño en Maracana. El encuentro entre ambos queda en tablas, marcando un gol por cada parte. El equipo colchonero que cumplió bien ante esta fuerte selección fue Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Zamanillo, Glaria, Martinez Jayo, Polo, Ribes, Jones, Trallero y Mario Vega. De regreso a España al equipo madrileño le espera, en Riazor, el Real Club Deportivo de La Coruña, partido de Liga que ganan los rojiblancos por uno a cero.

El miércoles 3 de marzo, el Atlético de Madrid liquida en el Metropolitano la eliminatoria con el Royal F. C. Liegeois. La urdidumbre de las competiciones futbolísticas obliga al Atlético a atender un compromiso cuando todavía no acaba de salir de otro. El 7 de marzo de 1965, en el Estadio Bernabeu acude a su compromiso del Campeonato de Liga ante el Real Madrid, por los blancos se alinean: Betancort; Miera, Santamaria, Pachin; Muller, Zoco; Serena, Pipi, Grosso, Pirri y Gento. Por el Atlético, Madinabeytia; Colo, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Ufarte, Luis, Mendoza, Adelardo y Cardona. Con buen juego y gol de Mendoza se materializa la superioridad rojiblanca entre los eternos rivales madrileños. Van cubriéndose las jornadas ligueras y el Atlético de Madrid tiene a su alcance el titulo de Campeón, pese a las lesiones y los arbitrajes, en las dos ultimas jornadas se escapa despectiva la oportunidad ultima. La clasificación definitiva proclama Campeón Real Madrid con 47 puntos, Subcampeón Atlético de Madrid 43 puntos, Real Zaragoza (40), Valencia C.F. (38), Córdoba (35), F.C.Barcelona (32), Atlético de Bilbao (32), Elche (31), Unión Deportiva Las Palmas (29), Sevilla C.F. (26), Real Club Deportivo Español (25), Real Betis (23), Real Murcia (23), Unión Deportiva Levante (21), Real Oviedo (20), Real Club Deportivo de La Coruña (15). A1 final de la Liga una noticia sorprende a los seguidores rojiblancos, el delantero centro Yanko Daucik que había pertenecido al Club en calidad de amateur vuelve al equipo hasta el 30 de junio próximo.

El Atlético ha quedado a un paso del titulo de Liga, en sus jugadores fluye una savia interior de esperanza para conseguir el Titulo de Copa. La eliminatoria con el Onteniente, resulta fácil ganando por uno a cero en el Campo de este y por cinco a uno, el 14 de mayo, en el Metropolitano.

El Atlético de Madrid que había quedado exento por sorteo de jugar los cuartos de final de la Copa de Ferias, en semifinales le toca enfrentarse con la Juventus de Turín que entrena el paraguayo y jugador exrojiblanco, Heriberto Herrera, equipo en el que juega el español Luis Del Sol. El 19 de mayo gana el Atlético por tres a uno. En el partido de Turín, el 26 de mayo, se da el mismo resultado, pero a favor del equipo italiano. Hay que desempatar en virtud de lo reglamentado, debe hacerse un sorteo para designar donde se juega el tercer partido, Madrid o Turín. Los directivos de la Juventus proponen jugar en campo neutral. Los directivos del Atlético protestan porque no es lo preceptivo. Aunque al final acceden a jugar en Ginebra. Entonces se presenta una reclamación del F.C. Barcelona, que en su eliminatoria, en esta competición, han tenido que jugar en campo neutral. En todas estas cuestiones interviene el mal recordado representante español en la U.E.F.A., Francisco Roman Cenarro, quien se traslada a Zurich y contra los intereses del Atlético de Madrid, permite un sorteo de forma siniestra, sin representantes de los dos clubes contendientes para designar el terreno de juego del desempate, que casualmente resulta ser el Estadio Comunale de Turín. El Club rojiblanco duda en seguir o retirarse de la competición y termina por acudir a Turín. Después de tanta irregularidad se celebra el partido el 3 de junio de 1965, que tiene características de batalla campal. El arbitro suizo Heymann actúa de manera muy parcial perjudicando al equipo español que queda eliminado por tres goles a uno de forma tan lamentable. Después del desagradable partido de Turín, el Atlético de Madrid triunfa sobre el Real Madrid en el Torneo de Copa. Se enfrentan Madrid y Atlético en el Bernabeu, el 23 de mayo, con poco juego y mucha “leña” ante la pasividad de un arbitraje casero. Los blancos en este primer encuentro ponen el marcador uno a cero a su favor.

En el segundo encuentro de la eliminatoria de Copa, el 30 de mayo, que resulta como sabroso pan de blanca harina, por la brillante actuación de los atléticos que superan a los madridistas ampliamente por cuatro goles a cero, que no fueron mas por la extraordinaria actuación del guardameta Betancort. En cuartos de final el Atlético resuelve los partidos a su favor frente al Valencia, uno a cero, en Mestalla, y dos a cero en Madrid, con la grata novedad de la reaparición de Enrique Collar, después de seis meses inactivo por causa de su grave lesión en la pierna izquierda. En la semifinal con la Real Sociedad se produce el resultado de ocho a uno en Madrid a favor de los rojiblancos y de empate a tres en San Sebastián. Entre unas y otras vicisitudes es palpable que el Atlético de Madrid no ha perdido el rumbo y llega a la final de Copa ante el Zaragoza, que se juega el de junio de 1965, en el Estadio Bernabeu.

Encuentro de gran emoción, los maños se imponen en el primer tiempo, pero no logran marcar gol. En el segundo tiempo el Atlético, con esencia y desmelenado de fútbol de ataque, surca el amplio rectángulo reiteradamente y Cardona logra marcar el gol del triunfo que hace al Atlético Campeón. Los defensores de los colores rojiblancos en esta ocasión son Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja, Ruiz Sosa, Glaria; Ufarte, Cardona, Mendoza, Adelardo y Collar. Los del Zaragoza Yarza; Reija, Santamaria, Zubiaurre; Enderiz, Violeta; Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra.

Con el final de la temporada, colofón tan triunfal para el Club colchonero, el entrenador Otto Bumbel deja el Atlético y le sustituye el acreditado técnico Domingo Balmaya, que en sus tiempos de jugador militó mayormente en el F.C. Barcelona.

Pocas horas después de terminar la final de Copa, los jugadores del Atlético de Madrid emprenden viaje hacia Venezuela para participar en el torneo Pequeña Copa del Mundo, en Caracas. En el Estadio Olímpico de la capital venezolana, gana el primer partido por tres a cero al Benfica. En el encuentro con el Deportivo Portugués vuelve a conseguir la victoria por un gol a cero, mientras que los lisboetas del Benfica se miden con el Deportivo Galicia. Vuelven a enfrentarse Atlético de Madrid y Benfica ganando estos por uno a cero. Por el gol averaje la Copa estaba ganada por el Atlético, inexplicablemente juegan una prórroga, marcando los lusitanos tres goles mas, razón que argumentan para llevarse el trofeo a sus vitrinas.

El Atlético en el callejero de Madrid y Campeón de Liga 1965-1966

Por decisión del Ayuntamiento de Madrid, el Atlético figura en el callejero de la Capital. El Pleno Municipal acuerda dar a calles de las colonias Buenavista y San Francisco, del distrito de Carabanchel los nombres de los clubes de fútbol Atlético de Madrid, Real Madrid, Real Betis Balompié y Athletic de Bilbao.

En los últimos días de agosto, el Atlético de Madrid toma parte en el Trofeo Mohammed V, con el Mas de Fez, el Anderlecth y el Partizan de Belgrado. En el Estadio de Honor de Casablanca, los rojiblancos vencen por uno a cero al Mas de Fez y el 29, al Partizan por cinco a cero, consiguiendo el Trofeo. La presencia del Atlético de Madrid en Casablanca sirve para que el Presidente imponga a Larbi Ben Barek la insignia de oro y brillantes del Club. El 30 de agosto, el Rey Hassan II recibe en audiencia al Presidente del Atlético, Vicente Calderón, imponiéndole las insignias de la Orden Uissan Alauita, la mas alta condecoración marroquí que se concede a extranjeros. En el haber cotidiano del Club se registra la baja del jugador Ramiro que regresa a Brasil, también son baja en el Atlético, Zamanillo, traspasado al Racing de Santander y el delantero Eulogio Martinez. Contra estas ausencias están los fichajes de Víctor Diez, turolense de nacimiento, procedente del Indauchu que juega de interior y futbolisticamente se ha hecho en Bilbao. El gerente del Atlético Manuel Morales cesa y ocupa su puesto Arturo Manrique, se crea el nuevo cargo de subgerente que recae en José María de la Concha. Las obras del Estadio del Manzanares prosiguen a ritmo acelerado con el fin de que pueda ser inaugurado dentro de la temporada de 1965-1966.

El 2 de septiembre de 1965 el Atlético de Madrid y el Victoria de Setubal disputan en La Coruña el Trofeo Teresa Herrera, ganando los rojiblancos por dos goles a uno.

Para la campaña que se inicia el equipo base del Atlético se sustenta con Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Calleja, Ruiz Sosa, Glaria, Ufarte, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. Conjunto importante por la dinámica de su perfecto ensamblaje, representa toda una potencia futbolística que a través de la temporada con su juego cargado del mejor estilo llenara de emoción poniendo un nudo en la garganta en varias ocasiones durante los partidos. Con estos mimbres Balmaya hace un buen cesto, hace un equipo Campeón. Además cuenta con San Roman, Colo, Martinez Jayo, Polo, Víctor, Ignacio, Cardona, Gerpe, Jones, Fretes, Isidro y Rodri. Mas tarde se incorporara el jugador coruñés García, formado como futbolista en el Boca Juniors de Buenos Aires. Por este tiempo la Federación Castellana concede la Medalla de Mérito del Fútbol a Vicente Calderón.

De nuevo el Atlético de Madrid participa en la Recopa europea. En el Metropolitano vence al Dynamo de Zagreb por cuatro a cero, con tres goles de antología obra de Mendoza. Tras el gran partido realizado, Mendoza sale del terreno de juego en hombros de la hinchada rojiblanca, enfervorecida por su eficaz y espectacular actuación. ¡Algo inconmensurable! En la capital croata repiten victoria los rojiblancos por uno a cero. El Atlético aprovecha un paréntesis liguero, motivado por el partido internacional, República de Irlanda (Eire), y España, para celebrar, el 23 de octubre, un partido con el equipo F.A.R., Campeón de Marruecos.

Pese a la inefable actuación del arbitro José Plaza que da por validos dos goles en fuera de juego al equipo de Rabat y no sanciona un penalti que cometen sobre Cardona, el resultado se salda con un empate a dos goles. Se aprovecha este encuentro para probar a los jugadores Jesusin, Zambrano, García, Ignacio, Víctor, Varillas y Delgado que se alinean junto a Jones, Cardona, Polo y Olalde. En octavos de final de Recopa el Atlético juega en la ciudad rumana de Cluj, donde gana dos cero al Stinta, después en Madrid le receta un cuatro a cero. En cuartos de final el Borussia de Dortmund saca un empate a un gol en el Metropolitano y vence por un gol a cero en su campo. Este fruto singular clasifica para la próxima ronda al equipo alemán, mientras que el deseo del Atlético queda anclado para mejor ocasión.

El tropiezo en la Recopa no ocasiona titubeo ni desvarío al Atlético que orientado desde el punto de partida continua recorriendo la andadura del Campeonato de Liga con ritmo métrico, seguro, fascinante hasta alzarse con el titulo de Campeón, pese a algunos arbitrajes, como los del señor Pintado. Supone el quinto titulo de Campeón de Liga para el Club Atlético de Madrid que ha sumado 44 puntos, seguido del Real Madrid con 43, F.C. Barcelona (38), Real Zaragoza (36), Athletic de Bilbao (34), Elche (32), Pontevedra (31), Sevilla C.P. (27), Valencia C.F. (27), Unión Deportiva Las Palmas (26), Córdoba (24), Real Club Deportivo Español (24), Club Deportivo Málaga (24), Sabadell (23), Mallorca (23), Real Betis (23).

En el ámbito de la Copa el Atlético da cuenta fácilmente del Mestalla ganando por tres a uno, en Valencia y empatando a cero en el Metropolitano. Nuevamente en tierras levantinas empata a cero con el Valencia en su feudo y gana dos a uno en Madrid. En cuartos de final el Atlético de Bilbao pierde en el Metropolitano por uno a cero. En San Mamés, el Atlético de Madrid es el derrotado por uno a cero. Se juega prorroga y en el ultimo minuto marcan los bilbainos acabando con las ambiciones coperas del equipo madrileño. Al Atlético de Madrid, Campeón de Liga, le tributan en Jaén un homenaje plagado de atenciones y actos en reciprocidad a la ayuda que el Club rojiblanco ha prestado al Real Jaén, cediéndole jugadores y ayudándole económicamente. En partido amistoso juegan en el Estadio de la Victoria el Real Jaén, equipo titular de la Capital del Santo Reino, frente al Atlético que termina con el tanteo de cuatro goles a cero favorable a los madrileños.

Se celebra en Huelva el Trofeo Colombino, el 6 de agosto de 1966, el Atlético de Madrid se enfrenta al Stade Reins, al que vence por seis a cero. Al día siguiente juega la final frente al Recreativo de Huelva, gana por dos a cero y el preciado Trofeo Colombino viaja para Madrid. El día 14 de agosto, en Málaga, en el Estadio de La Rosaleda, se disputa el Trofeo Costa del Sol. En eliminatoria previa el Benfica gana por dos a cero. El día 15, disputa el tercer puesto del Torneo. El Club Deportivo Málaga gana por tres a dos al Atlético de Madrid.

Inaguración del Estadio del Manzanares

Lo novedoso del Atlético para la temporada de 1966-1967, lo representa el entrenador brasileño Otto Gloria y los jugadores José Eulogio Garate, procedente del equipo bilbaíno Indauchu y Urtiaga, guipuzcoano, que últimamente pertenecía al Valencia. Asimismo, se incorporan Julio Iglesias, procedente del Racing de Santander y Reyes. El Atlético de Madrid comienza la liga de 1966-1967 en San Mamés, donde el Atlético de Bilbao se apunta los dos primeros puntos al ganar por uno a cero. El partido con el F.C. Barcelona por no estar todavía a punto el Estadio del Manzanares, queda aplazado para el 1 de noviembre. Los jugadores rojiblancos entrenan en el Parque Sindical Deportivo de Puerta de Hierro. Después de lograr dos puntos en La Coruña, al vencer al Deportivo por un gol a cero. Llega el día tan esperado de la inauguración del Estadio del Manzanares, la idea grandiosa de Javier Barroso, que por su marcha de la Presidencia del Club le corresponde estrenar al presidente Vicente Calderón. El día 2 de octubre de 1966, la mañana madrileña es clara, el sol de otoño, dueño del paisaje, muestra su pereza. A las 12,30 comienza el partido inaugural correspondiente a la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Liga, entre el Atlético de Madrid y el Valencia, arbitrado por el asturiano Medina Iglesias y retransmitido por Televisión Española. Por el equipo propietario del terreno juegan: Rodri; Colo, Griffa, Rivilla; Iglesias, Glaria; Cardona, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. Por los visitantes Pesudo; Totono, Mestre, Totó; Paquito, Roberto; Claramunt, Waldo, Ansola, Sol y Poli. El primer gol lo marca Luis a los diecinueve minutos de juego y a los setenta y uno empata Paquito, resultado con que finaliza el encuentro.

Cuantos aficionados han acudido al partido inaugural, elogian la arquitectura del Estadio, moderno, cómodo, con asientos para los setenta mil espectadores del aforo, con fácil y rápido acceso  de entrada y salida. El Real Madrid y el Atlético de Madrid se enfrentan por primera vez en el Estadio del Manzanares el 16 de abril de 1967 con empate a dos goles. Por el Real Madrid se alinean Betancort; Miera, De Felipe, Pachin; Pirri, Zoco; Serena, Amancio, Velasco, Grosso y Gento. Por el Atlético de Madrid Rodri; Rivilla, Griffa, Calleja; Iglesias, Glaria; Cardona, Luis, Garate, Adelardo y Collar. Los rojiblancos acaban la Liga en cuarto puesto, en lo alto de la cucana de la Liga, donde se ha alzado con buen fútbol, realizado mejor en la segunda vuelta del Campeonato.

En la decimoquinta jornada propinan los colchoneros la primera goleada en el nuevo Estadio, siete a dos al Hercules, de Alicante, con goles de Garate (2), Urtiaga (2), Griffa, Luis y Ufarte. El Real Madrid es el Campeón con 47 puntos, seguido por F.C. Barcelona (42), Real Club Deportivo Español (37), Atlético de Madrid (35), Real Zaragoza (34), Valencia C.F. (32), Atlético de Bilbao (31), Centro de Deportes Sabadell (30), Elche (27), Pontevedra (27), Unión Deportiva Las Palmas (26), Córdoba (26), Sevilla C.F. (25), Granada C.F. (23), Hercules (20), Real Club Deportivo de La Coruña (18).

Por cinco a cero, sobre el Mallorca en el Manzanares, el Atlético deja sentenciada la eliminatoria de la Copa. El triunfo de los isleños por dos a uno en su Estadio no es suficiente. Con vivas notas de buen juego y goles, los rojiblancos dan cuenta del F.C. Barcelona, por dos a cero, en Madrid y con el mismo resultado a favor en el Camp Nou.

La buena racha queda rota ante el Atlético de Bilbao que gana dos a cero en el Manzanares y aunque los madrileños empatan a uno en San Mames, no es suficiente resultado para seguir adelante. Antes de echar el telón de la temporada, el Atlético de Madrid juega un partido, el 15 de junio, en el Manzanares, en homenaje a malogrado jugador rojiblanco Miguel Martinez, que en estado de coma profundo continua internado en la Clínica de la Concepción de Madrid. Una selección de jugadores de la Liga española se enfrenta al Atlético de Madrid, ganando por dos goles a cero, marcados por el ilicitano Vava. El hijo de Martinez hace el saque de honor y su esposa recibe del Delegado Nacional de Educación Física y Deportes, José Antonio Samaranch, la Medalla de Plata al Mérito Deportivo concedida a Miguel Martinez.

Finaliza el mes de julio de 1967, el Atlético hace una gira por Brasil celebrando cinco encuentros. El ciclo comienza bien el 3 de agosto en Pernambuco, ganando por tres a cero a una selección de Recife. En el partido contra el Curitiva, el 6 de agosto, al final el marcador favorece a los locales por tres a dos. En Salvador, provincia de Bahia, el 13 de agosto, logra un empate a un gol, con el Bahia Galicia. Igual resultado se registra el 15 de agosto en la confrontación con el Flamengo, en Río de Janeiro. En Matagrosso, el 23 de agosto, gana el San Lorenzo por dos a uno.

El cuadro de jugadores rojiblancos para la campana de 1967-1968, acusa la baja sensible de Mendoza, traspasado al F.C. Barcelona, que produce una tempestuosa reacción de protesta y malestar contra la directiva de Vicente Calderón. En la Junta General del Club, el Presidente pone a disposición de los socios su cargo, revocado con una ovación que desvanece los ímpetus hostiles. La lista con las nuevas incorporaciones tiene novedoso nivel de calidad: Rodri, Pacheco, San Roman, Polo, Rivilla, Griffa, Martinez Jayo, Calleja, Iglesias, Glaria, Eusebio, Alfonso, Ruiz Sosa, Ufarte, Luis, Garate, Adelardo, Collar, Cardona, Urtiaga, Irureta y Correa.

Antes del comienzo oficial de la temporada, el Atlético de Madrid participa en el Trofeo Gamper que organiza el F.C. Barcelona en el Camp Nou. El 29 de agosto de 1967, los rojiblancos vencen al Boca Juniors por dos goles a cero. El día 30 pierden en la final ante el Bossa por dos a uno.

Con vibrante juego el Atlético rompe el fuego de la Liga de 1967-1968, en una autentica eclosión de buenos resultados como sombra del pasado y parece que se va por la vereda de los sueños.

El 13 de septiembre, Copa de Ferias, encuentro con el Wiener Sport Klub. En la capital de Austria gana el Atlético por cinco goles a dos, en partido implacable, logrando una ventaja que refrenda, el 25 de octubre en Madrid, con dos a uno a su favor. A continuación el rival del equipo rojiblanco madrileño tiene etiqueta turca. El Goztepe, el 8 de noviembre, en el Manzanares pone rumbo incierto a las pretensiones del Atlético. Cual torrente, brota de su juego correoso un torbellino de patadas, que los colchoneros eluden como pueden. Con fe en sus recursos, y sin desvanecer en el empeño, alcanzan un dos a cero que es un buen equipaje para viajar a Turquía.

La flor de la esperanza se trunca en la flor del olvido, el 22 de noviembre, tras el nefasto partido de vuelta. Turquía mantiene un ambiente de preguerra contra Grecia por causa del conflicto entre las comunidades de ambos países que conviven en la isla de Chipre. Las hostilidades no han llegado a fraguarse totalmente, solo se producen escaramuzas que mantienen el ambiente en alta tensión. Por los altavoces del Estadio, antes del encuentro, se leen partes de guerra con el fin de fomentar el orgullo patrio. En aquella atmósfera se juega el partido que los turcos salen a controlar con toda clase de recursos marrulleros y dureza con la tolerancia del arbitro yugoslavo Josit Stermen, que prolonga el tiempo nueve minutos en la primera parte y catorce minutos en la segunda hasta que el jugador turco Halil marca el tercer gol.

En ese momento con tres a cero y la eliminatoria ganada por los otomanos pita el final. El publico, como movilizado en pie de guerra, ataca el autocar del Atlético de Madrid que tiene que ser escoltado hasta el hotel por el ejercito. Durante y después del partido resultan heridos de diversa consideración Rivilla, Martinez Jayo, Calleja, Iglesias, Glaria, el entrenador Otto Gloria y el delegado del equipo, Conde de Cheles, al que le abren una brecha en la cabeza, símbolo exacto de barbarie e incivilidad. La formidable marcha del Atlético en la Liga, como una estrofa sonada, se traduce en el liderato al terminar la Primera vuelta. Después se quebranta la racha, como un hálito que se esfuma, el juego del equipo es irregular, a veces, vacilante.

Todo esto provoca consecuentemente la destitución del entrenador Otto Gloria, encargándose de la dirección técnica del equipo el exjugador rojiblanco Miguel González. Mas sosegado el Atlético recupera parte del terreno perdido acabando la Liga en sexto lugar. Campeón el Real Madrid con 42 puntos, a continuación quedan F. C . Barcelona (39) , Unión Deportiva Las Palmas (38) , Valencia C . F. (34), Real Zaragoza (33), Atlético de Madrid (33), Atlético de Bilbao (32), Pontevedra (31), Real Club Deportivo Español (29), Club Deportivo Málaga (27), Elche (27), Centro de Deportes Sabadell (26), Córdoba (25), Real Sociedad (24), Real Betis (20), Sevilla C.F. (20). El Atlético de Madrid toma parte en la llamada Copa Internacional derivada del Trofeo Rappan.

El primero de mayo, juega en el Manzanares contra el Torino, venciendo por dos a uno, en el estreno de esta competición. La Copa de Ferias, la Liga, son ya paginas acabadas, ahora en la Copa, el Atlético de Madrid elimina sucesivamente al Real Valladolid (tres-tres) (tres-dos), Real Betis (dos-uno) (cero-cero) y Valencia C.F. (uno-cero) (tres-dos). La semifinal frente al F.C. Barcelona es un aliento fugaz, ganan los madrileños en el Manzanares, uno a cero, y pierden en el Camp Nou por tres a uno. La directiva del Atlético de Madrid nombrada en Junta General, el 18 de junio, toma posesión el 26 del mismo mes, bajo la presidencia de Vicente Calderón. vicepresidente primero doctor Armando Muñoz Calero, vicepresidente segundo José María Gutiérrez del Castillo, secretario José María Pellicer Guichot, tesorero Ricardo de Razazabal Benguria, vicetesorero Luis Cano Portal, contador Manuel Olalde de la Guardia, inspector general Carlos Pinilla Turino, vocales Guillermo Carrillo Vargas, Gonzalo Coren, Enrique Heredero Igorza, Alejandro Ortega Bueno, José Luis Perez Pla y Perez, Jerónimo Rodriguez-Carreno Manzano y Salvador Santos Campano.

Se agrava el problema arbitral

El 14 de julio, acude el Atlético a Holanda, a enfrentarse con el Ajax, dentro del Trofeo Copa Internacional, señalando el marcador dos cero, a favor de los locales. El fútbol esta estructurado de manera que temporada tras temporada los clubes participan en distintos trofeos para completar la preparación de pretemporada pensando en la competición reina de todas, la Liga, gran soporte del fútbol, en la que se logran los mayores y mejores ingresos en pesetas que siempre vienen bien. El 31 de agosto de 1968, el Atlético de Madrid participa en el Trofeo Ramón de Carranza, de Cádiz, en el partido clasificatorio gana al Valencia por tres a uno. El 1 de septiembre, en la final, vence por un gol a cero al F.C. Barcelona, proclamándose Campeón. El Atlético ha causado la admiración del publico gaditano dibujando sobre el césped fútbol con fantasía de trazos valientes, ordenados e incisivos. Formo con Zubiarrain; Paquito, Griffa, Calleja; Irureta, Iglesias; Ufarte, Luis, Garate, Adelardo y Collar.

El 4 de septiembre en Italia, nuevo partido de la Copa Internacional con el resultado de Torino 5, Atlético de Madrid 2. Entre las altas y bajas, la plantilla rojiblanca para la campaña de 1968-1969 queda integrada por Rodri, Colo, Griffa, Calleja, Melo Iglesias, Ufarte, Luis, Garate, Adelardo, Collar, Zubiarrain, Lavarlas, Martínez Jayo, Rubio, Paquito, Eusebio, Hernandez, Baby, Lamata, Barriocanal, Irureta, Leiros, Cardona y Correa. Grupo futbolistico de positivos valores que se quebranta en un comienzo de temporada irregular y adormecido. En la Copa de Ferias 1968-1969, el Atlético de Madrid sorprendentemente no pasa del umbral. En el Manzanares, el 25 de septiembre, el Atlético perdona un posible resultado abultado sobre el Waregem y la victoria de dos uno por la mínima diferencia no resulta prometedora.

Por este tiempo ya se ha reglamentado el doble valor de los goles en campo contrario en caso de empate. El partido en Bélgica, el 2 de octubre, se complica para el Atlético con la expulsión de Griffa. Pierde por uno a cero y se cierra el paso en la competición. En partido de la Copa Internacional, el A.F.C. Ajax rinde visita al Manzanares, el 23 de octubre, los holandeses arrancan un empate a un tanto y marchan tan contentos. También al Atlético le agrada el resultado. En la busca de nuevos valores el equipo rojiblanco ante un sólido, duro, potente y decidido Ajax, no se han dejado vencer y han llegado a tener el triunfo en sus botas. Los componentes de este Atlético “ye-ye” fueron, Zubiarrain; Colo, Martínez Jayo, Calleja; Irureta, Eusebio; Hernandez, Baby, Clares, Melo, Leiros. A través de los noventa minutos también entraron Lamata, Labarias y Paquito.

El problema arbitral se agrava cada temporada, se comprende que el fútbol, un juego complejo ofrece margen para el error de juicio. En un mas difícil todavía, como en el circo, parece que los árbitros están empeñados en hacerlo peor en cada jornada futbolistica. Del sorteo para cada encuentro se ha vuelto a la designación directa de árbitros. En el partido de Liga, Real Madrid – Atletico de Madrid, el 10 de noviembre de 1968, celebrado en el Manzanares, los rojiblancos realizan un buen juego acreedor a la victoria que no llega por la mala suerte en los tiros a puerta y por la completa actuación del guardameta Betancort además de la dureza defensiva en el área madridista.

Tardaba en moverse el marcador cuando se mueve, en consecuencia con el imponderable despropósito arbitral de Ortiz de Mendivil, el resultado se vuelca a favor del Real Madrid que da por valido un gol de Amancio, marcado en claro fuera de juego. Al horno que esta caliente, con poca leña es suficiente, el campo se convierte en un torbellino de protestas. Por el Real Madrid jugaron Betancort; Calpe, De Felipe, Sanchis; Pirri, Zoco; Miguel Perez, Amancio, Grosso, Velázquez y Gento. Por los del triunfo moral, que no vale de consuelo, Zubiarrain; Colo, Martínez Jayo, Calleja; Melo, Eusebio; Ufarte, Irureta, Garate, Adelardo y Collar.

Dentro del Campeonato Nacional de Liga, un partido va a hacer historia entre el Atlético de Madrid y el Atlético de Bilbao, con empate a cuatro goles, jugado el 19 de diciembre de 1968, en el Estadio del Manzanares. Emoción, juego, goles, fueron los tres ingredientes para un gran espectáculo futbolistico insólito. Los protagonistas fueron por el Atlético de Bilbao, Deusto; Sanz, Aranguren, Zorriqueta; Echeverría, Larrauri, Estefano; Igartua, Argoitia, Clemente y Rojo. Por el Atlético de Madrid, Zubiarrain; Colo, Martínez Jayo, Paquito; Melo, Eusebio; Cardona, Irureta, Garate, Adelardo y Collar. Arbitro, Cardus Sanchiz.

La popular barriada de Vallecas y su Agrupación Deportiva Rayo estima al Atlético de Madrid, que futbolísticamente ha estado ubicado en varias ocasiones en aquel campo que forma parte de la historia del Club colchonero. El Atlético en justa correspondencia al hilo de estas consideraciones, juega el domingo 23 de febrero de 1969, en el feudo vallecano frente al Rayo en homenaje al simpático Club de la franja roja diagonal y a su publico. Hay intercambio de regalos en el amistoso encuentro futbolistico que termina con empate a un gol. El Rayo que escala cada jornada puestos en segunda división para lograr el ascenso alinea a Fermin; Flores (Cristóbal), Cachicha, Fernández (Moreno); Raez (Samuel), Arias; Araez, Yanko Daucick, (Fede), Chaparro, Emiliano y Bordons. El Atlético a Zubiarrain (Pacheco); Rubio, Iglesias, Paquito (Miche); Baby, Eusebio (Alfonso); Hernandez (Perez), Correa, Lamata (Clares) y Leirós.

Los lazos de amistad que unen al Cacereño con el Atlético de Madrid quedan palpables en marzo de 1969, con la participación del Club rojiblanco en la celebración de las Bodas de Oro del equipo extremeño. En el partido de la conmemoración de esta efemérides se anota el triunfo el conjunto de Cáceres.

El Orense necesita refuerzos para ascender de categoría y el Atlético de Madrid le cede a Perez Oliva, Alfonso y a Gabriel Navarro “Baby”. Al mismo tiempo Domingo Benegas, formidable jugador paraguayo, procedente del Libertad de Asunción, se incorpora al cuadro colchonero.

Entre la globalidad de errores y aciertos, el Atlético de Madrid se clasifica finalmente en sexto lugar en la Liga que encabeza el Real Madrid Campeón con 47 puntos, subcampeon la Unión Deportiva Las Palmas con 38, seguido del F.C. Barcelona (36), Centro de Deportes Sabadell (32), Valencia C.F. (31), Atlético de Madrid (30), Real Sociedad (29), Granada C.F. (29), Elche (29), Real Club Deportivo de La Coruna (28), Atlético de Bilbao (28), Pontevedra (27), Real Zaragoza (26), Club Deportivo Malaga (25), Real Club Deportivo Español (24), Córdoba (21).

La Copa supone una dulce melodía para el Atlético de Madrid que elimina al Real Madrid a las primeras de cambio. En el primer envite en el Manzanares con expulsión de Amancio y Calleja, termina dos goles a uno, goles de Ufarte y Luis, por parte rojiblanca y Gento por los merengues. En el Bernabeu, empate a cero goles. Después contra la Real Sociedad de San Sebastián se apaga la melodía. Dos a uno a favor de los donostiarras, en Madrid y empate a uno en Atocha, que no vale a los rojiblancos para nada. Con la participación en un prestigioso Trofeo cierra el Atlético de Madrid la temporada. En Badajoz disputa el Trofeo Ibérico que se juega en el Campo del Vivero. Empata a un gol con el Benfica y falla en la tanda de penaltys. En el partido para el tercer puesto vence al Victoria de Setubal, por dos a cero. Campeón, el Benfica, que derrota a la Real Sociedad de San Sebastián en la final.

Marcel Domingo entrenador, el Atlético Campeón de Liga

Por la calle del Barquillo, camino del Club del Atlético, se observan idas y venidas de nuevos jugadores. Entre los que llegan y firman, se ve a José Luis Capón, Carlos Cauceiro “Pataco”, jugador del Orense a quien comparan con el gallego ya consagrado, Amancio. Juan Antonio López, del Real Murcia, el asturiano Alberto Fernández y el salmantino Enrique Vicente Hernandez, ambos procedentes del Real Valladolid. El Atlético repesca a Mariano y Pastor cedidos al Rayo Vallecano y a Michel y Castillo al Moscardo. Contra estas incorporaciones se siente la despedida de Jorge Griffa, Collar, Colo, Paquito y Correa, fantástica panoplia futbolistica con carga de simbolismo en la historia del equipo rojiblanco madrileno. Entre la nostalgia y el duelo por los que dejan el Club es recibido con simpatía e ilusión Marcel Domingo, quien fue extraordinario guardameta, paradigma entre los que ha tenido el Atlético de Madrid a través de su larga existencia, que vuelve al Club para encargarse de la Dirección Técnica del equipo. El Atlético interviene en el segundo Trofeo Vallehermoso de Madrid, con el Rayo Vallecano, Moscardo y Carabanchel.

Esta competición netamente madrilena la gana el Rayo y sirve al entrenador Marcel Domingo para ver en acción a las nuevas adquisiciones rojiblancas y el estado de forma de los veteranos. En el Estadio Vallehermoso, juegan Pacheco (Medina); Capón, Mariano, Quique; Eusebio, Benegas; Juan Antonio, Salcedo, Orozco, Alberto y Lamata. Otro equipo del Atlético, días después, viaja a Salamanca donde juega un amistoso con la Unión Deportiva, empatando a dos goles. Forman con Zubiarrain; Melo, Martínez Jayo, Calleja; Irureta, Iglesias (Eusebio); Ufarte, Luis (Alberto), Garate, Adelardo, Hernandez (Juan Antonio).

De nuevo el Atlético de Madrid esta presente con su mejor juego en el Trofeo Carranza, en Cádiz, frente al Palmeiras brasileño, Domingo trata de perfilar la alineación para la temporada 1969-1970, con Zubiarrain; Melo, Martínez Jayo, Calleja; Irureta, Eusebio; Ufarte, Luis, Garate, Adelardo y Orozco (Salcedo). Tras un fútbol espléndido, dinámico, impone un claro dominio sobre el terreno, aunque no consigue romper el empate a uno y falla en la tanda de penaltys. En el partido para el tercer puesto, ante el Estudiantes, Campeón Intercontinental, gana por dos goles a uno.

En homenaje a Isacio Calleja, el 3 de septiembre de 1969, el Atlético juega en Palencia con el equipo titular de la ciudad. El resultado es de dos a uno a favor de los rojiblancos. El 4 de septiembre, el Atlético empata a uno, en partido amistoso con el Real Valladolid, en el Campo de Zorrilla. De tierras castellanas marcha a Levante, en el Estadio de Altabix se enfrenta al Elche, ganando el Atlético por cuatro a cero, en la jornada que se celebran los diez años continuados del club ilicitano en Primera División. El destacado jugador argentino, Iselin Santos Ovejero del Velez Serfiel, Pelaez, Perez García y Perez Oliva se integran en la plantilla del Atlético de Madrid. Coincidente con el comienzo del Campeonato Nacional de Liga, el Atlético celebra Junta General Ordinaria. Es nombrado Presidente de Honor del Club, Juan Sánchez Cortes, se presenta el activo de la Entidad que asciende a cuatrocientos setenta millones y se aumenta en veinticinco pesetas la cuota mensual del socio, en razón de la incorporación del equipo del Reyfra, del grupo octavo de tercera división, que podrá verse fútbol todos los domingos. El Reyfra Atlético, al que muchos atletistas piden que se denomine Atlético Manzanares, con el tiempo será el Atlético Madrileno. En sus filas forman: Pacheco (Medina); Capón, Gil, Lavarias; Baby, Rui, Domingo, Perez Oliva, Sanjurjo, Moron, Sarmiento. Todos aspiran con llegar al primer equipo, idea que les hace soñar. En su categoría liguera tienen que medirse con el Plus Ultra, Mérida, Europa Delicias, de Valladolid, Tenerife, Talavera, Badajoz, Alcalá, Moscardo, Boetticher y Navarro, Plasencia, Aviaco, Cacereno, Quintanar, Pegaso, Gimnástica Segoviana, Carabanchel, Extremadura de Almendralejo, Toledo y Olivenza.

Feliciano Rivilla, uno de los jugadores mas extraordinarios del Club rojiblanco madrileno y de la Selección Nacional, por su regularidad y clase, recibe, en olor de multitud, un merecido y sentido homenaje por su trayectoria profesional. El Club no regatea esfuerzos, a tal señor, tal honor. El 17 de septiembre de 1969, el Atlético de Madrid, velocidad y fuerza, se enfrenta a la técnica del Santos brasileño en emocionante encuentro, en el Estadio del Manzanares. El Atlético presenta a Zubiarrain (Rodri); Rivilla (Melo), Martínez Jayo, Calleja; Benegas, Irureta; Ufarte, Luis, Garate Ouan Antonio), Adelardo, Orozco (Alberto). El Santos a Gilmar; Ramos Delgado, Turkao, Lima; Clodoaldo, Joel; Manoel María, Nene, Edu, Pelé y Abel. Ganan los de Pelé por tres goles a uno. Al homenajeado le imponen la Medalla al Mérito Deportivo y la insignia de oro y brillantes del Atlético de Madrid. El equipo rojiblanco juega en la Liga con gran regularidad, demuestra poseer técnica, clase, fuerza y estar bien conjuntado, capaz de derrotar al contrario y a la vez salvar los muebles de la quema del fuego arbitral. En Elche, el 8 de marzo, Pascual Tejerina no posibilita el juego del Atlético con su concierto de silbato, además anula dos goles a Luis, uno de ellos espléndido y no pita un claro penalty del defensa ilicitano Iborra a Garate. Contra viento y marea empata a un gol. En el sprint final el Atlético vence por tres a cero al Real Madrid, el 15 de marzo en el Estadio del Manzanares, embalado en juego y moral llega a la ultima jornada, 19 de abril de 1970, en Campo de la Cruz Alta, en Sabadell. Esta temporada de 1969-1970, la Liga coquetea con los dos Atléticos, el de Bilbao y el de Madrid. El equipo rojiblanco madrileño juega en Campeón ante el once vallesano que no da balón por perdido y lucha con rabia como si en el envite fuese también el Campeonato a los arlequinados. Un gol de Ufarte pone el titulo en franquicia y el bullir del graderío con los seguidores atléticos. Calleja se adelanta y lanza un tiro cruzado marcando el segundo gol. Con dos a cero, esta ya el titulo en el bolsillo. Al final del encuentro con el ¡aliron, el Atlético Campeón! los hinchas rojiblancos que habían viajado a Sabadell se lanzan al césped y pasean en hombros a Marcel Domingo. La algarabía de los atletistas no tiene limites, ha ganado el Atlético! otra vez es Campeón por juego y competencia, como tiene que ser. Rodri, Zubiarrain, Melo, Ovejero, Capón, Martínez Jayo, Quique, Calleja, Irureta, Iglesias, Benegas, Eusebio, Ufarte, Cardona, Luis, Garate, Orozco, Adelardo, Alberto, Salcedo, Juan Antonio, son los jugadores que han hecho posible que el Título de Liga este nuevamente en manos del Atlético de Madrid, en las vitrinas rojiblancas. Tras el Atlético de Madrid, Campeón con 42 puntos, Atlético de Bilbao (41), Sevilla C.F. (35), F.C. Barcelona (35), Valencia C.F. (35), Real Madrid (35), Real Sociedad (33), Real Zaragoza (33), Unión Deportiva Las Palmas (27), Real Club Celta (27), Elche (26), Granada C.F. (26), Centro de Deportes Sabadell (25), Real Club Deportivo de La Coruna (25), Real Mallorca (22), Pontevedra (13). En la noche del 29 de abril, en el Estadio del Manzanares, entre un eco de carracas, cohetes, tremolar de pancartas, vítores y voces de entusiasmo popular en adhesión a los colores rojiblancos, el Presidente de las Cortes Españolas, Alejandro Rodríguez de Valcarcel, hace entrega al Capitán del Atlético de Madrid, Isacio Calleja, de la Copa de Campeones de Liga en el prologo del partido amistoso con el A.C. , Campeón de Europa. Jornada de apoteosis rojiblanca y de exhibición del gran juego que es capaz de hacer el Atlético. Perfecta técnica, tremenda velocidad y siempre al primer toque, multiplicando las jugadas. Lección de juego de alta calidad, fútbol ofensivo con Ufarte explicando un curso de astucia, habilidad y fantasía en el regate, volviendo locos a los defensores contrarios. Uno a cero golazo de Luis Aragonés que materializa el triunfo. Los triunfos, como los buenos vinos, hay que saborearlos.

El Milán formó con Cuducini; Malatrasi, Gloseti, Maldera; Schnellinger, Trapataani; Fontana, Sormani, Rognoni, Combin y Golin. Por el Atlético, Rodri; Melo, Ovejero, Calleja; Adelardo, Martínez Jayo; Ufarte, Luis, Garate, Alberto y Salcedo, en el segundo tiempo también actuaron Irureta, Juan Antonio y Benegas.

El Atlético comienza, el 3 de mayo, la Copa, venciendo dos a uno al Córdoba en el Manzanares. En el Arcángel, el 10 de mayo, repite victoria por dos a cero. Los resultados futbolísticos mas incongruentes le suceden al Atlético de Madrid. En la eliminatoria de Copa frente al Atlético de Bilbao, el 17 de mayo, en el Manzanares, puede golear y empata a uno. En San Mamés realiza el mejor juego de la temporada, en actuación magistral y pierde por dos a uno. Aunque no se comprenda, es así.

Del Reyfra al Atlético Madrileño

El Atlético, en el verano de 1970, lanza la operación cuarenta mil socios que tiene muy cumplida respuesta. El Reyfra Atlético incluido en el segundo grupo de Tercera División en la temporada de 1970-1971 pasa a denominarse Atlético Madrileno. Las vacaciones veraniegas quedan atrás y en agosto de nuevo a corretear por el césped. Excesivamente madrugador el Trofeo Ciudad de Palma de Mallorca, comienza el 6 de agosto de 1970. El Atlético de Madrid desentumece los musculos ante el Bandera Roja, ganando los búlgaros por uno a cero. Al día siguiente, cuando ha calentado motores, el Atlético luce armonía de juego, solidez en la maniobra con Irureta en formidable actuación y con Adelardo en plena forma, domina ampliamente al Tottenhan venciendo por un gol a cero, conquista el tercer puesto del Torneo. En la línea de juego que mantuvo la temporada, anterior el Atlético sigue de Copas en la pretemporada. En Casablanca, gana el Trofeo Mohammed V frente a rivales bien calificados, Saint Etienne francés y el equipo marroquí de las Fuerzas Reales (F.A.R.). El 29 de agosto, derrota al Saint Etienne por dos goles a uno y el día 30, al F.A.R. por cuatro a uno. El propio Rey Hassan II hace entrega a Isacio Calleja del Trofeo que por segunda vez se adjudica el Atlético de Madrid. El mundillo del balón en la noche madrileña del comienzo de septiembre, tiene festival de goles en el III Trofeo Vallehermoso. Moscardo, Carabanchel, Rayo Vallecano y Atlético de Madrid miden sus fuerzas en el bonito Estadio de la calle Islas Filipinas. El Rayo Vallecano se proclama Campeón por tercera vez, con Samper; Araez, Nico, Fernández; Cristóbal (Raez), Arias; Felines, Rosello (Sanjurjo), Illan, Bordons y Nieto que vencen por dos a cero al equipo colchonero formado por Pacheco; Capón, Ovejero, Quique; Benegas, Eusebio; Lamata, Alberto duan Antonio), Orozco, Salcedo y Pataco.

La política de austeridad y moderación económica, como la de cualquier ama de casa de la clase media madrilena, con sentido practico de buena administradora del hogar, es la que sigue la directiva del Atlético, según explica en la Junta General Ordinaria del Club celebrada, el 6 de septiembre de 1970, que presupuesta unos ingresos de noventa y tres millones de pesetas y unos gastos cifrados en noventa y un millones, cien mil pesetas. En la misma reunión entre grandes aplausos se proclama presidente de honor del Atlético de Madrid a Cesareo Galindez. El Atlético ficha a Manuel Ruiz Oya del Iliturgi y cede por una temporada a Domingo Benegas al Real Mallorca. El titulo de Campeón de Liga 1969-1970, pone nuevamente al Atlético de Madrid en el camino de los grandes, en la siempre difícil y apasionante aventura de la Copa de Europa. Los rojiblancos reciben, el 16 de septiembre, el primer visitante, F.K. Austria,  equipo de fuerza más que considerable, al que por dos a cero supera el Atlético en el Manzanares y el 30 de septiembre por dos a uno en el Estadio Plater de Viena.

El Atlético va imparable en la Liga 1970-1971, con juego colectivo y fondo físico, como diciendo, estos son mis poderes. La Copa de Europa los rojiblancos acuden a la Isla de Cerdeña para vérselas con el Cagliari, equipo en el que forman seis jugadores de la Selección Nacional Italiana “Squadra Azzurra”. El 21 de octubre, ante un publico chillón, con un arbitro checoslovaco, Krnavek y uno de sus linieres con marcada tendencia casera y frente a un gran conjunto, con serenidad, como la que les recordaba el Duque de Wellington a sus soldados antes de la batalla, en la batalla y después de la batalla, el Atlético logra un resultado en contra de dos a uno muy esperanzador. En vísperas del partido de vuelta con el Cagliari los rojiblancos afrontan el primero de noviembre, el encuentro liguero contra el Real Madrid en el Manzanares.

El equipo merengue ayudado por los malos mengues que hablan los gitanos, cuela dos goles en la portería rojiblanca, menos mal que el Atlético, a ratos apagado, a ratos genial, en cinco minutos empata con dos goles fulminantes de Adelardo y de Garate. Las alineaciones fueron por el Real Madrid: Miguel Angel; José Luis, Benito, Sanchis; Grande, Zoco; Miguel Perez, Pirri, Fleitas, Velázquez (Planelles) y Manolin Bueno. Por el Atlético de Madrid, Rodri; Melo, Martínez Jayo, Calleja; Adelardo, Ovejero (Alberto); Ufarte, Luis, Garate, Irureta y Salcedo (Orozco). El 5 de noviembre comparece el Cagliari en el Manzanares y el Atlético gana al gran conjunto italiano por “K.O. técnico”, en una seria lección de fútbol con rotunda victoria por tres goles a cero. El Cagliari forma con Albertosi; Martirodonna (Nastari), Niccolai, Tomasini; Mancin, Cera; Nene, Gratti (Poli), Brugnera, Domenghini y Gori. El Atlético, Rodri; Melo, Martínez Jayo, Calleja; Adelardo, Iglesias; Ufarte, Luis, Garate, Irureta y Alberto.

Cuando se levanta el telón del año 1971, por el mundillo del fútbol circula un comentario general: los árbitros están perjudicando al Atlético con decisiones equivocadas reiteradamente. Por medio de la televisión se ha podido comprobar que al menos, uno de los goles, que le han sido anulados en su partido del Estadio de Los Carmenes frente al Granada, con empate a cero, era perfecto y legal. En su ultimo encuentro con la Real Sociedad, sufre un arbitraje bastante confuso y hasta cierto punto hostil, llegando al colmo, de anular un gol a Garate, por inexistente fuera de juego, como si se tratase de una manía persecutoria. Decía don Eugenio D’Ors que “lo malo de los que padecen manía persecutoria es que tienen razón”.

Con esto venia a afirmar, que para la manía persecutoria es precisa una razón de base. El caso podía tener su raíz, en que empezase a sentar mal, que el Atlético de Madrid gane partidos, últimamente se procede con el equipo rojiblanco madrileno de forma muy rara. Se han observado un par de arbitrajes irregulares y extraños respectivamente, Sánchez Ibañez en Granada, donde todo es posible y Martín Alvarez en el Manzanares. Pese a estos casos inefables, el Atlético continua con la moral alta, jugando a lo campeón. Orozco, el ariete toledano, del Atlético de Madrid, marca el gol dos mil del equipo rojiblanco madrileño en la Liga, el 24 de enero de 1971, en el Estadio de Balaidos, lo encaja precisamente, el Real Club Celta.

Entre la anécdota y el hecho real, el Atlético elimina de la Copa de Europa al equipo polaco Legia en el mes de marzo. En el Manzanares uno a cero a favor de los rojiblancos el día 17. En Varsovia el día 24, dos a uno favorable al equipo local, con respectivos malos arbitrajes del austríaco Marshall y del ingles mister Taylor.

En el primer “round” de semifinal de la Copa de Europa, el 14 de abril, acaba con un gol a cero, a favor del Atlético de Madrid, frente al Ajax. Por el Atlético juega Rodri; Melo, Martínez Jayo, Ovejero, Calleja (Capón); Adelardo, Luis, Alberto (Salcedo), Ufarte, Garate, Irureta. Por los holandeses Stuy; Suurbier, Vasovic, Hulshof, Krol; Swart (Van Dijn), Cruiff (Blonkenburg), Weizer.

Continúa la euforia y confianza rojiblancas por la temporada que viene realizando el equipo y al final el jarro de agua fría, aunque parezca una sinrazón. La explicación esta clara, ultimo partido de Liga en el Manzanares, 18 de abril de 1971, contra el F.C. Barcelona, arbitrado por el asturiano Medina Iglesias. Rosario de fallos ante la portería barcelonista, lesión grave de Garate retirado del Campo en camilla e ingresado en la Clínica Covesa.

Lesiones de Adelardo y Martínez Jayo, gol del Barcelona conseguido en falta, penalty evidente de Rife a Salcedo, cuando este se va derecho a la boca del gol, que no se sanciona, juego destructivo de los azulgranas que forman una frontera infranqueable y empate a un gol. Campeón de esta Liga el Valencia C.F. con 43 puntos, segundo F.C. Barcelona (43), tercero Atlético de Madrid (42), que empatando a puntos con los valencianistas hubiese sido el Campeón, Real Madrid (41), Atlético de Bilbao (35), Real Club Celta (35), Sevilla C.F. (32), Real Sociedad (29), Club Deportivo Malaga (28), Granada C.F. (28), Real Club Deportivo Español (25), Sporting de Gijon (25), Centro de Deportes Sabadell (21), Unión Deportiva Las Palmas (20), Elche (18) y Real Zaragoza (15).

Queda máximo goleador Garate, empatado con el barcelonista Rexach, a 17 tantos. Rodri es el portero menos batido, con 20 goles encajados. La Liga sinfonía fantástica del Atlético de Madrid, queda en eso, pero incompleta. La Directiva rojiblanca reunida con carácter de urgencia acuerda recusar a perpetuidad al arbitro Medina Iglesias y pide el aplazamiento del partido de Copa con el Real Oviedo, hasta el 2 o 5 de mayo, por estar el equipo mermado por las lesiones y tener que jugar el encuentro de Copa de Europa, el 28 de abril, contra el Ajax y la posibilidad de un tercer partido de desempate. La Federación hace caso omiso de esta solicitud y el 25 de abril, ha de jugar el equipo colchonero el partido de Copa contra el once ovetense, que se encuentra en Segunda División preocupado por el ascenso.

En el Carlos Tartiere, el Atlético alinea jugadores suplentes y del equipo filial, Zubiarrain; Raya, Ovejero, Quique; Iglesias, Eusebio; Salcedo, Alberto, Pataco, Moron y Leiros, que consiguen empatar a cero. Con las bajas de Garate, Adelardo y Calleja acuden los rojiblancos al Estadio Olímpico de Amsterdam empleando la táctica del 4-3-3 con Rodri; Melo, Martínez Jayo, Ovejero, Quique, Irureta, Eusebio, Alberto; Ufarte, Luis y Salcedo. Enfrente el Ajax, con Stuy; Suurbier, Vasovic, Hulshaf, Blankenburg; Neskens, Rijnders, Swart; Cruiff, Muhren y Keizer, que ganan por tres a cero, el paso a la final.

El Atlético retorna a la Copa, en competición domestica, y camina con paso firme. El 12 de mayo, gana por cuatro a cero, al Real Oviedo. En octavos de final, da cuenta del Logroñes, el 20 de mayo; en las Gaunas con dos a cero a su favor, el 26 de mayo, empata a uno, en el Manzanares. Cuartos de final, 5 de junio, en Atocha, Real Sociedad, de San Sebastián 3, Atlético de Madrid 2. En el Manzanares, el 13 de junio, Atlético de Madrid 4, Real Sociedad 0. Tras estos marcadores favorables para los rojiblancos les toca jugar en semifinal la baza del F. C. Barcelona. El 29 de junio, en el Manzanares, Atlético de Madrid 0, Barcelona 1, aunque los madrileños merecieron el empate, jugaron más. En el Camp Nou, el 26 de junio, empate a uno, aunque los rojiblancos luchan no es posible conseguir la clasificación. Comienza el trasiego de jugadores, el Atlético ficha a Ramón Cabrero. Nacido en Santander, emigró a los tres años y se ha hecho futbolisticamente en Argentina, procede del Newell’s Old Boys. El brasileño Heraldo Becerra, de madre gallega, nacido en Sao Paulo, jugador del Newell’s Old Boys. El jugador del Atlético Madrileno, Leal, pasa al primer equipo y son cedidos al Burgos C.F. los jugadores Capón, Jaquet y Benegas e incluso el segundo entrenador rojiblanco, Mariano Moreno, ficha por el Club castellano.

El Tesorero del Atlético informa en Junta General celebrada, el 14 de julio de 1971, que en la temporada de 1970-1971 se ha obtenido una cifra récord de beneficios hasta entonces no lograda en el Club de cuatro millones y medio. Se anuncia que para final del otoño estará terminada de construir la tribuna del Estadio del Manzanares y es nombrado Presidente de Honor del Atlético de Madrid, Agustín Cotorruelo, socio numero uno del Club. Por aclamación se acuerda dar el nombre de Vicente Calderón al Estadio del Manzanares.

Max Merkel sustituye a Marcel Domingo. El Atlético Campeón de Copa

Echa a rodar de nuevo el balón y el Atlético se estrena en Toledo, el 14 de agosto de 1971, contra el titular de la Ciudad Imperial: Toledo 0, Atlético de Madrid 6. En Alicante, el 18 de agosto, Hercules 0, Atlético de Madrid 2. El día 22, en la ciudad castellonense de Villarreal, empate a tres goles, entre el Atlético de Madrid y el titular de la localidad. Benfica, Penarol, Valencia y Atlético de Madrid disputan en Cádiz, el Trofeo Carranza en la edición de 1971. Contra el Benfica, el Atlético empata a un gol, en la tanda de penaltys resuelven los lisboetas el encuentro a su favor. En el partido, para el tercer puesto frente al Valencia, ganan estos, por un gol a cero. La pretemporada es ya como el sueño de una noche de verano, el 5 de septiembre suena el pistoletazo de salida y comienza la gran carrera de la Liga. El Atlético juega en Vigo ganando por dos a uno, al Real Club Celta.

Por los rojiblancos juegan, Rodri; Melo, Martínez Jayo, Calleja; Adelardo, Iglesias (Ovejero); Ufarte (Leal), Luis, Garate, Irureta y Becerra. La Copa de la UEFA comienza su “premier” madrileña con el encuentro entre el Panionios griego y el Atlético de Madrid. El equipo ateniense practica juego duro y violento que revervece en el Manzanares, el recuerdo de las piedras de la antigua Grecia, aunque aquellas eran gloriosas muestra de la cultura del imperio espiritual que ejerció en siglos, y lo de estos futbolistas es prueba de decadencia, de falta de fortaleza, el que da patadas es siempre el inferior. Con goles de Becerra e Irureta y del delantero centro griego Lais, el partido queda en dos a uno. Lo de Madrid fue poco para la agresividad con que los griegos se emplean en el Estadio Karaiskoris, de Atenas, que cuenta con la complicidad del arbitro rumano Pirvu y de uno de sus jueces de línea. Un penalty injusto, pitado por coacción ateniense, establece el uno a cero definitivo, quedando eliminado el Atlético por el doble valor de los goles a favor en campo contrario.

Entre las ilusiones del comienzo de temporada del Atlético de Madrid y las realidades tangibles hay cierta distancia. El juego de luces y sombras del primer trimestre futbolistico rojiblanco, es un fenómeno tan común a los clubes, que puede asegurarse que hay muy pocos en el mundo que se libren cada temporada y los que por milagro se hallan indemnes lo sufren en la siguiente. Es moneda que viene corriendo desde el mismo día en que se invento el fútbol y se pararon a verlo una docena de espectadores. Esto ocurre en las mejores familias del fútbol español y de otros países. La gran familia rojiblanca en el breve plazo de dos meses, ve que su equipo, señalado como uno de los favoritos mas sólidos para ganar la Liga, pierde puntos mientras otros los suman, a las primeras de cambio ha sido eliminado de la Copa de la UEFA. Aquellos polvos trajeron estos lodos y el 3 de noviembre, estalla la bomba sorprendentemente para unos, pero no para otros, el cambio de entrenador.

El austríaco Max Merkel sustituye a Marcel Domingo, el técnico que parecía consustancial con los triunfos atléticos en los últimos tiempos. Como en los túneles, la luz esta a la salida, lo negro ha quedado atrás. Comienza la escalada rojiblanca en la tabla clasificatoria de la Liga, el Atlético vuelve a hacer fútbol rápido y admirable, bien trazado desde atrás, con juego asombroso de conjunto, con cambio de posición, relevos y continua actividad con o sin balón. En su partido numero mil de la Liga, el Atlético de Madrid se enfrenta, el 5 de abril de 1971, con la Real Sociedad, de San Sebastián, en un festival de goles, los rojiblancos se imponen por cinco tantos a cero a los donostiarras. Un jugador emblematico del Atlético, una institución en el Club, Alfonso Aparicio. Ayer defensa de gran clase, autentico valladar, todo corazón y entrega a los colores rojiblancos, de manera que su presencia en el once colchonero, suponia medio equipo, tal era su aportacion moral de gran Capitán y su juego.

Vuelve a la entidad colchonera para ocupar desde esta temporada de 1971-1972, el puesto de Delegado de Campo. En la recta final de la Liga, en la penultima jornada, el Atlético, vence por cuatro goles a uno al Real Madrid, en el Manzanares y cierra la competición en Sevilla, ganando al Real Betis, “viva manque pierda!”, por tres goles a uno. La clasificación liguera final queda el Real Madrid Campeón por 47 puntos, segundo Valencia (45), F.C. Barcelona (43), Atlético de Madrid (39), Unión Deportiva Las Palmas (38), Granada C.F. (36), Club Deportivo Malaga (35), Real Sociedad (34), Atlético de Bilbao (34), Real Club Celta (33), Sporting de Gijon (32), Real Club Deportivo español (32), Real Betis (30), Real Club Deportivo de La Coruna (30), Burgos C.F. (29), Sevilla C.F. (27), Córdoba (25), Centro de Deportes Sabadell (23).

Terminadas totalmente las obras, el Jefe del Estado, Generalísimo Franco y señora, acompañados del Príncipe de España, Juan Carlos de Borbon y el Presidente de las Cortes, Alejandro Rodríguez de Valcarcel, inaugura oficialmente el Estadio Vicente Calderón, el 23 de mayo de 1972, con motivo del partido de fútbol internacional entre la Selección Nacional Española y la de Uruguay. El encuentro concluye con una brillante victoria de los españoles, por dos goles a cero. En esta ocasión son base del conjunto español, cuatro jugadores del Atlético de Madrid, Ufarte, Garate, Irureta y Calleja. Si el 23 de marzo, es una fecha de gran efemérides en la historia del Club rojiblanco madrileño, la del 28 de mayo de 1972, permanecerá imborrable en la memoria de Enrique Collar uno de los mejores jugadores del Atlético de Madrid de todos los tiempos, como recuerdo de una jornada gloriosa, por el homenaje que le rinde el Atlético de Madrid y sus seguidores, en reconocimiento por sus diecinueve años de servicio a la Entidad. Autentico patrimonio de la historia viva del Atlético, quinientos partidos defendiendo los colores rojiblancos, con amor, clase y técnica especial, de futbolista emblematico del Atlético de Madrid y de la Selección Nacional.

La Delegación Nacional de Deportes le otorga la medalla de plata al Mérito Deportivo y el Club la insignia de oro y brillantes. Numerosas peñas atléticas le obsequian con regalos. En honor suyo juegan las viejas glorias del Atlético con las del Real Madrid, a las que ganan por dos a uno. Destacando la presencia del legendario e inconmensurable Larbi Ben Barek, que en el recuerdo del túnel del tiempo, aún causa gran emoción volverle a ver con la camiseta rojiblanca, a la que tanta gloria ha dado. El Atlético actual se mide con el Bayern de Munich, que da una lección de fútbol, contrarrestada en muchos momentos por los rojiblancos. Los alemanes, brillante equipo, ganan por tres a dos, su alineación la forman: Maier; Hausen, Beckenbauer, Schwarzembeck; Britner, Krauthausen; Zobel, Hoeness, Kopen, Muller y Hoffman (Schneider). El Atlético, Rodri (Pacheco); Eusebio, Martínez Jayo (Ovejero), Quique; Adelardo, Iglesias; Ufarte (Salcedo), Luis, Garate (Orozco), Irureta (Cabrero) y Collar.

Después de este paréntesis, otra vez el fútbol oficial, con la Copa en juego: octavos de final, 3 de junio, Atlético de Madrid 1, Unión Deportiva Las Palmas 0. El 10 de junio, Unión Deportiva Las Palmas 0, Atlético de Madrid 0. Cuartos de final, 17 de junio, F.C. Barcelona 0, Atlético de Madrid. El 24 de junio, Atlético de Madrid 1, F.C. Barcelona 0; semifinal, 29 de junio, Atlético de Madrid 4, Atlético de Bilbao 1. El 3 de julio, Atlético de Bilbao 3, Atlético de Madrid 1. Tras eliminar a cuatro grandes del Fútbol español los rojiblancos llegan a la Final, el 8 de julio, en el Estadio Santiago Bernabeu, frente al Valencia C.F., con victoria justa del Atlético, por dos a uno, goles de Salcedo y Garate por los Campeones y Valdez por los valencianistas. El Valencia jugo con Melendez; Vidagany, Barrachina, Martínez, Sodi; Anton, Lico, Adorno; Sergio (Claramunt), Quino y Valdez. El Atlético de Madrid, Rodri; Martínez Jayo, Ovejero, Calleja; Adelardo, Iglesias; Ufarte, Luis, Garate (Orozco), Irureta y Salcedo. Arbitro correctamente el colegiado vizcaino Ortiz de Mendivil.

…y Castellana abajo se vuelve a escuchar a todo pulmón, “¡aliron, aliron, el Atleti Campeón!”

Campeón de Liga 1972-1973

Sin acabar el largo y cálido verano, vuelve el Atlético de Madrid a los entrenamientos. Retornan a la disciplina del Club los cedidos la temporada anterior a distintos equipos, Jacquet, Laguna, Vidaller, Pataco, Benegas, Puig, Capon, Mur y Juanito. Causan baja Calleja y Zubiarrain. Los rojiblancos comienzan los partidos de pretemporada en Puertollano, el 12 de agosto, jugando contra el Calvo Sotelo, al que ganan por cuatro a uno. En Pamplona, 14 de agosto, Osasuna 1, Atlético de Madrid 3. Trofeo Colombino de Huelva, 19 de agosto, Atlético de Madrid 4, Fluminense 2. En la Final, el 20 de agosto, Atlético de Madrid 2, Slovand de Bratislava 1; Campeón el equipo rojiblanco. En Toledo, 22 de agosto, Atlético de Madrid 10, Toledo 2. En Milán, 26 de agosto, Milán 2, Atlético de Madrid 1.

De nuevo resulta reelegido Presidente del Atlético de Madrid Vicente Calderón en la Junta General que se celebra, el 3 de septiembre de 1972, quedando también nombrada el resto de la Directiva: Vicepresidente primero, Armando Muñoz Calero; Vicepresidente segundo, Enrique de la Mata Gorostizaga; Vicepresidente tercero, Salvador Santos Campano; Secretario, Carlos Pinilla; Vicesecretario, Luis Cano Portal; Tesorero, Ricardo Irazazabal; Vicetesorero, Gonzalo Cores; Contador, Enrique Heredero; Vicecontador, Alejandro Ortega; Vocales, Conde de Cheles, Jeronimo Rodríguez Carreno, Julian Sanz Calonge, Manuel Olalde, Jesús Ortega Casado y Gerente José Julio Carrascosa.

La temporada de 1972-1973, comienza oficialmente, el 3 de septiembre, primer partido de Liga en el Manzanares, juegan los dos finalistas de la Copa, el Atlético mas bien taciturno, pierde en esta ocasión, con el Valencia, por tres goles a uno.

El primer compromiso del Atlético de Madrid en Recopa Europea, el 14 de septiembre, lo cumple en el Estadio Francaise Cotty, de la ciudad gala de Ajaccio, contra el Seb. Bastia, con meritorio empate a cero. El publico corso muestra una actitud incivil y barbara lanzando petardos y botes de humo sobre el terreno de juego, lanzamiento de piedras, botellas y botes de cerveza. Una masa de espectadores invade furiosamente el terreno de juego y propina puñetazos y patadas a los jugadores rojiblancos. Un exaltado, navaja en mano, trata de agredir a Ovejero, que se ve obligado a salir corriendo para salvarse de la furia de su perseguidor, a quien detiene en su avance una zancadilla de Iglesias. Salcedo recibe una pedrada en la cabeza, que le produce una brecha siendo preciso darle cinco puntos de sutura. En esta película de miedo hay que incluir la lamentable actuación del arbitro belga Schant.

En los primeros partidos del Campeonato Nacional de Liga, el equipo rojiblanco no convence por su juego, pese al trabajo serio y organizado del entrenador Max Merkel y su segundo José María Negrillo. Cuando se mentalizan los rojiblancos y se emplean para luchar a fondo, es el 24 de septiembre, en el Estadio Bernabeu ante el Real Madrid. Es sabido que el Atlético se crece ante la adversidad, como los toros bravos al castigo, perdón por la comparación. Contra los blancos el partido se pone cuesta arriba por expulsión de Ovejero que ha agredido a Santillana, entonces realiza un sensacional encuentro, consiguiendo el triunfo por uno a cero, gol de Ufarte. Triunfo corto para los méritos colchoneros. Por el Real Madrid juegan, Miguel Angel; González, Benito (Grande), Tourino; Pirri, Zoco; Amancio, Grosso, Santillana, Velázquez y Macanas. Por el Atlético, Rodri; Melo, Ovejero, Capon; Benegas, Adelardo; Ufarte, Eusebio, Luis, Salcedo y Becerra.

El segundo partido de Recopa con el Bastia, el 26 de septiembre, en el Manzanares, lo gana por dos a uno, el Atlético de Madrid. En el primer tiempo resisten los franceses, después los rojiblancos imponen su velocidad y les desorientan. El Atlético alinea a, Rodri; Melo, Martínez Jayo, Capon; Adelardo (Eusebio), Benegas; Ufarte, Salcedo, Luis, Irureta y Becerra. Por el Bastia juegan, Pantelic; Mosa, Sorkoviz, Luccini (Tossi); Hodoul, Bauda; Colmettes, Lenoir, Giordanai, Felix y Kauyon.

En la mañana del 28 de septiembre de 1972, dormida la voz en su garganta, quizá sonaba con un nuevo amanecer, su corazón ayer sonoro, ya no suena, así fallecía en este día. el que fue jugador rojiblanco, Miguel Martínez, a consecuencia de una complicación renal, después de ocho años de permanecer en coma. Sus restos mortales salen de la Clínica de la Concepción en hombros de Ufarte, Martínez Jayo, Adelardo, Luis Aragonés, Enrique Collar y San Roman. La afición atlética le dice adiós en una imponente manifestación de duelo. La unión de la familia rojiblanca se manifiesta unas veces, para las penas y otras, para las alegrías.

El 15 de octubre, festividad de Santa Teresa, Doctora de la Iglesia, se celebra el homenaje a Isacio Calleja, abogado, doctor en Leyes, que le dedica su Club, el Atlético de Madrid. Jugador extraordinario y carismático de gran calidad, en el equipo rojiblanco y en la Selección Nacional. Futbolista ejemplar, en el día de su homenaje, recibe la Medalla de Plata al Mérito Deportivo y la Insignia de Oro y Brillantes del Club, asimismo numerosos obsequios y recuerdos de peñas y clubes de fútbol. El homenaje culmina con el partido amistoso entre el equipo argentino, Independiente de Avellaneda, Campeón de América y el Atlético de Madrid, que termina dos goles a uno, a favor de los rojiblancos. Jugadores de otros clubes quieren estar junto a Calleja en esta fecha y se alinean con el Atlético: Pacheco; Martínez Jayo (Quique), Zoco (Ovejero), Calleja (Capon); Adelardo (Cabrero), Glaria (Benegas); Rexach (Juanito), Luis, Marcial (Pataco), Viberti (Salcedo), Becerra (Alberto).

En octavos de final de la Copa de Europa de Clubes Campeones de Copa, el primero de noviembre, el Atlético de Madrid pierde en el primer envite en el Manzanares, por cuatro a tres, con el Spartak de Moscú. En la capital rusa, el 8 de noviembre, con arbitraje de matiz casero y parcial del austríaco Linemayer, el Atlético de Madrid realiza un gran partido, con victoria por dos a uno. Con el equipo completo, menos el lastre del primer partido, se podría haber salvado la eliminatoria, pese a todo se roza el milagro. El Atlético jugo con Rodri; Melo, Benegas, Quique, Eusebio, Iglesias; Salcedo, Luis, Leal, Irureta y Alberto.

Con serenidad y fuerza el equipo rojiblanco roza la perfección en la primera vuelta del Campeonato liguero. En la noche del 10 de diciembre de 1972 con las cámaras de televisión por testigo realiza una exhibición de juego frente al F.C. Barcelona. Todo el choque se caracteriza por la superioridad y el dominio territorial del Atlético de Madrid que vence por dos a cero con goles de Garate y Becerra. Aun pudieron ser mas, pero el arbitro Pelayo Serrano en una deficiente actuación, no quiso saber nada de un claro penalty de Rife sobre Garate derribándole cuando se colaba hacia la portería azulgrana con Reina completamente descolocado. Los barcelonistas jugaron con Reina, Rife, Gallego, De la Cruz, Juan Carlos, Marcial, Rexach, Martm Filosia (Pérez Pujol), Barrios y Asensi. El Atlético con Pacheco, Melo, Martínez Jayo, Quique, Adelardo, Benegas, Becerra, Luis, Garate, Irureta y Alberto.

El Principe de España Juan Carlos de Borbon, el Ministro de Asuntos Exteriores Gregorio López Bravo, el Delegado de Educación Física y Deportes Juan Gich y el Embajador de Nicaragua Justino Sanson Valladares asisten en la noche del 10 de enero de 1973, en el Estadio del Manzanares al partido internacional entre el S.L. Benfica y el Atlético de Madrid a beneficio de los damnificados por el terremoto que el 25 de diciembre de 1972, había asolado Managua, la capital de Nicaragua. El encuentro arbitrado por el colegiado Juan Martínez Benegas termina con empate a cero. Hay que lamentar la grave lesión del jugador rojiblanco Juan Gómez ‘Juanito’ que sufre fractura del peroné y destacar que la recaudación líquida del encuentro ascendió a un millón cuatrocientas mil pesetas.

La buena racha liguera del Atlético de Madrid sufre un inesperado frenazo. Primero ante el Real Betis, en Sevilla, en un partido brusco con expulsión de Domingo Benegas y de Luis del Sol, mas un arbitraje nefasto para el Atlético, que pierde uno a cero, por un gol de penalty en el que no exite tal falta; después el Real Madrid en el Manzanares, con otro mal arbitraje, que no convence a ninguno de los contendientes, el equipo merengue se lleva los puntos, al ganar por dos a uno. Tras una derrota más, ante el Real Club Deportivo Español, por dos a uno, llega la nueva reacción atlética, en los once partidos restantes hasta el final, con manifiesta voluntad de triunfo, se mantiene invicto, alzándose con el título de Campeón. Nuevo aliron: el Atleti, Campeón, aliron!

El Atlético de Madrid con 48 puntos, Campeón; seguido del F.C. Barcelona (46), Real Club Deportivo Español (45), Real Madrid (43), Club Deportivo Castellón (35), Valencia C.F. (34), Real Sociedad (34). Real Zaragoza (34), Atlético de Bilbao (33), Club Deportivo Málaga (33), Unión Deportiva Las Palmas (31), Real Oviedo (30), Granada C.F. (29), Sporting de Gijon (29), Real Club Celta (29), Real Betis (28), Real Club Deportivo de La Coruna (27), Burgos C.F. (24).

El Campeón de Liga ha alcanzado su objetivo, en esto queda condensado su esfuerzo de la temporada 1972-1973, en la Copa ve cortada pronto su trayectoria en el encuentro con el Real Club Deportivo Español, que remonta en Sarria, el uno a cero del Manzanares, al ganar por dos goles a cero.

Se crea el Trofeo Villa de Madrid

Con el patrocinio de la Asociación de la Prensa y la organización del Atlético de Madrid se crea el Trofeo Villa de Madrid, novedad del mes de agosto de 1973, que suscita el interés de la afición. En el estreno participan A.C. Milán, Benfica, Partizan de Belgrado y Atlético de Madrid. En la final los italianos se imponen al Partizan y se llevan el Trofeo para Milán. En el partido de consolación, Benfica uno, Atlético de Madrid cero.

En los preliminares de la temporada de 1973-1974 se abren nuevamente las fronteras para la contratación de jugadores extranjeros. El Atlético opta por los argentinos y ficha a ‘cacho” Heredia y ‘Ratón” Ayala, defensa central y delantero respectivamente del San Lorenzo de Almagro, continua con el gasto en Argentina y también trae al entrenador Juan Carlos Lorenzo, antiguo jugador rojiblanco. En calidad de oriundos están ya encuadrados en el Atlético de Madrid los sudamericanos Panadero Díaz, Ovejero, Benegas y Becerra. Dentro de los jugadores vernáculos el Atleti incorpora al guardameta cordobés Miguel Reina, procedente del F.C. Barcelona. Del equipo filial pasan al titular, Fraguas, Juncosa II y Salcedo II, del Badajoz viene Bermejo.

Si cada maestrillo tiene su librillo, los entrenadores aplican sus métodos de la manera que ellos entienden o ven el fútbol, a veces, tienen sus manías y sus preferencias sobre tal sistema de juego y por uno u otro jugador, hasta que se equivocan. Cuando las equivocaciones son reiteradas les cesan.

El conjunto rojiblanco comienza la Liga de 1973-1974 ganando por tres a cero en Gijon, logra otros resultados satisfactorios, aunque en los partidos fuera del Manzanares cambia la táctica del contrataque por otra mas defensiva, formula conservadora, que resta casi todas las posibilidades de ganar. Hay quien mantiene que la mejor defensa es un buen ataque y a lo mejor tiene razón. Cerrar líneas en torno al área propia puede ser dar ventajas al contrario. Se hace sudar al rival, pero “tanto va el cántaro a la fuente”, que algún balón entra y gol! El Atlético de Madrid tiene que atender a la Liga Nacional y la Copa de Europa. En el Manzanares, se enfrenta el 19 de septiembre al Galatasaray, Campeón de Turquía, que apoyado en una fuerte defensa logra empatar a cero. En Estambul, el 3 de octubre, nuevo empate a cero goles en los noventa minutos reglamentarios, con dos chupinazos de Luis estrellados en los postes. En la prorroga, gol de Salcedo con pasaporte para la próxima ronda.

Vuelve el equipo rojiblanco a jugar al contrataque, táctica que siempre le ha dado buenos resultados, y en consecuencia de esta estrategia, el 24 octubre de 1973, cobra beneficios en Bucarest, en el partido europeo contra el Dynamo, con dos a cero a favor, goles de Becerra y Eusebio, en un gran partido. En el Manzanares, el 7 de septiembre, los rumanos hacen mejor fútbol que en su terreno, y traen en jaque a los rojiblancos. Menos mal que contra el uno a cero, que consiguen los rumanos, se pasa al empate y del dos a uno, nuevamente a favor de ellos, se vuelve a empatar, con un gol de Capon que salva la eliminatoria.

La confrontación con el Estrella Roja de Belgrado, en la Copa de Europa, el 3 de marzo de 1974, la resuelve el Atleti en el primer partido en Yugoslavia, al ganar por dos a cero, pese al frío, la nieve, las lesiones de Salcedo y Luis y del gran juego del formidable extremos izquierdo servio Dragan Djazic. Los rojiblancos madrileños, escarmentados del partido con el Galatasaray, no se confían en el Manzanares la noche del 21 de marzo, controlan el juego, con el empate a cero, sobra para clasificarse.

La prensa británica calienta el ambiente del partido de competición europea entre el Celtic de Glasgow y el Atlético de Madrid (10 abril de 1974). Airea las duras eliminatorias entre equipos europeos y argentinos para la Copa Intercontinental, señalando que en el equipo madrileño figuran jugadores y técnicos de aquel país, Juan Carlos Lorenzo, Ovejero, Panadero Díaz, Heredia, Ayala y Becerra. “Vuelve el carnicero de Buenos Aires”, por Panadero Díaz, “cuidado con los argentinos del Atleti!” y otros titulares parecidos se leen en las primeras paginas de los periódicos escoceses, en los días precedentes al partido. Los jugadores de ambos conjuntos se emplean con excesiva dureza tolerada pasivamente por el arbitro turco Dagan Babacan, que se torna casero expulsando paulatinamente a Ayala, Panadero Díaz y Quique, dejando al Atlético con ocho jugadores y en estas condiciones aguanta el resto del equipo hasta el final del encuentro, el mas violento de la existencia del Club rojiblanco madrileño. La rabia de la impotencia por no haber podido ganar el partido, mas la mezcla de alcohol ingerida en grandes dosis, al acabar el encuentro, provoca una reacción violenta de los hinchas escoceses, a la que no son ajenos ciertos jugadores del Celtic.

Todos atacan a los jugadores del Atleti, hasta en el túnel de vestuarios, en complicidad con la policía que hace placaje a los rojiblancos o les agarra del pelo, mientras sus compatriotas pegan a placer, distinguiéndose en el reparto de puñetazos el propio entrenador del Celtic, mister Jock Stein. Lo paradójico de esta historia afecta a los señores de la U.E.F.A. por la manera de entender los hechos. No dan importancia a la violencia escocesa al borde del linchamiento, para ellos es solo una pamema y sanciona por provocación al Club español, imponiendo la multa mas alta en la historia del Atlético de Madrid, un millón de francos suizos, casi dos millones de pesetas al cambio de la época. Además de apercibir con la expulsión de las competiciones europeas al Atlético de Madrid; Ayala, Panadero Díaz y Quique son sancionados con tres partidos cada uno y Melo con uno, por acumulación de tarjetas.

Para el Club escocés y el arbitro turco, ni una palabra de amonestación. Al Celtic de Glasgow y a los caciques de la Unión Europea de Fútbol Asociación en el Manzanares, el 24 de abril, los rojiblancos les dan una lección de deportividad. El primer tiempo jugado correctamente por ambas partes es de tanteo de fuerzas. En el segundo, el Atleti suelta la tensión que le atenaza y empieza a desarrollar un juego sincronizado y rápido, llegando los goles, uno de Garate y otro de Adelardo, que dejan a los escoceses para templar gaitas fuera de la Copa de Europa.

En el partido entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid en el Bernabeu, el 3 de noviembre de 1973, salta la polémica al anular el arbitro Antonio Sánchez Ríos un gol a Garate por fuera de juego de Ayala, que no interviene en la jugada. Marca Pirri para los merengues y mas tarde el colegiado sanciona con un penalty, un lance del juego en el que Melo cae en el césped y un balón le da involuntariamente en el brazo. Amancio se encarga de lanzar la falta y coloca en el marcador el dos a cero definitivo. Excepto el partido con el Real Madrid, el 17 de marzo de 1974, en el Manzanares, arbitrado por José A. Balsa Ron que ganan los blancos por dos a cero, el primer gol obra de Marañón, marcado en fuera de juego de Amancio y el segundo de Macanas, la singladura rojiblanca es cada vez mejor en la Liga, mar por el que navega el F.C. Barcelona a mas millas que nadie, con Cruyff de timonel. El conjunto catalán no conoce la derrota desde que debutara con la camisola azulgrana el omnipresente jugador holandés, es precisamente en el Manzanares, donde Cruyff pierde el primer encuentro liguero. Dos a cero, frente al Atlético de Madrid. Termina la Liga con el Atleti subcampeon. Campeón F. C. Barcelona, con 50 puntos, Atlético de Madrid (42), Real Zaragoza (40), Atlético de Bilbao (39), Granada Club de Fútbol (37), Club Deportivo Málaga (36), Real Madrid (34), Real Club Deportivo Español (34), Valencia C.F. (33), Unión Deportiva Las Palmas (33), Real Club Celta (30), Sporting de Gijon (30), Elche (29), Real Murcia (29), Racing de Santander (27), Real Oviedo (24).

La final europea de Bruselas

Madrid arde en fiestas isidriles, mientras se viste de español Bruselas y su “Grand Place” de colores rojiblancos portados por los seguidores del Atleti, que esperan la final de la Copa de Europa con el frenesí de la ilusión. Todos suenan con la victoria colchonera, el equipo madrileño ha llegado a la final sin encajar un gol en sus desplazamientos por Europa. Trabajadores españoles en Holanda, Alemania, Francia, Dinamarca, Suiza y en Bélgica se han unido a los atletistas llegados de Madrid. A la hora del gran encuentro, en este 15 de mayo de 1974, los graderíos del Estadio de Heysel, al coincidir los colores de los dos equipo finalistas, Bayern de Munich y Atlético de Madrid, parecen una total marea rojiblanca. Udo Lattek entrenador del equipo muniques alinea a: Maier; Hansen, Beckenbauer, Roth; Breitner, Swarzenbeck, Torstensson, Zobel; Hoeness, Muller y Kapellman. Juan Carlos Lorenzo se decide por Reina; Melo, Heredia, Eusebio, Capon; Adelardo, Luis, Irureta; Ufarte, Garate y Salcedo. Arbitra el belga Vital Loreaux. El Atleti acierta a aguantar la presión alemana inicial, frenándola, para después superarla imponiendo su ritmo de juego con frecuentes incursiones sobre el área rival. El Bayern no puede maniobrar con su conocido y famoso fútbol de autentica apisonadora. La labor de contención de ambos conjuntos da resultado positivo hasta consumirse el tiempo reglamentario sin goles, vivido con gran emoción.

En la prorroga, a los 112 minutos jugados, golpe franco contra la portería defendida por Maier, lo lanza Luis con su proverbial habilidad y maestría, que parece mas una tacada de billar, y el balón entra limpiamente hasta la red, como el rayo de sol a través del cristal. Aquel gol hace pensar que el Atlético es ya Campeón de Europa, la emoción colchonera se desborda y es indescriptible en Bruselas, en Madrid y en los muchos rincones del Mundo, donde arde la llama atletista. Esta gran euforia se congela cuando faltando dos minutos para el final, en un postrero contrataque del equipo alemán, tras arrebatar en falta el balón a Garate, Swarzenbeck tira fuerte de lejos, a la desesperada, sin fe y el balón se cuela inexplicablemente lamiendo el poste en la portería de Miguel Reina. La suerte del Atlético de Madrid parece frágil, como un barquillo.

Hay que esperar cuarenta y ocho horas en Bruselas para conocer definitivamente el Campeón de Europa de Clubes campeones de liga. El 17 de mayo, las circunstancias son otras, el equipo del Atleti se ha roto, cuenta con lesionados, el Bayern mientras ha elevado la moral ante la nueva oportunidad de alzarse con el titulo europeo. El Atlético de Madrid juega con Reina; Melo, Heredia, Eusebio, Capon; Adelardo, Luis, Alberto; Salcedo, Garate y Becerra. A los quince minutos del segundo tiempo, Benegas reemplaza a Adelardo y cinco mas tarde, Ufarte a Alberto. El Bayern repite alineación, domina el partido con juego practico, eficaz, materializado con dos goles de Hoeness y dos de Gerd Muller, conocido por el famoso apelativo de “Torpedero”. El sueno ilusionado de la gran familia colchonera se ha diluido, como una pastilla en un vaso de agua, después de haber tenido la Copa tan cerca de las vitrinas atléticas, preñadas de otros trofeos importantes, aunque queda el consuelo de regresar de la capital de Bélgica Subcampeones de Europa.

En la Copa de España, denominada Copa del Generalísimo, en la etapa en que Francisco Franco fue Jefe del Estado, el Atlético de Madrid elimina con facilidad al Centro de Deportes Sabadell. El 29 de mayo, en el Manzanares, tres a uno, en la Cruz Alta tres a cero, también a favor de los rojiblancos. Cuesta más trabajo al Atlético apartar de la competición al Real Zaragoza, en Madrid el 8 de junio, vence dos a cero, en La Romareda, el 12 de junio, gana por dos a uno. La semifinal la juega el Atleti frente al F.C. Barcelona, Campeón de Liga contra Subcampeon de Liga y Subcampeon de Europa. Hay empate a uno esperanzador, el 16 de junio, en el Camp Nou. El 24 de junio, en el Manzanares, dos a uno a favor de los azulgranas. Esta temporada en todas las competiciones el cuadro rojiblanco y sus seguidores quedan con la miel en los labios, aunque el balance alcanza la calificación de notable.

La segunda edición del Trofeo Villa de Madrid abre la pretemporada futbolistica en la capital de España. El Atlético empata a dos con el San Lorenzo de Almagro y se clasifica por penaltys. El Ujpest Dozsa que ha vencido al Estrella Roja, también se clasifica para la final. El partido entre ambos, lo gana el Atlético de Madrid por un gol a cero y se alza Campeón. Con el “adiós” al fútbol de José Armando Ufarte, el Atlético de Madrid reestructura la plantilla para la Liga de 1974 – 1975, cuenta con los guardametas Miguel Reina, Pacheco y Mariano Tirapu, los defensas Marcelino, Heredia, Melo, Capon, Fraguas, Luis Laguna y Panadero Díaz, los medios Benegas, Eusebio, Alberto y los delanteros Aguilar, Adelardo, Garate, Ayala, Becerra, Salcedo, Leal, Baena, Irureta, Vallejo y Luis. En septiembre comienza la Liga y no se hacen esperar los partidos europeos de la Copa de U.E.F.A.

El primer encuentro lo disputa el Atlético de Madrid contra el K.B. Copenhague, el 19 de septiembre de 1974, ganando los daneses por tres a dos. En el Manzanares, el 2 de octubre, los rojiblancos imponen su superioridad venciendo por cuatro goles a dos. En la próxima eliminatoria el Atleti juega en las Islas Británicas, donde todavía la prensa recuerda los altercados violentos de Glasgow, visto desde su óptica tendenciosa, creando un ambiente raro en torno al encuentro del 6 de noviembre, con el Derby County. El Atlético, el equipo ingles y el publico observan un comportamiento deportivo y no pasa nada anormal para dar que hablar a los de la Gran Bretaña. La actuación del arbitro es salomónica, regala un penalty a cada equipo y el resultado es de empate a dos goles. En Madrid, el 23 de noviembre, se repite el resultado de empate a dos goles y en la tanda de penaltys fallan los rojiblancos. De la posibilidad ilusoria, a la posibilidad efectiva, existe un punto de inflexión en el que la realidad desplaza a lo supuesto.

El Atlético de Madrid afronta el comienzo de la Liga de 1974-1975, sin alcanzar el nivel de juego y potencia física deseados, razones que motivan en la novena jornada tras el empate a dos que logra el Sporting de Gijon a costa del Atleti, en el Manzanares, el relevo de entrenador. A Juan Carlos Lorenzo le sustituye Luis Aragonés, quien por esta razón, deja el puesto en el campo para pasar al banquillo de sufridores. Esta contingencia le brinda la oportunidad de tomar definitivamente la alternativa como técnico. El 22 de febrero de 1975, en vísperas del partido entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid, tres jóvenes, mas aficionados a lo ajeno que al fútbol, penetran en la sede del Club rojiblanco, Barquillo, 22, atracan al gerente José Julio Carrascosa y tras golpearle, se llevan setenta y cinco mil pesetas de los fondos de la Entidad. La Liga la gana el Real Madrid, con 50 puntos, seguido del Real Zaragoza, con 38, F.C. Barcelona (37), Real Sociedad (36), Hercules (36), Atlético de Madrid (35), Unión Deportiva Salamanca (35), Elche (34), Real Betis (34), Atlético de Bilbao (33), Real Club Deportivo Español (33), Valencia Club de Fútbol (32), Unión Deportiva Las Palmas (32), Sporting de Gijon (32), Granada Club de Fútbol (31), Club Deportivo Málaga (31), Real Club Celta (30) y Real Murcia (23).

Campeón de la Copa Intercontinental

La Unión Europea de Fútbol Asociación (U.E.F.A.) da el visto bueno para que el Atlético de Madrid, Subcampeon de Europa, juegue la Copa Intercontinental por renuncia del Bayern de Munich a disputar este Trofeo, alegando razones muy particulares de no agradarles el comportamiento irregular de los equipos sudamericanos para con los europeos. El Atlético de Madrid representante de Europa, del Viejo Continente, se enfrenta al Campeón de América, Independiente de AveIlaneda. Esta en juego el Titulo Mundial de Clubes. Primero el 12 de marzo de 1975, juegan en el Estadio de Avellaneda, de Buenos Aires, Independiente, Campeón de la Copa de Libertadores, equivalente en aquel continente a la Copa de Europa y Atlético de Madrid, Subcampeón. El Atlético con un juego práctico, bien planteado, solo encaja un gol obra de Valvuena, diferencia mínima como para ser optimistas, con vistas al partido de Madrid, al regirse la competición por el reglamento estricto de la diferencia de goles, con prorroga en el segundo partido en caso de empate, sin lugar a un tercero.

En Buenos Aires el equipo rojiblanco había puesto los cimientos de su colosal  triunfo del Manzanares, la noche del 16 de mayo de 1975, por dos goles a cero, marcados por Irureta y “Ratón” Ayala. Campeón Intercontinental! jCampeonísimo!, triunfo grandioso que resarce a los rojiblancos del título de Campeón de Europa que se escapo en Bruselas. Esta victoria viene a dejar claro que el equipo colchonero tiene ese algo, esa fuerza oculta que nunca le. deja caer en el vacío. Saber soportar en silencio, con amor y lagrimas, los sinsabores y saber esperar, es la fórmula de la gran familia rojiblanca para cuando llegan estos días de vino y rosas que ensanchan el corazón de alegría y satisfacción. Este día del muy justificado orgullo atletista, el equipo formo con Pacheco; Melo, Heredia, Eusebio, Capon; Adelardo, Irureta, Alberto (Salcedo); Aguilar, Garate, Ayala. Independiente de Avellaneda con Pérez; Commiso, López, Pavoni, Carrica; Galvan, Perci Rojas (Rodríguez), Saggiorato; Valvuena, Bachichi y Bertoni.
Con fácil rival inicia el Atleti la Copa, el 31 de mayo de 1975, en el Manzanares cinco a cero al Barcelona-Atletico y en el Miniestadio barcelones, el 4 de junio, también vence por dos a cero. en la siguiente ronda con el Granada Club de Fútbol, el Atlético saca ventaja de dos a cero, en el Manzanares, el 8 de junio, siete días después, en el Estadio de Los Carmenes, en un emocionante partido, de clásico estilo copero, los granadinos ganan por dos a uno. En la semifinal, el 22 de junio, dos a cero, con el Atlético de Bilbao, en el Manzanares, resultado que supone renta segura. En San Mames, el 29 de junio, empatan a cero los rojiblancos madrileños y se clasifican para la final. El Real Madrid es el otro equipo finalista. El encuentro se juega el 5 de julio de 1975, en el Estadio Vicente Calderón. Siempre un encuentro entre los grandes rivales madrileños es un acontecimiento. Este lo es con todos los aditamentos para un gran espectáculo, poderío por ambas partes, fútbol bien jugado, equilibrio de fuerzas y emoción hasta el ultimo minuto.

Los rojiblancos consiguen dos goles para ser campeones, pero el arbitro los anula. Este borrón del colegiado Urrestarazu estropea la buena pagina, pues la anulación es injusta. El primero, cabezazo de Becerra a puerta vacía, que el guardameta Miguel Angel, volando de poste a poste, saca de dentro de la raya, el otro gol invalidado llega tras un zambombazo de Benegas. De manera muy particular, el arbitro aprecia fuera de juego posicional de Irureta que no ha intervenido en la jugada. El gol de Becerra a pase de Garate con salto limpio y remate de cabeza, auténticamente legal, sin apelaciones, no lo quiso ver el arbitro, que pito y se fue a consultar al linier Oliva.

No le pregunta por la validez del gol, sino, porque Adelardo ha sido sustituido sin erlterarse el. Por tal motivo se va decidido al capitán rojiblanco, Garate y le muestra tarjeta amarilla, algo incongruente! Termina el tiempo reglamentario con empate a cero, porque así lo ha querido el señor Urestarazu. En la tanda de penaltys la suerte se inclina hacia el Real Madrid que se proclama Campeón. Los blancos jugaron con Miguel Angel; Uria, Tourino (Heredia), Rubiñán, Camacho; Pirri, Del Bosque, Vitoria; Amancio, Santillana, Roberto Martínez (Aguilar). Por los rojiblancos, Reina; Marcelino, Eusebio, Benegas, Panadero Díaz; Adelardo (Salcedo), Irureta, Alberto; Leal (Melo), Garate y Becerra. Una final en la que Urrestarazu ha puesto la nota amarga para los atléticos. El paréntesis del verano hace olvidar los sinsabores de la Final.
En el complejo turistico-hotelero, Serrano y Náutico, de los Angeles de San Rafael, el entrenador Luis Aragonés y su segundo de abordo Joaquin Peiro, concentran a los jugadores para preparar la temporada. Del Atlético juvenil ascienden al equipo titular Brito, Rubio, Corchado, Julian Antonio López García y Ricardo Ortega Minguez, el brasileño Alhino viene a probarse acompañado de su compatriota Jorge Luis Sena, procedente del San Cristobal, Gallego y Galán del Rayo Vallecano, Prado, Emilio, Manrique, Rodríguez, Toran y Catalán del Atlético Madrileño, Vilches del Toledo y Casal, gallego que procede del Defensor de Uruguay. De la temporada anterior el entrenador cuenta con Tirapu, Marcelino, Fraguas, Heredia, Reina, Aguilar, Antonio, Ayala, Leal, Bermejo, Laguna, Baena, Panadero Díaz, Capon, Garate, Irureta y Alberto, todos bajo los cuidados del doctor Aparicio y de los masajistas Pagan y Chercoles. La XE edición del Trofeo Teresa Herrera, de La Coruna, supone la primera cita del Atlético de Madrid en la pretemporada. El 8 de agosto, en Riazor, el Penarol de Montevideo gana tres a dos a los madrileños. El día 10, estos, en partido para el tercer puesto, con gran actuación del guardameta Tirapu, empatan con el conjunto ingles Stoke City, imponiéndose en la tanda de penaltys, mientras juegan la final Penarol y Cruceiro, de Brasil.
De Bruselas solicitan al Campeón Intercontinental para que juegue en el Estadio Moleenbeck, el 13 de agosto, un partido amistoso con el Campeón belga, Racing White al que gana por un gol a cero, de manera convincente. El III Trofeo Villa de Madrid, entre los días 20, 21 y 22 de agosto, lo disputan Vitoria de Setubal, Torpedo de Moscú, Vasas S.C., de Budapest y Atlético de Madrid. El Vitoria de Setubal cae en la tanda de penaltys ante el Atlético de Madrid que pasa a la Final. Por dos a uno, goles de Irureta y Ayala gana la Final, al Torpedo de Moscú. Luis Aragonés alinea a Reina; Fraguas, Eusebio, Panadero Díaz, Capon; Marcelino, Irureta, Alberto; Aguilar, Garate y Ayala. Día 22, Reina; Marcelino, Heredia, Panadero Díaz, Capon; Irureta, Eusebio, Alberto; Aguilar (Baena), Garate y Ayala.
Con el comienzo oficial de la temporada de 1975-1976, el 7 de septiembre, el Atlético de Madrid celebra Junta General. Se explica el presupuesto para la nueva campana, cifrado en trescientos dos millones de pesetas.
El Atlético se estrena en la Liga frente al Zaragoza, en la Romareda, con el tanteo de dos uno para los manos, el 14 de septiembre, empata a dos goles con el Sporting de Gijon, en el Manzanares, con omisión de un claro penalty que el arbitro Orellana no pita. Fuerte tiro de Eusebio, con la portería gijonesa desguarnecida por el guardameta Castro, el defensa José Manuel bajo los palos desvía el balón con la mano. mas claro? ¡Agua!

Llegan Leivinha y Luiz Pereira

Al jugar el Real Madrid la Copa Europea de Clubs Campeones de Liga, al Atlético de Madrid, Subcampeon de Copa, le corresponde el derecho a participar en la Recopa. El primer partido, el 24 de septiembre, lo juega en Suiza, en el Estadio de Saint Jakob con el Basilea, al que vence por dos a uno. El esfuerzo rojiblanco en este encuentro resulta suficiente para seguir adelante, tras el empate a uno, que consiguen los suizos en Madrid, colocando una muralla humana ante su portería, con el fin de defender y si es posible sorprender con alguna escapada. El Atlético de Madrid realiza la operación cumbre a nivel de clubes en España y parte del extranjero, al incorporar a sus filas a los brasileños Luiz Pereira y Joao Leivinha, dos estrellas de tal magnitud, dos jugadores de gran prestigio internacional, que no es fácil entren, a la vez, en una misma opción de traspaso.

El Atleti lo consigue de forma rápida y deja boquiabiertos a propios y extraños, a vernáculos y forasteros. Son dos auténticos “crak”, ambos proceden del Palmeiras de Sao Paulo. Su presentación con la camiseta rojiblanca, en partido de Liga, se verifica el 5 de octubre de 1975, en el Manzanares frente al Unión Deportiva Salamanca. Cuando se les ve jugar el balón se supone rápidamente que son fuentes renovadoras de sensaciones entusiastas y emociones para los seguidores rojiblancos. La facilidad asombrosa de Pereira para sacar el balón jugado del área, es el mas claro exponente de que estamos ante un futbolisa que embelesa con su juego, al rozar lo perfecto. El impulso evolutivo de Levinha cuando toca el balón, tampoco es fácil de hallar adjetivación, su equilibrio distributivo del juego desnivela al contrario rebasando posiciones para alcanzar el área rival.

Abundante y rica variedad de combinaciones con imaginación, que mueven el equipo y traen en jaque a los rivales, realizado todo con alegría y vistosidad. Una maravilla! lastima que con el tiempo los mediocres fueran por el, lesionándole repetidamente. La expresividad mas honda de la presencia en las alineaciones del Atleti de Pereira y de Leivinha, con el encanto sencillo de su aportación vital al juego de conjunto, es testimonio del triunfo espectacular por tres goles a cero, en la sexta jornada de Liga, el 19 de octubre, ante el F.C. Barcelona, equipo serio y el mas competitivo del Campeonato. Por los azulgranas jugaron, Artola; De la Cruz, Migueli, Corominas; Neeskens, Marcial, Forte; Rexach, Asensi, Cruyff, Cholo Sotil (Heredia). Por el Atlético: Reina; Capon, Pereira, Eusebio, Panadero Díaz; Marcelino, Salcedo, Bermejo, Aguilar (Baena), Leivinha, Ayala (Alberto). Arbitro, Santana Paz y los goles se los anotaron Bermejo, Aguilar y Salcedo.

El Atlético de Madrid con aire renovador dirigido por la mano sabia de Luis Aragonés cobra valor máximo, las victorias llegan y se sustentan con autoridad. El equipo lucha con mayor identidad y el fondo físico responde. En una atmósfera de signo optimista llega al Manzanares, el 22 de octubre de 1975, el Eintracht de Francfort, potente y conjuntado equipo. El Campeón alemán, con juego cartesiano, lógico y claro, autentica maquina bien ajustada. Ante estos, los rojiblancos en noche de fallos absurdos, inexplicables, aunque ponen dosis de entusiasmo y logran ráfagas de buen juego, tienen la brújula perdida, no encuentran el norte y el partido termina con dos goles de los germanos contra uno del Atleti. El 5 de noviembre, en Francfort, los alemanes se dedican a controlar el partido, no dejan huecos, los problemas se multiplican para los rojiblancos madrileños en su afán de romper el cerco rival, cuanto mas interés ponen con denodado esfuerzo van perdiendo el ritmo de juego, momento que aprovecha el Eintracht, hasta entonces agazapado y acorralado, para marcar el gol que ponía la eliminatoria totalmente a su favor.

Los Reyes, don Juan Carlos de Borbon y dona Sofía de Grecia, acompañados del Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbon, presencian el partido de Liga entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid, el 18 de enero de 1976, en el Estadio del Manzanares. Es sabido las simpatías del Príncipe por el Atlético de Madrid, entre sus preferencias de madrileño, nacido en la Clínica Loreto, de la Avenida de la Reina Victoria, tan cerca de donde se encontraba el Estadio Metropolitano. El Club rojiblanco en reconocimiento a este granado sentimiento, le nombrara Presidente de Honor, poco tiempo mas tarde. El encuentro entre los dos grandes rivales lo ganan los colchoneros, por un gol a cero, marcado por Leal.

La marcha por la senda de la Liga es satisfactoria encaramado el equipo rojiblanco en los primeros puestos. El Atleti en Gijon, Salamanca y Sevilla no recibe el trato que toda entidad deportiva merece. Lo pierden el respeto debido, los contrarios, los árbitros y el publico, triple alianza que pone en alerta a la Directiva colchonera. El defensa Fraguas resulta con la pierna rota y destrozada su carrera futbolistica, en la entrada fogosa, de un contrario al disputar un balón en el partido con el Salamanca, en el Estadio Helmantico. Hay periodos que es necesario vencer y el Atlético de Madrid da la cara en todos los terrenos de juego sin amilanarse ante las circunstancias negativas. Cuando faltan tres jornadas para que acabe la Liga y ríe la primavera en abril, los rojiblancos pierden el tren de la Liga en Sarria.

El Real Club Deportivo Español vence por uno a cero. Expresado telegráficamente, todo parece aparentemente correcto. Desgranados los hechos ocurridos en el feudo españolista, cambia la óptica y llena de decepción ante las acciones imponderables para aniquilar cualquier esfuerzo deportivo. Ayala lesionado tras una fuerte entrada al alimon del portero Borja y un defensa blanquiazul, le retiran del campo en camilla. El arbitro Guruceta deja sin sancionar un violento derribo a Leivinha en el área local, que supone un penalty, como se suele decir, de libro. El despropósito del colegiado se acentúa mas, al expulsar del terreno de juego a José Eulogio Garate, por decir, ha sido falta del “7”. Severlsimo castigo ante tan inocente falta, cuando este jugador es el mas tributado por su comportamiento prudente, sufrido y educado. Caballero del deporte y en la vida secular. Hasta su regate con el balón, es suave y sencillo.

Comienza mayo y termina la Liga con el Real Madrid Campeón, que ha sumado 48 puntos, F.C. Barcelona (43), Atlético de Madrid (42), Real Club Deportivo Español (40), Atlético de Bilbao (39), Hércules (36), Real Betis (35), Real Sociedad (34), Unión Deportiva Salamanca (34), Valencia C.F. (32), Sevilla C.F. (32), Racing de Santander (31), Unión Deportiva Las Palmas (30), Real Zaragoza (30), Elche (28), Granada Club de Fútbol (2Q, Sporting de Gijón (24).

Campeón de Copa 1976

Con la trigésimo sexta edición de la Copa del Generalísimo se clausura esta denominación de la Copa de España. Denominación variante, que ha cambiado de nombre, según la forma de Estado que ha habido en nuestro país. Llamada primeramente Copa del Rey, al advenimiento de la II República Española, 14 de abril de 1931, Copa del Excelentisimo Señor Presidente de la República, desde abril de 1939, con el General Franco en el poder, Copa del Generalísimo, hasta la muerte de este, el 20 de noviembre de 1975. Instaurada de nuevo la monarquía en España, la Copa vuelve a su primitiva denominación, Copa del Rey.
A los rojiblancos les ha supuesto poco el tercer puesto en la Liga, saben que tienen equipo para mayores logros. A modo del estribillo de la canción, “todos queremos más”, comienzan los rojiblancos la competición con la idea de que es una oportunidad que no se les puede escapar. Duro de roer resulta el Racing de Santander, todo un hueso. En el Manzanares, el primero de mayo de 1976, uno a cero, gol de Salcedo. El partido de vuelta en el Sardinero, el 18 de mayo, termina con empate a un gol, el tanto colchonero se lo apunta Garate. En octavos de final, en el Molinón, el 15 de mayo, Sporting uno, Atlético de Madrid dos, goles de Aguilar y Salcedo. En Madrid, el 22 de mayo, empate a uno e incertidumbre hasta el final. Aqui, nadie da facilidades! Avanza la competición y en cuartos de final, se enfrentan barcelonistas y atléticos. En el Camp Nou, el 20 de mayo, el Atlético de Madrid se impone por tres goles a dos al F.C. Barcelona, con goles de Ayala, Leal y Aguilar.

En su feudo madrileño, el 5 de junio, los rojiblancos practican táctica de contención ante el aluvión azulgrana, que vende cara su eliminación. El partido termina con empate a uno, esto no es apto para cardiacos! El próximo paso en la Copa registra victoria casera y empate en Atocha, con la Real Sociedad. En el Manzanares, el 12 de junio, uno a cero, gol de Panadero Díaz y el 19 de junio, empate a uno en San Sebastián, el gol rojiblanco marcado por Marcelino. El Atleti alcanza plaza en la Final.

Decir que una final de copa es un gran espectáculo de color y emoción es afirmar algo repetido hasta la saciedad, desde que se creo el Campeonato, es como inventar otra vez la metáfora. Toda final de copa conduce siempre a un valioso hallazgo, a una sorpresa, una incógnita, que da a estos partidos características peculiares y a posteriori motivo de comentarios varios.-La cita, el 26 de Junio de 1976, en el Estadio Santiago Bernabeu entre zaragozanos y madrileños, tiene todos los ingredientes de una gran final. El Real Zaragoza alinea a Junquera; Heredia (Rico), M. González, Royo, Rubial; Blanco, J. González, García Castany (Juanjo); Arrua, Diarte y Simarro. El Atlético de Madrid a Reina; Capon, Heredia, Eusebio, Panadero Díaz; Marcelino, Leal, Salcedo (Alberto); Ayala, Garate y Becerra. Arbitra el colegiado Segrelles, que en esta ocasión cumple bien con su papel. El eje central del juego es la vitalidad, impresionante derroche de energías sobre el desarrollo lírico del juego preciosista que provoca emoción contenida en los graderzos.

En el minuto veintiséis de juego, centra Salcedo y habilidoso, genial, remate de Garate. Con el uno a cero, los rojiblancos respiran tranquilos. En el segundo tiempo aprietan los zaragozistas hacia el portal rojiblanco, donde esta Reina inspirado y lo para todo. Una vez mas, los corazones rojiblancos han estado oprimidos hasta que se han ensanchado por la alegría gloriosa del triunfo, que compensa de todo. De nuevo por las calles adyacentes al Estadio madridista, resuena el eco del “jaliron, aliron el Atleti Campeón!”

El adiós de Adelardo, que se retira del fútbol activo desgrana un gran sentimiento en la hinchada rojiblanca con el graderío abarrotado del Estadio Vicente Calderón, el miércoles primero de mayo, en el partido de despedida del entrañable jugador, la Selección Nacional de Méjico se enfrenta al Atlético de Madrid, ganando los aztecas por un gol a cero. Adelardo, jugador portaestandarte indiscutible de una época del Atlético de Madrid, importante, de consecución de títulos de máximo relieve nacional y mundial. Equipier completo, de rendimiento a tope, en las filas rojiblancas y en la Selección Española, disciplinado, con vergüenza y lo que hay que tener. Su biografía es una vocación latente que queda reconocida por las Placas de Plata que le dedica el Atlético de Madrid, la Federación Castellana de Fútbol, mas la Medalla de Plata al Mérito Deportivo. De los acuerdos mas destacados de la Junta General anual del Atlético de Madrid, destacan la instalación del marcador electrónico, las vallas desmontables para separar al publico del terreno de juego y el  presupuesto de la temporada de 1976-1977, que se eleva a trescientos cuarenta y nueve millones de pesetas. El Atlético piensa alcanzar altas cotas a través de la temporada de 1976-1977 y hace acopio de efectivos. Logra el fichaje de Ruben Cano, jugador oriundo argentino, que juega en el Elche, del granadino Robi, procedente de la Unión Deportiva Salamanca, mas Carlos Toran y Juan Jesús Sierra del Atlético Madrileño, los de la anterior temporada, Reina, Pacheco, Tirapu, Capon, Heredia, Panadero Díaz, Melo, Pereira, Fraguas, Marcelino, Eusebio, Benegas, Alberto, Bermejo, Aguilar, Leal, Garate, Ayala, Becerra, Salcedo, Leivinha y Rubio.

El Atlético de Madrid va calentando motores y en la octava jornada de Liga es líder solitario con un punto por encima del Real Madrid. Se nota en los resultados del equipo rojiblanco la incorporación de Ruben Cano, que ha supuesto una panacea goleadora. La Recopa, otro frente futbolistico que tiene que atender el Atlético de Madrid, el imprevisible sorteo, ha deparado nuevamente enfrentarse al Rapid de Viena. En Austria, el 15 de septiembre de 1976, los rojiblancos madrileños vencen por dos a uno En el Manzanares, el 21 de septiembre, se registra empate a uno, tras desaprovecharse varias ocasiones que dan ocasión a los vieneses para crecerse. En octavos de final de la Recopa, el 20 de octubre en Madrid, el equipo yugoslavo Hajduk Split pierde por uno a cero frente al Atlético de Madrid, corto resultado para las oportunidades de gol que crean los rojiblancos e incluso Ayala falla un penalty. El solitario gol de Ruben Cano sirve de renta para el partido de vuelta, el 4 de noviembre. En su terreno los dalmatas contrarrestan pronto la diferencia del Manzanares, tras hacer caso omiso el arbitro de un penalty sobre Leivinha. El gol yugoslavo provoca, en el segundo tiempo, la reacción del Atleti, siempre tan peculiar, que da la vuelta al resultado, con goles de Ayala y Leal.

En Sofía, el 2 de marzo, en el partido de Recopa, el Levski Spartak se impone por dos goles a uno, pero el Campeón de Bulgaria cae en el Estadio del Manzanares, el 16 de marzo, por dos goles a cero.
Breve bache rojiblanco en la Liga del que se aprovecha el Sevilla Club de Fútbol empatando a tres con el Atleti, en fallo inexplicable de Reina en los goles de Scotta (2) y San José, que corrigen los goles de Pereira (2) y Ruben Cano. También el Burgos Club de Fútbol, tras el empate colchonero en Las Palmas, saca sabrosa tajada con un inesperado tres a cero a su favor, en extraordinaria actuación del exjugador del Atlético, Juan Gómez “Juanito” en las filas del equipo castellano.

Heraldo Becerra plantea a la directiva del Atlético su discorformidad con su situación en el Club, debido a que juega menos partidos de los que cree merece, rescinde el contrato y marcha a Argentina. José Eulogio Garate afectado por el hongo “Monosporium Apiospermum” en la rodilla, tras una lesión en el partido de Elche, no puede rendir como es habitual en el y se ve obligado a someterse a tratamiento clínico facultativo.

Campeón de la Supercopa

Campeón de la Supercopa en disputa con el F.C. Barcelona, el conjunto colchonero demuestra que tiene potencial para obligarse a cualquier empeño grande. El 9 de octubre, en Madrid, el Atlético vence por tres a uno, al F.C. Barcelona y en el Camp Nou, el 30 de octubre, el marcador favorece a los azulgranas por uno a cero, pero resultado insuficiente. Por el Atlético de Madrid jugaron Mejias; Julio Prieto, Ruiz, Arteche, Tomas; Landaburu, Quique Setien (Clemente), Marina, Enrique Ramos; Cabrera, Da Silva (Rubio).

Por el F.C. Barcelona, Urruti, Manolo, Moratalla, Alexanco (Fradera), Julio Alberto; Víctor, Schuster, Marcos, Carrasco; Archibald, Amarilla (Pichi Alonso).

No todo fueron parabienes para el Atlético, en este partido. Cuando los rojiblancos se retiraron al vestuario se encontraron con la puerta forzada, alguien había obligado la cerradura y “limpio” todas las pertenencias de jugadores y auxiliares.

Poco recorrido tiene el “Atleti” en la Copa, elimina al Racing de Santander y en cuartos de final cae ante el F.C. Barcelona. El 12 de febrero de 1986, en el Estadio del Manzanares, 2 a 1 a favor de los azulgranas y en el Camp Nou, el día 26, empate a cero.

En la Recopa Europea, el Atlético de Madrid pone todas sus ilusiones y lucha a fondo para abrirse paso. En cada envite, la andadura rojiblanca se sostiene hasta la final y suscita el mayor interés. En dieciseisavos de final en el Estadio del Manzanares, el 17 de septiembre de 1985, el Celtic de Glasgow bien cerrado atrás empata a uno con el Atlético de Madrid y el 2 de octubre en terreno escocés ganan los rojiblancos por dos goles a uno. Se da la circunstancia de que el encuentro se celebra a puerta cerrada por estar clausurado el Estadio del Celtic por dos partidos, sanción provocada por los incidentes en la eliminatoria con el Rapid de Viena el año anterior.

En octavos de final, el Atleti juega frente al Bangor, el 23 de octubre en el condado de Carnavon, País de Gales. Es evidente la superioridad rojiblanca ante un rival combativo materializada en el marcador por dos a cero, goles de Da Silva y Quique Setien. En Madrid, el 6 de noviembre solucionada la eliminatoria gana cómodamente el equipo rojiblanco por uno a cero, esta vez no hay ambición goleadora. La siguiente ronda, cuartos de final tiene su anécdota por las artimañas que se les ocurren a algunos directivos y técnicos para ganar de cualquier modo.

El 5 de marzo de 1986, en Belgrado, el Atlético de Madrid tiene que soportar un ambiente explosivo. Publico muy exaltado y los jugadores del Estrella Roja provocando la guerra de nervios. En el calentamiento salen al terreno de juego y se colocan en la misma zona donde se ejercitan los jugadores del Atleti. Con los dos guardametas debajo de la misma portería, los jugadores yugoslavos mas que entrenar a su portero lanzan cañonazos contra Fillol, hasta que pronto se organiza el altercado con empujones y salivazos. Luis Aragonés corta el trance retirando a los jugadores del Atlético al vestuario. El mal estilo de los integrantes del Estrella Roja, en vez de poner nerviosos a los jugadores madrileños les estimula, salen motivados, hacen un partido sincronizado en defensa y ataque para terminar venciendo por dos a cero, goles de Da Silva. En el Estadio del Manzanares el 19 de marzo, las lesiones de Quique Setien y de Marina rompen el armazón del conjunto rojiblanco, decae el juego y el encuentro termina con empate a uno. Los de Belgrado ven estrelladas sus ilusiones, sus malas artes no les han servido para nada. En semifinal el Atlético de Madrid ha de salvar al Bayern 05 Uerdingen. En el Estadio del Manzanares, el 2 de abril, el equipo alemán cae por uno a cero mínima diferencia que mantiene la incógnita de la eliminatoria para el partido de vuelta. El 16 de abril, en la localidad alemana de Krefeld, distrito de Dusseldorf, bajo un ruido ensordecedor de trompetas de los hinchas locales, los jugadores del Bayern 05 Uerdingen acorralan a los rojiblancos en el área, bombean constantemente balones que achican de manera espartana Ruiz y Arteche. En una escapada de los rojiblancos hacen penalty a Rubio, lo lanza este y marca gol, que supone un respiro de alivio para el Atlético. El partido entra en una fase de contragolpe colchonero que sacude el acoso germano y termina con el tanteador tres a dos a favor del Atleti. Las cosas difíciles son las mas hermosas. Tan trabajada victoria, proclama finalista al equipo madrileño.

Jesús Gil Presidente del Atlético de Madrid

La final se celebra, el 27 de junio de 1987, en Zaragoza, entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de San Sebastián. La víspera de la Final, Jesús Gil que aspira a ser Presidente del Atlético de Madrid se presenta en una discoteca madrilena con el jugador portuges Paolo Futre, como fichaje estrella, si es elegido Presidente. El jugador del Oporto, el regate que sale del embrujo al instante, al ser visto en Madrid, causa una gran sensación a los aficionados, en especial a los rojiblancos. Todo el mundo recuerda su extraordinaria actuación en la final de la Copa de Europa de 1987, decisiva para que su equipo quedara Campeón. En las jornadas preelectorales para la Presidencia del Atlético de Madrid unos se acercan a otros y hay quien se alía con quien sea. Salvador Santos Campano, leal siempre a Vicente Calderón, posteriormente se convierte en candidato a la Presidencia, también lo pretende Enrique Sánchez de León y Manuel Herrero. Se habla de Andres Reguera Guajardo para Presidente y se echa de menos a Enrique de la Mata Gorostizaga, cuya muerte reciente, le priva de ser el epígono de Vicente Calderón, apoyado por bastantes socios rojiblancos, aunque el no mostrara mucho interés por ser el elegido, en su fuero interno se hubiera enorgullecido, por ser un gran atletista. La gente quiere borrar, lo que no se puede borrar, los mil setecientos millones de deuda, también quiere tiempo nuevo y diferente, conceptos que llegan con la elección de Jesús Gil y Gil para la presidencia del Club rojiblanco. El Atlético de Madrid el 27 de junio de 1987, tiene ya nuevo Presidente. Lo mas inmediato es el decisivo compromiso copero en el Estadio de la Romareda.

A los jugadores rojiblancos se les ve nerviosos, mas por los cambios internos del Club que por la responsabilidad del partido, nervios que no aciertan a controlar. La Real Sociedad se adelanta por dos veces en el marcador, con goles de López Ufarte y Chiqui Beguiristain, con sendos empates del Atleti por medio de Da Silva y Rubio. Con empate a dos, termina el partido y la prórroga. En la tanda de penaltys los aciertos favorecen al equipo donostiarra que se proclama Campeón. Por los blanquiazules de Guipuzcoa jugaron, Arconada; Sagarzazu, López Rekarte, Larranaga, Gorriz, Gajate; Dadie, Bakero, Beguiristain; Zamora (Mujika), López Ufarte (Martín Beguiristain). Por los rojiblancos madrileños, Abel; Tomas, Sergio, Ruiz, Quique Ramos; Julio Prieto, Landaburu, Marina (Julio Salinas); Da Silva, Uralde (Setien), Rubio.

El flamante Presidente, Jesús Gil y Gil, llega al Atlético de Madrid con el motor a toda revolución, tendiendo alas para planear sobre la difícil situación económica en que se encuentra el Club. Con la alegría de su vitalidad robusta, de su esperanza sin termino, de su desbordante anhelar sensual y querer abarcar entre sus brazos de Prometeo los fuegos todos del Universo de galácticos del mal y del bien. Macerado en un periplo triste, hombre sumiso al deber del trabajo, juramentado para servir lo alto, noble, desdeñador de apariencias y revelador de su propio orgullo castellano viejo, que mira al trasluz el vaso de vino, para encontrar que la vida es comunión entre los hombres, y el vino, si no es eucaristía, no es mas que inútil embriaguez. El nuevo mandatario atlético forma Junta Directiva: vicepresidentes, Enrique Cerezo, para asuntos económicos y sociales y Lazaro Albarracin, para asuntos deportivos; Luis Francisco Rodríguez, secretario y vocales Inmaculada Ruperez Arizmendi, M.a Luz Real Mas, José Antonio Icaza Gil, delegado de la presidencia en el Atlético Madrileño; José Quiros Saez, Gregorio Panadero Martín, Francisco Cantarero Sánchez, José Hernández López, Ignacio Torres Pérez, Concepción Fernández Sedeno, Rafael López López, Antonio Gómez Linde y Camilo López Rodríguez, director general, José Julio Carrascosa, gerente, Luis Fernando Abad, secretario técnico, Ruben Cano, jefe de prensa Antonio Domínguez Olano, medico titular, doctor José González y para el Atlético Madrileño doctor José Luis Aparicio, masajista titular del Club, Aureliano Cachadinas, preparador físico Carlos Pérez Cascallana.

Con el “yo y mi circunstancia” orteguiano, se plantea el primer proyecto Gil, con la ilusión de llevarlo felizmente a puerto. El jugador estrella, Paolo Futre, es su mascaron de proa. Refuerza el equipo rojiblanco con López Ufarte, de la Real Sociedad, Goicoechea, del Athletic de Bilbao, Juan Carlos y Eusebio del Real Valladolid, Parra del Real Betis, Marcos del F.C. Barcelona, como hijo prodigo vuelve al Atleti, llega el brasileño Alemao, se repescan del Atlético Madrileño a Rivas, Armando, Juan Carlos Aguilera y Julian, se contrata al famoso entrenador argentino Cesar Menotti. De los jugadores de la temporada anterior se cuenta con Abel, Elduayen, Mejias, Tomas, Ruiz, Arteche, Rodolfo, Sergio, Quique Ramos, Landaburu, Quique Setien, Marina y Pedraza.

Con Jesús Gil y Gil en la presidencia del Atlético de Madrid, se organiza la decimoquinta edición del Trofeo Villa de Madrid. El 16 de agosto de 1987, a partido único, lo disputan el Atlético de Madrid y el Liverpool. Un gol a cero, a favor de los ingleses marcado por Wobrk, les hace ganadores del Trofeo, que lleva el nombre de la Capital de España. Para la temporada de 1987-1988, el Atlético reúne un plantel de jugadores prácticamente renovado con los que aspira a todo. Menotti utiliza la táctica que denomina “achique de espacios”, que consiste en jugar con los defensas muy adelantados y el centro del campo presionando.

El guardameta juega, en ocasiones, fuera del área a modo de libero. Con ambiente sano, jubiloso, entre la familia rojiblanca el Atlético comienza, el 5 de septiembre, la Liga. En la primera vuelta el equipo rojiblanco, como chorro de agua renovado va saciando la sed de sus seguidores por ver un conjunto con carisma, con personalidad definida. Los colchoneros puntúan en todos los partidos excepto en cuatro. En la sexta jornada, el sábado 10 de noviembre, el partido de liga F.C. Barcelona, Atlético de Madrid en el Camp Nou, se suspende cuando se han jugado 50 minutos y el marcador registra empate a un gol, por causa de la pertinaz lluvia que cae sobre la Ciudad Condal, autentico diluvio universal.

El arbitro Ramos Marcos decide la suspensión temporal del encuentro, días después se juega el tiempo restante y gana el Atleti. Marina marca el segundo gol. El mejor resultado lo logran los rojiblancos esta temporada en el Bernabeu, el 7 de noviembre de 1987, en una exhibición de juego de todo el conjunto en general y de Futre en particular. Infringen una derrota convincente y sin apelativos al Real Madrid por cuatro a cero, obra de Julio Salinas, Futre, López Ufarte y Solana en propia meta. Por el Real Madrid jugaron, Buyo; Chendo, Tendillo, Sanchis (Santillana), Solana; Michel, Jankovic, Martín Vázquez, Gordillo (Paco Llorente); Butragueño y Hugo Sánchez. Por el Atlético de Madrid Abel; Tomas, Arteche, Goicoechea, Juan Carlos; Eusebio (Quique Ramos), Alemao, Landaburu, López Ufarte; Julio Salinas (Quique Setien) y Futre. Décima jornada del Campeonato, el Real Madrid suma diecisiete puntos y el Atlético de Madrid dieciséis. Interpolados entre los partidos de Liga, los de Copa, el 11 de noviembre de 1987, en Altabix, el Elche gana uno a cero al Atlético de Madrid. En el partido de vuelta en el Manzanares, el 2 de diciembre, los rojiblancos derrotan por 2 a 1 a los ilicitanos.

El Presidente Jesús Gil mantiene el santo y sena del principio, “aspiramos a todo”. Después el 22 de noviembre, inesperado traspiés en el Manzanares frente al Sporting de Gijon. Ganan los asturianos por dos a uno, el Real Madrid se distancia con tres puntos, diferencia que se ensancha al final de la primera vuelta, Real Madrid 32 puntos por 27 Real Sociedad y Atlético de Madrid. El 16 de diciembre de 1987, en partido de Copa, el Atlético y la U.D. Las Palmas, empatando a cero. En el Estadio Insular, en partido de vuelta de la Copa, el 6 de enero de 1988, el Atlético de Madrid gana por 3 a 1 a la U.D. Las Palmas.

La segunda vuelta transcurre por otros derroteros. En el Estadio Vicente Calderón, el 21 de febrero, el F.C. Barcelona gana por dos goles a cero. El 20 de marzo, el Real Madrid se apunta también los puntos en el feudo rojiblanco por tres a uno. El equipo parece que camina sin prisa y a su antojo. No hay nada que sus pasos acelere, anda indiferente, flojo. Dicen los aficionados que falla la preparación física. Todo es posible. Se alzan voces de critica contra Menotti, quien muy filosófico, las escucha tranquilo, sin enojo. Todo lo soporta dócilmente, pero el Atlético en su nueva etapa ha de ser mas ambicioso, no en balde lo preside un hombre con mentalidad de ganador nato.

El miércoles 23 de marzo de 1988, Jesús Gil y el entrenador Menotti firman la disolución del contrato. Al argentino le sustituye un técnico de la casa, José Armando Ufarte. El Atlético termina la Liga clasificado en tercer lugar. Real Madrid Campeón, con 62 puntos, Real Sociedad (51), Atlético de Madrid (48), Athletic de Bilbao (46), Club Atlético Osasuna (40), F.C. Barcelona (39), Real Club Celta (39), Real Valladolid (38), Sporting de Gijón (38), Sevilla C.F. (37), Real Zaragoza (36), Cádiz C.F. (35), Logrones (33), Valencia C.F. (33), Real Club Deportivo Español (33), Real Betis (33), Real Murcia (31), Real Mallorca (30), Centro de Deportes Sabadell (29), Unión Deportiva Las Palmas (29).

En cuartos de final, la Real Sociedad cae derrotada en el Estadio del Manzanares por dos goles a uno. En Atocha, remonta el resultado por tres a uno, dejando fuera de la competición a los rojiblancos madrileños. Ufarte que sabe no va a continuar en su puesto, por haber sido contratado el entrenador, José María Maguregui, no admite imposiciones de nadie, mientras continúe ocupando el banquillo. Se enfada y dimite, encargándose Antonio Briones de la Dirección Técnica del equipo, hasta fin de temporada.

¡Alirón, el Atleti Campeón!

El 29 de junio de 1991, llega el laurel del triunfo al cuarto proyecto de Jesús Gil. El Atlético de Madrid, Campeón de Copa. El marco del Santiago Bernabeu Abarrotado de publico, escenario de la final frente al Real Mallorca donde llega la recompensa buscada y trabajada. Dos jugadores madrileños, natos y netos, elaboran y materializan el gol que significa la victoria que hace feliz a Jesús Gil, a los jugadores y a toda la gran familia rojiblanca. Sabas coge el balón, llega al área, con vista y precisión cede a Alfredo, fuerza, coraje y saber estar, no duda en rematar sobre la marcha ante el guardameta balear. Un gol que vale un Campeonato, Sabas, Alfredo, Alfredo, Sabas, tanto monta, monta  tanto, dos tíos!, viva Madrid que es mi pueblo!… y todos hasta la plaza de Canovas del Castillo, a cantar el ¡ alirón, alirón el Atleti es Campeón! junto a Neptuno, socio de honor del Atlético de Madrid y miembro del Frente Atlético. Del grupo de hinchas se adelanta un muchacho y encaramándose coloca al dios del Mar una bufanda rojiblanca y en su tridente una bandera. La algarabía y el entusiasmo es desbordante.

Se iluminan y abren los balcones de los dos grandes hoteles de cinco estrellas de la plaza, Palace y Ritz con curiosos asombrados por aquel espectáculo tan singular. Suenan las bocinas de los coches, vítores, que se multiplican cuando llega el autocar con el Presidente, los jugadores y la Copa. De allí al Estadio del Manzanares, continua la cabalgata desbordante de alegría colchonera. Con arbitraje de Ramos Marcos los equipos se alinearon así: los Campeones con Mejias; Tomas, Ferreira, Juanito, Solozabal, Toni; Schuster, Vizcaino, Orejuela (Alfredo); Manolo; Futre (Sabas). Por el Real Mallorca, Subcampeon, Ezaki; Pedraza, Del Campo, Fradera, Serer; Parra, Marcos (Alvaro), Armando; Soler, Nadal, Hassan (Claudio).

En la temporada de 1991-1992, Luis Aragonés “el sabio de Hortaleza” vuelve a entrenar al Atlético de Madrid. Se concede la baja a Juan Carlos que ha escuchado los cantos de sirena del F.C. Barcelona y se marcha a vestir de azulgrana. Julio Prieto, jugador madrileño, muy querido en el Club desde su ingreso de juvenil, ha cumplido una etapa de profesional cabal, quiere aprovechar el tiempo que aun le queda de futbolista y se enrola en el Mérida. El cuadro rojiblanco queda compuesto por Abel, Mejias, Diego, Tomas, Ferreira, Juan Manuel López, Juanito, Roberto Solozabal, Pedro, Toni, Alfredo, Donato, Schuster, Vizcaino, Antonio José Orejuela, Aguilera, Juan Sabas, Manolo, Futre y Manuel Alfaro, mas los incorporados Gabriel Moya, madrileño, procedente del Real Valladolid, Miguel Soler, cedido por el F.C. Barcelona y Sebastian Losada que ha causado baja en el Real Madrid. Gerhard Rodax y Pizo Gómez no entran en los planteamientos de Luis Aragonés, el austríaco marcha traspasado al Rapid de Viena y el eibarres se va cedido una temporada al Real Club Deportivo Español de Barcelona.

Todavía en plena canícula, el Atlético de Madrid inicia el rodaje en busca de la puesta a punto. El 6 agosto, haciendo un regate a los calores de la noche disputa la Copa Ibérica en Lisboa al S.L. Benfica, con empate a uno. El partido de vuelta se juega, el día 13 de agosto, en Marbella. Atlético de Madrid tres, S.L. Benfica, dos.

En Huelva, el Atlético de Madrid conquista el Trofeo Colombino tras vencer al Sevilla C.F. por uno a cero y el 11 de agosto, en la final, al Spartak de Moscú, por dos goles a uno.

En la tercera edición del Trofeo Ciudad de Tenerife, el 17 de agosto de 1991, el Atlético de Madrid juega la clasificación con el C.A. Newels Old Boys, de Argentina, perdiendo por dos goles a cero. En el partido de consolación, el día 18, tampoco rueda bien el balón para los rojiblancos que pierden por cuatro a uno, ante el Club Deportivo Tenerife. La nota mas discordante en este trofeo, la da el colegiado canario Brito Arceo por sus equivocaciones de bulto, perjudicando al Atleti. En Cádiz, ciudad blanca y luminosa, nueva cita rojiblanca, el 24 de agosto con el Trofeo Carranza frente al Sevilla C.F. Al finalizar el tiempo reglamentario del partido clasificatorio el marcador registra empate a uno. Por penaltys gana el equipo madrileño. El día 25, la  final ante el Cádiz, concluyendo dos a uno a favor del Atleti. El espléndido Trofeo viaja a Madrid, a los anaqueles del Estadio del Manzanares. Aquella noche por Puerta Tierra y Barrio de Santa María, los gitanillos de bronce, majeza y alegría, cantan por alegrías a los muchachos del Frente Atlético:

En el Estadio der Caí

viva el gato y la gata,

ha ganado el Atleti.

¡Cádiz, Tacita de Plata!

En la XIX edición del Trofeo Villa de Madrid, en la noche del 11 de septiembre, en el Estadio del Manzanares se enfrenta A.C. Milán y Atlético de Madrid.

De manera esperanzadora y supersónica arranca el Atlético en la Liga de 1991-1992, seis jornadas sumando todos los puntos en juego, ni un empate. En la Recopa europea 18 de septiembre, en Bergen contra el Fylligen, Campeón de Noruega, los rojiblancos ganan por un gol a cero. En el Estadio del Manzanares el miércoles 25 de diciembre de 1991, el Atlético de Madrid celebra Asamblea extraordinaria para explicar a los socios la solución final de convertir al Club en Sociedad Anónima Deportiva, de la que todos pueden ser accionistas. También se explica la diferencia entre accionista y abonado. Abonado solo sirve para ser espectador de los partidos, el accionista participa en el patrimonio del Club. En Madrid, el 2 de octubre, golean a los noruegos por siete goles a dos. Como en dulce valle de idílicos sueños, el Atlético de Madrid espera la eliminatoria con el Manchester United, Campeón de la Recopa de la temporada anterior.

El encuentro con el Campeón Ingles desborda la expectativas, no se televisa en desacuerdo por unas diferencias economicas entre el Club y Televisión Española. Vibra la hinchada rojiblanca y muerde la esperanza. El equipo Atlético sale por todas, no da tregua. Las campanas vuelven a tañir a gloria, el Atlético es el equipo de coraje, de la entrega total, del juego trenzado, hecho con tiralineas. Un portento de partido que gana por tres goles a cero, sobra tiempo para no ser esclavos del minuto. Cuando al Atleti le sale “su” partido, es único, no hay quien pueda con el equipo rojiblanco, clase nocturna de fútbol, autentica lección. En Manchester, empate a uno, eliminatoria resuelta para la ronda siguiente.

FERNANDO TORRES CELEBRANDO EL GOL FRENTE AL NASTIC